jueves, 26 de febrero de 2015

EL TRIDENTE DE LA PLAZA DEL POPOLO. ROMA


Ya hemos ido estudiando en sus respectivos post las reformas urbanísticas de Sixto V y la nueva reutilización del obelisco como hito urbano.


Todas estas ideas pueden observarse a la perfección en esta obra comenzada en tiempos de Sixto VI, con el gran obelisco del Circo Máximo, las iglesias "falsamente gemelas" de Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesanto, empezadas por Rainaldi y completadas por Bernini y Fontana, y el tridente que crean entre ellasla Vía del Corso en el centro, Vía del Babuino a la izquierda y la Vía di Ripetta a la derecha

Tomado de wikipedia

Todo un escenario de bienvenida al peregrino que hace su entrada a la ciudad santa por él. Casi más tramoya que arquitectura en donde lo óptico (que tanto influye en el mundo barroco) engaña al cerebro, como puede comprenderse con las propias iglesias gemelas, sólo idénticas desde el obelisco, pero distintas cuando se contemplan detenidamente














El cardenal Montalto pasó diecinueve años y dos papas sin hacer vida pública, ocupado en gastarse la fortuna que había amasado esquilmando a los enemigos de la Contrarreforma. De manera residual, sólo como empujado por las pasiones que le desataba la arquitectura, Montalto dedicó esos diecinueve años también a planear cómo se vería la ciudad (Roma) si de verdad fuera el centro del mundo - plan que ejecutó con violencia y perfección una vez que fue elegido papa bajo el nombre de Sixto V

Enrigue. Muerte súbita


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