martes, 10 de mayo de 2016

LA ESCULTURA CONSTRUCTIVISTA. (1) PESVNER


De la misma manera que hubo una pintura o (un intento de) arquitectura constructivista, también surgió una escultura basada en los mismos presupuestos:  crear un arte antiburgués, antiacadémico y anti-imitativo que permitiera al nuevo hombre que estaba surgiendo de la revolución una revelación de la auténtica vida.
Lamentablemente, el movimiento tuvo una corta vida (sesgada por la idea de propaganda stalinista) y tampoco consiguió sus objetivos de comunicación, demasiado intelectuales para el pueblo (entonces y ahora).

Sin embargo, su importancia en la historia de la escultura fue decisiva, pues igual que Kandinsky, Mondrian o Malevich crearon la pintura abstracta, estos dos hermanos (Pesvner y Naum Gabo) lograron introducir a la escultura tridimensional en este ámbito tan típico del XX.
Cerraban así un largo proceso iniciado por lo fragmentario de Rodin y avanzado por el primitivismo y la geometría de Brancusi. Tomaron, además, los nuevos materiales introducidos por el cubismo y su juego en el espacio (Julio González) para renunciar por completo a la imitación (o a su progresiva geometrización o síntesis) para hacer surgir la escultura desde la propia idea, la del espacio.

Sus obras, realizadas en pleixaglas, trabajaban sobre el desarrollo de la geometría dinámica, desarrollando formas geométricas básicas (como sería la espiral) para desarrollarlas en tres dimensiones que hicieran visible el espacio (como Chillida u Oteiza retomarán tiempo después)

Un espacio no sólo de contorno (lo exterior a la escultura) sino imbricado en la propia obra, que muestras aberturas y transparencias y permiten relacionarse con el entorno y el espectador, que habrá de relacionarse con ellas a través del movimiento y el múltiple punto de vista





















No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada