domingo, 31 de mayo de 2015

GORAFE. Un centro megalítico en el este de Granada


En la hoya de Baza-Guadix se abre un asombroso paisaje (que ya analizamos en Geobiombo) que guarda un extraordinario conjunto megalítico de más de 200 enterramientos.

Aunque algunas excavaciones hacen retroceder el poblamiento en la zona a 30.000 años antes de Cristo, en pleno Paleolítico, la mayoría de los enterramientos corresponden a finales del Neolítico y principios de la Edad del Cobre (III Milenio).

Aunque existen varios modelos, el más habitual es el de la cueva corredor con ensanchamiento en su parte final, una fórmula habitual en el megalitismo meridional (Cueva de la Menga) que se desarrolla en su mayor expresión en Los Millares (Almería).

Curiosamente la zona se encuentra en el paso natural entre ambos lugares, por lo que se ha supuesto influencias de los mismos, ya sea por nomadismo, ya por contactos comerciales o movimiento de tribus entre ellas.

Repartido en más de 20 necrópolis, distintas rutas nos permiten descubrir multitud de ejemplos en mejores o peores condiciones de conservación, que utilizan los conglomerados de la zona en grandes ortolitos.

La mayoría de los conjuntos se sitúan en las zonas altas del río Gor, arteria comercial y verdadera despensa de alimentos en este paisaje semiárido (que lo sería menos entonces).

La visita debería combinarse con el Centro de interpretación del mismo Gorafe, que contextualiza los hallazgos y muestra ajuares funerarios.

Para saber más


sábado, 30 de mayo de 2015

ARTE ISLÁMICO. Concepción Porras Gil





Un buen manual de arte islámico que combina una información rigurosa con excelentes fotografías a toda página que le servirá tanto para el estudiante como el simple aficionado que quiere disfrutar viendo las imágenes.
Tras unos primeros capítulos introductorios en donde se analiza la ideología islámica y su influencia en la estética (breve pero sumamente sugerente), se van sucediendo los capítulos ordenados de forma cronológica.

                                                        
  Frente a lo que es habitual, el análisis no se detiene en lo abasí para pasar al mundo occidental, sino que gran parte del libro está dedicado a los estilos asiáticos de los que da una precisa información, lo que resulta muy interesante para el lector español.

miércoles, 27 de mayo de 2015

TROCKEL Y SUS OBJETOS RESPIRATORIOS

Trockel es una artista alemana, verdadero puntal de la posmodernidad.
Sus registros son múltiples, pero hoy nos queremos fijar en sus Objetos respiratorios, estructuras de felpa o pelo con motor interno que realiza un simple maniobra de expansión-contracción.


Sobre una premisa tan poco compleja estos objetos respiratorios se convierten, a ojos del espectador, en organismos verdaderamente fascinantes.
Mitad fuerzas naturales, mitad imágenes casi oníricas, su lento movimiento "respiratorio" nos embruja y nos lleva a pensar en criaturas primarias que, simplemente, viven ante nuestros ojos.
Es la fascinación, casi infantil, de encontrarse con algo tan primario pero. a la vez, vivo.
Sin embargo estos objetos se pueden cargar de muchas más resonancias cuando se unen a otros mucho más humanizados. Fijaros simplemente en este pequeño vídeo antes de seguir leyendo.

¿Qué habéis sentido? Yo en un primer momento sentí una fuerte sensación de amenaza pese a saber que era un muñeco, aunque posteriormente cada vez me fue resultando más relajante el extraño objeto, casi protector del niño, como una querida mascota.
Estas imágenes son perfectas para comprender algunos rasgos del arte posmoderno, especialmente en cuanto a la nueva relación entre obra y espectador.
Partiendo del ejemplo de Beuys, una gran parte de este arte es una obra abierta (como diría Eco) que propone pocas certezas, sino más bien estímulos, sensaciones, estados mentales abiertos en donde no termina de definir el mensaje.
La obra (y su comprensión) ya no es un circuito cerrado sino que propone un inicio que el espectador (con toda su carga emocional y vivencial) puede terminar a su antojo.
Algunos hablan de esta pluralidad como un problema (por lo que tiene de faltas de certezas), mientras que otros la consideran perfecta para un mundo en el que (como anunciara Marx) "todo lo sólido se desvanece" y sólo quedan sensaciones encontradas, multitareas, constante movimiento y cambio. 
Una realidad tan compleja que solo somos capaces de entender por alguna de sus expresiones externas (¿quién comprende verdaderamente el funcionamiento de internet?; realmente da lo mismo, pues nuestro mundo es un mundo de interfaces, de máscaras entre la realidad y lo que percibimos de ella, como tan bien comprendió Bill Gates al hacer de la informática un modelo intuitivo de ventanas)

