sábado, 3 de diciembre de 2011

RUTAS TURÍSTICAS. De Zamora a Miranda de Duero



Zamora es una ilustre desconocida que mantiene un ambiente tranquilo y un sorprendente legado románico que es sumamente grato conocer y que podéis ver en estos artículos dedicados a la arquitectura y a la escultura.
Por cierto, de especial interés en la ciudad es la fiesta del Corpus, con una Tarasca rescatada del olvido
Y no olvidemos, claro está, de probar el exquisito y contundente arroz a la zamorana.



Ver Zamora-Miranda en un mapa más grande

Si toda esta primera parte se debe hacer a pie por un casco bastante peatonalizado en donde podemos obtener buenas perspectivas del río y el castillo, pero ahora es tiempo de coger el coche y acercarnos al pueblo cercano del Campillo, en donde se encuentra una de las joyas visigodas de la Península, la iglesia de San Pedro de la Nave.


Tras ella volveremos a la carretera para, en menos de una hora, llegarnos hasta la frontera con Portugal para conocer los tajos profundos del parque natural de los Arribes del Duero, en donde se puede hacer un relajado crucero fluvial por sus aguas (aunque es interesante reservar)
.

Si hemos organizado bien el viaje, llegaremos a la frontera a la hora de comer (cuidado, en Portugal es una hora menos y se come, además, bastante más pronto).


Junto a los propios Arribes se encuentra uno de esos pueblos encantadores que tiene nuestro vecino: Miranda de Douro, un pueblo blanqueado con un interesante patrimonio gótico y barroco, con especial atención por su Sé (catedral) con un increíble retablo en el que intervino Gregorio Fernández o el curioso Menino da Cartolinha




¿Y si terminamos con un exquisito bacalau en cualquier de los excelentes restaurantes del pueblo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario