miércoles, 10 de febrero de 2016

EL GRECO VENECIANO. LA ADORACIÓN DE LOS REYES


Entre otras tantas maravillas, el Museo Lázaro Galdiano muestra este obra juvenil del Greco, aún veneciana.
Habitualmente se ha fechado en torno a 1568, cuando el Greco ya asimilado las grandes conquistas de la escuela veneciana que ya nunca abandonará.
Especialmente destaca su brillante cromatismo (en donde se mezclan los dorados de Tiziano con otros colores más típicos de Veronés, como el matiz ácido y metalizado que comienza a aparecer en verdes y carmines frentes a otros rojos aún más clasicistas y puros), así como su pincelada suelta y fluida.

La composición, equilibrada y en torno a un semicírculo, es también influencia tizianesca, mientras que a Veronés podemos volverlo a encontrar en algunos detalles exóticos, como el rey Baltasar o ciertas vestiduras.
Con todas estas sugestiones el Greco parece haber superado por completo su estilo de pintor de iconos (que regresará más tarde, entremezclado con la mística o las ideas neoplatónicas que se desarrollarán en Toledo), creando una paleta que poco a poco se irá afilando hacia el manierismo (al igual que las figuras) en su posterior estancia romana.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada