domingo, 11 de septiembre de 2016

DE TURISMO POR BOLONIA. ITALIA

Bolonia, capital de la Emilia-Romagna, es una ciudad que se mantiene al margen de las rutas convencionales italianas, ello permite, por ahora, disfrutar su centro histórico con cierta relajación respecto a otras ciudades.

Lo primero que sorprende son los infinitos soportales que cubren sus calles, más de 40 kilómetros de extensión, ninguna ciudad la supera y el color rojizo de sus fachadas. Resulta fácil recorrerla a pie y debemos emplear dos días como mínimo para disfrutarla.

Sus torres desafiantes, iglesias medievales, renacentistas y barrocas, palacios, museos…, un conjunto que sorprende a quien la visita y que permite caminar rodeado de bicicletas, por esta bella ciudad  universitaria.

Aconsejo iniciar el periplo por La Plaza Maggiore, corazón de la ciudad, entre palacios y pórticos se encuentran algunos de los principales monumentos, destacan la Basílica de San Petronio, el Palazzo Comunale (d'Accursio) sede del ayuntamiento, Dei Notari, Di Re Enzo, Podestà y el Palazzo dei Banchi, la fuente de Neptuno y muy próximas, la catedral de San Pedro y el Archiginnasio, todo a mano y de fácil acceso. En la plaza se encuentra la oficina de turismo donde informan de monumentos,horarios, ...                                                                                                                           
Forma parte este conjunto monumental  La Fuente de Neptuno, obra de Giambologna, símbolo del poder papal de otros tiempos y de la ciudad en la actualidad.

La Basílica de San Petronio.  Iniciada en el s. XIV, quisieron que fuera la mayor catedral cristiana de la época, lamentablemente muestra parte de su fachada sin concluir pero merece la pena contemplar los magníficos relieves de Jacopo de la Quercia, que tanto admiró Miguel Ángel.

Su interior amplio y esbelto es de estilo gótico, sorprende por su luminosidad y dimensiones, destacan sus bellas vidrieras, el altar mayor, el coro renacentista y la interesante meridiana trazada en su suelo por Cassini  para observar el recorrido solar. En 1.530 Carlos V fue coronado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.


 El Palazzo d’Accursio (Comunale). Conjunto de edificios, en su fachada destaca una Virgen con Niño de Niccolo dell’Arca y una estatua del Papa Gregorio XIII. En el interior se encuentra una interesante colección de Arte.


Iglesia y Oratorio de Santa María Della Vita. Próxima a la Piazza Maggiore, entre un laberinto de callejuelas medievales, antiguo mercado de la ciudad, el llamado Quadrilatero, una joya barroca boloñesa que atesora el grupo escultórico “Lamentación sobre Cristo Muerto” de Niccolò dell’Arca de gran dramatismo expresivo. En el oratorio el grupo escultórico del “Tránsito de la Virgen” de Alfonso Lombardi.






El Palazzo del Archiginnasio. Es uno de los palacios más importantes de Bolonia, sede de la vieja universidad. Destacan un encantador patio interior, el Teatro Anatómico construida en madera, con una mesa de mármol para estudios de anatomía, el Aula Stabat y la biblioteca.                                                                                               

La Iglesia de San Doménico. En el centro de una preciosa plaza, destaca en su interior el arca que guarda los restos del Santo, con esculturas de Niccolò Pisano, Niccolò dell’Arca y Miguel Ángel. 

La Basilica di Santo Stefano. En una plaza encantadora, uno de los rincones más bellos de la ciudad, se encuentra el conjunto de las siete iglesias medievales promovido por San Petronio, construidas en etapas diferentes y unidas entre sí, hoy existen cuatro. El conjunto es una reconstrucción de los Santos Lugares de la Pasión de Cristo, desde la plaza podemos observar  las fachadas de la iglesia del Crucifijo, el Calvario y la de San Vitale y Agrícola. El interior sobrecoge por su belleza, destacan el bello interior de las iglesias, destacando el Santo Sepulcro de planta centralizada, el patio de Pilato, claustro y un museo. Es recomendable visitar esta plaza tanto de día como de noche.                     




 Destacan en el horizonte de la ciudad y dan personalidad a la misma, dos torres medievales (uno de los símbolos urbanos) de las muchas que tuvo Bolonia, la Asinelli y Garisenda, a la primera de casi cien metros de altura se puede subir y contemplar la ciudad, no apta para el vértigo, de la segunda destaca su inclinación temeraria.                                   


Por la vía Zamboni se accede al barrio universitario, allí nos encontramos con el Teatro Comunale y La Basílica de San Giacomo Maggiore, en su rico interior podemos admirar obras de L. Carracci y la capilla Bentivoglio, en la parte posterior merece una visita El Oratorio de Santa Cecilia con hermosas pinturas al fresco.
De vuelta a la Vía dell’Indipendenza sorprende La Catedral Metropolitana de San Pietro, de estilo barroco, guarda el grupo escultórico en terracota “El Lamento ante Cristo Muerto” de A. Lombardi y el Museo Cívico Medieval, con una magnífica colección.
La Pinacoteca Nacional, una visita que merece la pena, ofrece bellas pinturas de la escuela emiliana de los siglos XIV al XVIII.
Si sobra tiempo es aconsejable una visita a La Basílica de San Francesco y a la iglesia de San Paolo Maggiore donde podremos contemplar el grupo escultórico “La degollación de San Pablo” de Algardi.


El Santuario de la Madonna di San Luca, edificado a las afueras de la ciudad, sobre una colina, ofrece una hermosa vista de la ciudad. Custodia un icono sagrado de la Virgen y el Niño muy venerado en Bolonia.

Si deseamos rastrear  curiosidades de la cuidad, en su recorrido monumental debemos considerar Los Siete Secretos de Bolonia: La Finestrella, Los Atributos de Neptuno, Las Tres Flechas, El Arco de los Susurros, La Cara del Diablo, El Cannabis Medieval y El Sol por un Agujero.

El viajero no puede sustraerse del aspecto culinario de la ciudad, como no degustar la mortadella, el salami, el parmiggiano y sus pastas (tortellini) y pizzas.                        
Una tradición local y singular es el Aperitivi, a media tarde muchos locales lo ofrece por pocos euros, sólo se paga la bebida, un spritz por ejemplo y se pueden degustar un buffet variado sin límite, yo me estrené en el café Zamboni junto a le Due Torri.
La zona del Mercato di Mezzo (Quadrilatero), junto a la Piazza Maggiore, ofrece bares para degustar los productos típicos en una cena inolvidable.



Bolonia, una ciudad que sorprende a quien la visita por primera vez, que no decepciona y que deseas volver a disfrutarla en otra ocasión.

Imágenes y texto: Juan Aranda

No hay comentarios:

Publicar un comentario