lunes, 25 de mayo de 2015

ACTIVIDADES PARA REPASAR LA PAU. 2 ESCULTURA

LA TORRE VELASCA. MILÁN


A mediados de los 50, una serie de arquitectos italianos reaccionan ante el mundo puramente racionalista del Estilo Internacional que encabezara Gropius, el primer Le Corbusier o Mies van der Rohe. Sin renunciar a él (ni tampoco abscribirse a las ideas del movimiento organicista que encabezara Wrigth), buscan rescatar una serie de aspectos de que el racionalismo había olvidado, entre ellos, la importancia de la forma significante o la vinculación con lo histórico.
Pretendían resucitar antiguos estilos (como el modernismo italiano, llamado liberty), y de ahí vendrá su nombre: neoliberty, iniciando una corriente de revisitación de la historia que culminará en la posmodernidad de Venturi, Bofill o Moneo.

En esta obra que vemos, realizada Ernesto Nathan Rogers y de Enrico Peressutti (miembros del grupo de arquitectos B B P R)  entre 1956 y 1958, la curiosa culminación del edificio (además de aportar mayor espacio utilizable), nos recuerda las torres medievales, y especialmente la que realizara Filarete para el Castillo Sforzesco.

Gracias a esta ampliación en altura, la torre puede salvaguardar una parte de la plaza que lo rodea, insertándose en el espacio en un lugar propio y no como una simple fachada, como es habitual en numerosos rascacielos.

Por otra parte resulta interesante como los arquitectos buscan salirse de la típica caja de cartón de vanos repetidos, puramente modular (tal y como inauguró Mies) para crear sorpresas visuales gracias a la estructura de hormigón, rompiendo el orden de los vanos que, en la parte superior, no se encuentran "donde deberían estar"


domingo, 24 de mayo de 2015

EL VALLE DE GALLINERA (I). UNA LARGA HISTORIA


Castillo de Gallinera, posición avanzada de al-Azraq

Este rincón que ya vimos en geobiombo, es todo un museo al aire libre para quien sepa mirarlo.

Compuesto por   pequeños núcleos de población, sus primeras ocupaciones son prehistóricas, quedando muestras de ellas en algunas pinturas rupestres al modo levantino, continuándose las ocupaciones en la Edad de los Metales.

Posteriormente, las zonas más elevadas fueron ocupadas por castros (la mayoría de ellos mal señalizados y apenas sin excavar) íberos.
Sin embargo, el gran momento del valle será la época musulmana en la que se canalizan las múltiples surgencias y se crea un paisajes de terrazas irrigado que se mantendrá en el tiempo.

De este momento provienen sus topónimos, claramente islámicos Benirrama, Benialí, Benissivà, Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili (ben utilizado habitualmente como pártícula con el significado de hijo de)
También lo son las técnicas agrícolas que se han mantenido, con nuevos materiales, como podéis ver en este aljibe y su red de acequias.



O el urbanismo de sus pequeñas poblaciones colocadas en zonas arriscadas

El periodo andalusí terminó en el siglo XIII tras las conquistas de Jaime I. Fue una larga etapa de conflictos entre el rey aragonés y el caudillo musulmán al-Azraq del que ya nos ocupamos en este artículo.


Sobre estos riscos se asentó el castillo de Al-Qalat, el último bastión de al-Azraq

La zona cayó en una enorme decadencia tras la expulsión de los moriscos en 1609, quedando tan despoblado que el propio duque de Gandía trajo de Mallorca a 150 familias para repoblar el valle























sábado, 23 de mayo de 2015

LECTURAS PARA VIAJAR A PARÍS





EL PARÍS BARROCO

Tosca Soto. Corona de Damas 


EL PARÍS DECIMONÓNICO

                           Guy de Maupassant. Bel Ami
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                                   Zola, Yo Acuso
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BELLE ÉPOQUE


LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Trilles. Tiempo de Valientes
(Con Blasco Ibáñez como personaje)

Años 20 y 30

                        Hemingway. París era una fiesta
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                         Henry Miller y sus Tópicos

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                         Cocteau. Cartas a su madre



LOS CINCUENTA Y SESENTA

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Perec Las Cosas
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EL PARÍS ACTUAL
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Houellebecq Ampliación del campo de batalla
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Perec Tentativa para agotar un lugar parisino (Plaza de San Sulpice)
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jueves, 21 de mayo de 2015

