martes, 12 de abril de 2016

LA GALERÍA DE VITTORIO EMANUELE II. MILÁN


Desde hace tiempo nos llevamos ocupando de las grandes galerías acristaladas (como la de Umberto I en Nápoles).
Hoy le toca el turno a la de Milán, más antigua y espectacular que la anterior.


Se trata de un perfecto ejemplo de arquitectura ecléctica que mezcla la arquitectura del hierro y el cristal, los múltiples neos (especialmente de carácter neorrenacentista, con sus múltiples grutescos y mosaicos, o los grandes arcos de triunfo que se abren a las distintas calles) y el carácter de salón urbano y lugar de lujo, elitista, bello y exquisito, más aún en Navidades.
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Es el perfecto ejemplo de la gran burguesía, clase triunfante en el último tercio del siglo XIX que tomó como modelo la Francia del Segundo Imperio y sus maneras que conectaba la religión (el Duomo) con la Ópera (la Scala) para terminar de conformar la ciudad burguesa, siendo un escenario en donde verse y dejarse ver, un bulevar protegido de las inclemencia del tiempo pero también de la industria, los obreros o "su falta absoluta de gusto"


































































1 comentario:

  1. Me quedo con la Nápoles aunque este mucho mas sucia.
    salud.

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