martes, 19 de enero de 2016

TIZIANO. LAS CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


Recojo algunas citas del magnífico libro de Antonio Forcellino "1545. Los últimos días del Renacimiento" para, vinculándolas con artículos anteriores, repasar las características técnicas de la pintura de Tiziano

Las texturas
No hay nada que pueda explicar la pintura de Tiziano como ese interés suyo, casi maniático, por la consistencia aparente de los objetos inanimados (...) Tiziano sacaba a la superficie el alma de las cosas inanimadas






La nueva idea del paisaje
La recreación de esa atmósfera idealizada por una visión sentimental, penetraba y reproducía un aspecto muy importante de la Antigüedad imaginaria que sus contemporáneos se afanaban en resucitar. Un mundo perdido y añorado que, gracias a él, revivía con la dulzura de una evocación onírica, alejada de la realidad y aún así creíble como lo son los sueños para su durmiente (Así lo analizamos en su maestro Giorgione a propósito del Concierto Campestre)
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El color frente a la línea
Nunca se interesó por la composición de historias (...) Menos aún le interesó el dibujo, que en definitiva era un modo convencional y abstracto de recrear el mundo. Él prefería recrear lo que veía sirviéndose de los colores sobre la tela, sin otros pasos de tipo intelectual (...) Reproducir con exactitud lo esencial de la naturaleza, y no sólo en lo tocante a la brillantez de las telas y metales, sino sobre todo la pulsación de la carne y la vibración del aire (aquí analizamos este aspecto)



El nuevo papel del dibujo.
Dibujaba para seleccionar los aspectos significativos que debían mantenerse intactos en la recreación pictórica. (...) Podía estudiar durante meses y meses una armadura, un vestido o una joya, y sólo cuando había captado su esencia significativa pasaba a recrearlo mediante el color. Sin el conocimiento profundo de la estructura interna de las cosas que le proporcionaba el dibujo no habría podido reproducirlas en color


La técnica (la pincelada suelta)
Hacía grandes esbozos en la tela, que dejaba secar durante semanas antes de comenzar a darles forma concreta (...)
El color sustituía por completo la matriz del dibujo; su extensión era lenta y escrupulosa, en ligeras veladuras superpuestas con variaciones mínimas de la tonalidad cromática, de forma que produjera el efecto de una vibración colorista. Un mismo color declinado en todas las tonalidades y las mezclas posibles, como si el mundo estuviera hecho de una única materia resplandeciente

Hacia una pintura sentimental
El espectador se encontraba transportado a un mundo encantado, en el que, con una evidencia táctil, se sustituía la brutalidad de la naturaleza por la sensualidad del sentimiento (una técnica que también utilizó en su pintura religiosa)
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