HACKE Y EL ARTE ECOLÓGICO


A partir de los 60 y su profunda revolución de los valores tradicionales, el arte sufre un fuerte cambio, y utilizando las estrategias generadas en los años 50 y principios de los 60: arte conceptual, situacionismo, body art, land art,  arte povera, performances y happening...) generan un arte político-activista que se prolongará en la posmodernidad (Guerrilla Girls, Trockel, Kruger...)
Su idea es invertir los términos y poner (como en el arte conceptual) la idea por encima de la realización material que se abre a nuevos formatos (carteles, fotografías de performances, instalaciones, vídeos, estadísticas...) en la línea abierta por Fluxus y Beuys con su concepto de arte ampliado (Su Organización para una democracia directa es de 1971)
Sus temas pasan por la crítica a la sociedad blanca, patriarcal, capitalista..., con la aparición de los contenidos feministas, políticos-sociales, económicos o, en este caso, ecológicos.
Esta tendencia se relaciona íntimamente con el activismo en favor de los derechos civiles o la protección del medio ambiente (Greenpeace nace en 1971), generando un arte de denuncia.
De esta manera Hacke, que ya había trabajado en la denuncia de la especulación urbana de la isla de Manhattan, plantea una acción de recoger toda la basura encontrada en un pequeño espacio de la playa de Carboneras para realizar el Monumento a la Contaminación de la playa que abre este artículo.
Otras de sus obras sobre el tema son más sutiles y hablan de la imposibilidad de la Naturaleza en nuestra sociedad actual, reduciéndola a pequeños monumento de tierra y césped auténtico que crecerán en los museos.

Pequeños simulacros, juegos de niños urbanos, como la creación de arroyos artificiales en la azotea de su estudio.

O el jardín accidental creado con las propias semillas que viento ha traído, de nuevo a su azotea.

miércoles, 20 de mayo de 2015

EL NUEVO MEDIALAB PRADO


Hace unos meses, y a propósito de una excursión en torno al Paseo del Prado, ya citábamos el nuevo (y desconocidísimo) museo de nuevas tecnologías y arte expandido que utiliza las aplicaciones informáticas, los estudios de campo y la participación ciudadana como una forma de crear un arte verdaderamente social que investigue sobre las redes, la visualización de la información, los nuevos modelos de socialización y sus consecuencias (Verdaderamente un fascinante híbrido entre el museo y el laboratorio que permite implicarse en las nuevas formas de creación y no solo completarlas). Os animo a visitar su página






















Hasta este año se situaba (provisionalmente) en unos sótanos, frente al Caixafórum, con el único hito urbano de una gran pantalla de led que se asomaba a una pequeña (y algo degradada) plaza dura construida sobre la antigua subestación eléctrica que ardió en 2004 afectando a toda la manzana
Ahora se ha completado con la reconversión de las Serrerías Belgas realizado por Víctor Navarro y María Langarita.

Su actuación ha sido doble. Por una parte han limpiado de todo tipo de adherencias el edificio de las antigua Serrerias Belgas (principios del XX), dejando a la vista el hormigón que forma su esqueleto, dándole a la estructura un aire brutalista mientras se recuerda su historia industrial
Eliminando muros medianeros se ha construido espacios diáfanos, haciéndoles continuar hacia el exterior los espacios gracias al uso de grandes cristaleras sobre los antiguos muros de cierre




En ellos, entendidos como salas de usos múltples (talleres, conferencias, grupos de trabajo) se han incorporado elementos de estética minimal (muy adecuados al entorno) y vivos colores pop (acaso sería mejor decir posmodernos), que nos recuerdan a la idea del Pompidou de dar protagonismo a las conducciones y elementos tradicionalmente ocultos

En segundo lugar, y como obra nueva, se ha realizado un módulo central en el patio que sirve como escalera distribuidora. En este espacio lleno de espacios ortogonales se ha insistido en el color (un vibrante amarillo), las formas industriales que dejan a la vista los tirantes y, de nuevo, los ventanales.






Estas serrerías tienen una larga historia que Mercedes, en su interesantísimo blog, se ha encargado de recoger

martes, 19 de mayo de 2015

LEÓN FERRARI Y LA CRÍTICA POSMODERNA

Una de las facetas más conocidas de León Ferrari es su arte crítico (aunque su obra es mucho más amplia y variada) que fustiga las numerosas conexiones entre Iglesia y poder (y su complicidad con actos violentos), la moral sexual judeocatólica, la intolerancia, el Imperialismo o las propias dictaduras de su país (Argentina).

Para ello suele recurrir a procedimientos que ya vimos en el arte dada y surrealista, especialmente cercanos a la obra de Hearfield. Fotomontajes que juegan a la contradicción entre imágenes de tradición clásica de claro carácter apropicionista (desde Miguel Ángel, Perugino o la pintura japonesa e hindú) con imágenes sacadas de los periódicos.

Se crea así una fuerte tensión entre las imágenes produciéndonos un shock que nos ayuda a comprender de forma visual las contradicciones del discurso dominante.

