lunes, 6 de octubre de 2014

EL ALTAR DE PÉRGAMO (I) LA ARQUITECTURA


Ya en época clásica se levantaban pequeños altares para los sacrificios delante de los templos de Zeus.
Ahora, en época helenística, se suprime el templo y se toma el elemento anecdótico (el altar) como única forma constructiva, agigantándola de tal manera que el sentido antropocéntrico queda eliminado. Ya no es una arquitectura para el hombre, sino una edificación para volverle pequeño, insignificante ante la decoración y las escalinatas
Por otra parte, se rompe con el espacio interior acotado para crear otro abierto, con un frontal (tras el cual se encontraba el patio de sacrificios) y dos grandes alas que avanzan hacia el espectador y derraman una inmensa escalinata sobre él (de forma semejante actuará Miguel Ángel en el Manierismo en la Escalera de la Biblioteca Laurenciana).


Maqueta en la que aparece el patio trasero y da una idea del poder de la escalinata


El orden utilizado es jónico, aunque con una altura demasiado corta, que da mayor masividad al monumento.


Por otra parte, y como nueva ruptura del clasicismo, la escultura abandonará el friso superior para situarse en el podium, acercándose de forma agresiva hacia el espectador.





















Su construcción corresponde al segundo periodo de la Escuela de Pérgamo, ya con Eumenes II, y Elvira Barba la pone en relación con la renovación de las fiestas locales, las Niceforias, en la que los pergaménicos celebraban la victoria de Atenea sobre los gigantes.

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