miércoles, 11 de diciembre de 2013

SANTA MARÍA DE PIASCA (1) LA ARQUITECTURA


Escondida entre las montañas, vigilada por los Picos de Europa, antes incluso de entrar en la verdadera población, se encuentra es magnífica iglesia románico-protogótica.
En sus orígenes (siglo X,) fue monasterio bajo la regla de San Fructuoso (que tanto esplendor alcanzó en la zona noroeste de la Península) como podemos ver aún en los restos del claustro.

 Un monasterio dúplice (hombres y mujeres), algo bastante habitual en la Alta Edad Media, que se comunicaba a través de este claustro, también utilizado como cementerio.
Todavía en pie nos queda su magnífica iglesia, iniciada en el románico y terminada en el primer gótico.
De una esbeltez poco usual (y que recuerda las proporciones habituales que tuvo el prerrománico asturiano, tan cercano).
Del románico aún nos resta su magnífico ábside de ventanas abocinadas con relieves sumamente trabajados.

En el interior, la construcción iniciada en el románico fue terminada en el protogótico del que podemos observar sus sólidas (y un tanto arcaicas) bóvedas sexpartitas en un transepto no destacado al exterior o de nervios radiales en el altar y la restructuración poligonal del interior de la cabecera




La nave central, así como distintos contrafuertes, son obra posterior, del siglo XV.
En próximos post analizaremos su magnífica colección de escultura románica

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