Las polémicas que han generado muchas de sus obras son la verdadera obra de arte, alejada ya por completo de lo estético. Pues su única función es provocar, crear disidencias (a menudo rozando lo blasfemo) que nos ayuden a ver la complejidad de lo actual, generando nuevos microdiscursos heterodoxos.


lunes, 18 de mayo de 2015

ROBERT MORRIS Y EL POSTMINIMALISMO


El arte minimal, en su idea de reducida intervención del artista (puramente mental) y la reducción de las formas a la esencialidad y la seriación, llegó a un callejón sin salida.
Ante ello, los propios minimalistas (como Morris y posteriormente Serra) buscan nuevas salidas al movimiento a través de distintas estrategias (la antiforma o el retorno a los materiales de Serra, la unión con la performance, el estudio de la gravedad, la estabilidad y sus límites...)
En esta línea (y de una forma muy temprana, 1961), Morris plantea un típica estructura minimal (reducida a la pura esencialidad, sumamente arquitectónica a la hora de definir los espacios circundantes o interiores) a la que añade la participación del espectador (que ya se encontraba implícita en el arte minimal, aunque ahora sumamente dirigida)
Las dos paredes en forma curva se van aproximando lentamente mientras el espectador se aventura entre ellas, con una progresiva reducción de la luz blanca, que nos llevará hasta... Miradlo por vosotros mismos.
Mientras el espectador realiza este corto paseo, se ve acompañado por un sonido cada vez más evidente, los latidos de un corazón humano.
Son todas estas sugestiones las que superan el simple conocimiento cenestésico que proponía el arte minimal, introduciéndonos en sensaciones mucho más complejas, que pueden variar (según el espectador, imprescindiblemente activo) entre la angustia claustrofóbica, el temor, la placidez de la protección del lugar...
Morris así está planteando nuevas formas artísticas que desarrollará Serra (Arco doblado, espirales...) a mitad de camino entre la escultura y la arquitectura.

jueves, 14 de mayo de 2015

EDIFICIO PIRELLI MILAN. NERVI Y GIÓ PONTI


La planta presenta un perfil geométrico pero alejado del habitual rectángulo para adaptar una forma fusiforme rectilínea con esquinas mucho más resaltadas, dándole un perfil mucho más aerodinámico de lo habitual.
El alzado se articula sobre dos grandes machones de esquina (que alojan los ascensores) y dos pilares que recorren las fachadas largas del edificio. Para ello se emplea el hormigón armado lo que permite una concentración de los elementos sustentantes, generando una planta libre y diáfana en el interior y un muro cortina sin funciones sustentantes por completo cubierto de vidrio, lo que hace que el espacio interior se expanda hacia el exterior a través de las vistas.
Las cubiertas (tanto de los pisos como la superior) son arquitrabadas, compuestas por losas de hormigón que, en la parte superior, se coloca sobre un ático de ventanas verticales, creándose una suerte de cornisa que cierra suavemente el edificio acristalado.
La decoración recurre a la geometría estricta y la repetición modular sin dar otro tipo de concesiones que las puramente funcionales. Al exterior los propios materiales son los protagonistas (hormigón y cristal) mientras que al interior tanto el mobiliario como la decoración son estrictamente funcionales.

El edificio responde a una evolución, con ciertos toques organicistas, del movimiento internacional iniciado en los años 20 del siglo XX con las construcciones de Gropius, Le Corbusier y Mies Van der Rohe.
 Especialmente conectado con éste último, Nervi y Pontiha tomaron como referencia sus primeros rascacielos estadounidenses de los años 40-50 (Lake Store en Chicago, Seagram en Nueva York) en donde se plasmaban los principios rectores del funcionalismo (geometría estricta, uso de materiales industriales, esqueleto de acero y hormigón que permite planta libre y muro cortina…). Gracias a ellos se conseguían elegantes y abstractos edificios en donde se enfatizaba la verticalidad y la funcionalidad de los espacios, creando verdaderos símbolos del capitalismo triunfante y su nueva concepción de la ciudad.
Dentro de todo este contexto, la aportación de Nervi es fundamentalmente ingenieril. Autor de extraordinarios interiores como el Aula de recepciones del Vaticano o el Palacio de los Deportes de Roma, Nervi consiguió muchos de sus efectos gracias a una nueva técnica, el hormigón armado (cemento de gran calidad que fraguaba sobre un encofrado recorrido por múltiples tubos de acero) que permitía una mayor flexibilidad y resistencia a las presiones.
Gracias a su utilización, e influido por el organicismo (Wright en el edificio Jonhson, Aalto), intenta cambiar el perfil cúbico del rascacielos tradicional por otro en donde la geometría se suaviza y crea un perfil aerodinámico más humano y mejor integrado en el paisaje visual 

Gio Ponti, que arrancó en el mundo clasicista de la arquitectura vinculada a Mussolini, dio al exterior un aspecto perfecto para integrarse en el gran barrio lleno de hitos de este momento (como la aneja estación central)

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