jueves, 20 de junio de 2013

Y AÚN MÁS MUDÉJAR EN ZARAGOZA


Tras los post dedicados a La Seo, San Pablo, la Magdalena o San Juan de los Panetes, aún le quedaría al viajero muchos más lugares en donde degustar un mudéjar exquisito.
Alguno de ello serán los protogonistas de este breve recorrido.
Comenzamos con esta magnífica torre de San Gil, en pleno Tubo zaragozano.
Además de sus arcos y típica estructura de alminar, la torre resulta especialmente reseñable por el delicado trabajo del ladrillo para crear paños de sebka directamente inspirados en los motivos polilobulados y entrecruzados de la Aljafería que se reinterpretan libremente para ocupar todos los paños de la misma.



En San Miguel de los Navarros, y además de un magnífico (a mi juicio el mejor) retablo de Damián Forment, nosencontraremoscon una nueva torre, acaso más basta que la anterior en su decoración, pero sumamente estilizada.

No se debería perder tampoco el viajero uno de los rincones más evocadores de la ciudad, el llamado arco del Deán (escenario de un famoso beso en Fortunata y Jacinta), que sustenta el paso desde la Seo hasta la casa del deán, con extraordinarias ventanas góticas.



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