lunes, 11 de mayo de 2015

MONEO. REHABILITACIÓN ESTACIÓN DE ATOCHA


Se trataba de una obra de ampliación de la estación de Atocha en relación con la puesta en marcha del AVE a Sevilla que debía respetar gran parte del edificio decimonónico de hierro y cristal. (Forma parte de un ambicioso proyecto para modernizar la arquitectura española a través de la Expo con Calatrava y Ortiz, las Olimpiadas con Foster, Bofill)
La planta recoge la forma basilical de la antigua estación que es reconvertida en un jardín tropical de palmeras en donde se colocan los distintos servicios de cafeterías…, sirviendo como lugar de espera y paseo, antesala del clima sevillano. 

Añadida a ésta y unida por un hall de columnas de amplio capitel en abanico que permiten un espacio diáfano en donde se encuentra la entrada a las vías. Éstas últimas se cubren con una nueva estructura semidiáfana.
Junto a ello se planificó un distribuidor que unificara la estación con la red de metro compuesto por un gran espacio circular de colores vibrantes, y un aparcamiento.
Todo el conjunto se unifica gracias a una excelente circulación tanto en horizontal como en vertical (escaleras sobre el jardín), estando compuesto por distintas unidades de distintos estilos y espíritus.
El alzado y cubierta es distinto en cada una de las unidades. En la antigua estación se deja a la vista la estructura en ladrillo y hierro de la antigua estación, interviniendo escasamente en él (como tampoco en su cubierta de hierro diáfana en la zona central para dar luz al jardín tropical al que se añadió un sofisticado juego de pulverizadores para controlar la humedad necesaria).
El hall de transición se organiza como lugar sin excesivo diseño que una intercambiador y vías, de grandes superficies diáfanas y escasa decoración, con grandes techos adintelados.

El transbordador se configura como una de las piezas esenciales en su conjunto. Al interior destaca su cúpula que recuerda en Panteón con su óculo central, así como las magníficas paredes diáfanas sobre las que se apoya.

Al exterior, su estructura en ladrillo la hace unificarse con la estación, creando grandes pilares esquinados en donde aparece un pequeño doble orden en la parte inferior compuesto por un anillo de mármol con pequeñas columnas. 

Su simplicidad y fuerza (con sus pilares esquinados), con tendencia a la horizontalidad y un juego de ecos con la cercana cúpula de Real Observatorio de Villanueva, se contrapone con la gran torre prismática del reloj, a mitad de camino de las torres florentinas o los cuadros de de Chirico, que se propone como hito de todo el conjunto.

Junto a él se abre la zona de aparcamientos bajos (con cúpulas baídas con óculo central) y la zona de trenes, abierta al exterior por medio de una gran mampara de cristal y hierro.


En su interior el nuevo material es el hormigón que realiza una estructura ortogonal de altos pilares que sustentan a un techo de hierro que alterna modernas "bóvedas de abanico" con casetones y zonas traslúcidas, lo cual quita peso visual a la estructura e ilumina cenitalmente (como es habitual en todo el conjunto)

La obra de Moneo siempre se ha caracterizado por su capacidad para integrarse en el entorno de una forma moderna pero sin producir distorsiones. Quizás su obra maestra en este cuestión sea el Museo de Arte Romano de Mérida o elayuntamiento de Murcia o el Museo del Teatro Romano de Cartagena. Para ello es fundamental el interés por el material tradicional (ladrillo, mármol) que se mezcla sin solución de continuidad con el acero o el hormigón.

De la misma manera, sus formas siempre responden a un profundo poso clásico que toma esencias de monumentos y proporciones antiguas (la basílica en Mérida, el cubo, aunque desplazado en el Kurssal, aquí el Panteón o la arquitectura del hierro...) con unas proporciones humanas que son compatibles con el entorno urbano en el que interfiere de forma suave pero efectiva.
Por todo ello se le ha incluido en la nómina del movimiento posmoderno (Venturi, Siza, Bofill) que busca más la conciliación con el entorno y la historia que la exhibición de la tecnología (High tech de Foster o Rogers, Nouvel) o de las formas dislocadas, puestas en su máxima inestabilidad (deconstrucción de Gehry, Calatrava, Sara Said…).

Quizás su mejor aportación a la arquitectura española sea esta falta de espectacularidad para la creación de espacios sumamente funcionales y relajantes por sus estructuras, algo alejados a la prisa que es habitual en estas estaciones, incluyendo incluso la naturaleza como una forma de humanizar la arquitectura, volverla de nuevo antropocentrista, como si fuera un renacentista del siglo XXI.


                   UNA FOTOGALERÍA ENLAZADA DE MONEO

1 comentario:

  1. Muy buen reportaje. Admiro la obra de Moneo, fue mi profesor de proyectos arquitectónicos en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, de él aprendimos la importancia que tiene las circulaciones para la definición del espacio interior, la composición de ciertos elementos en planta que contribuyen a la organización del espacio. Atocha es una obra magnífica de mi profesor Rafael Moneo.
    Saludos

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