martes, 27 de septiembre de 2016

LAS DIVINIDADES FLUVIALES ROMANAS



Representación del Tíber (con Rómulo y Remo) en la Plaza del Capitolio

Derivados de las Oceánidas griegas y su representación plástica helénística, el mundo romano dio culto a los ríos por su capacidad de dar la vida y producir riquezas (de ahí la aparición del cuerno de la abundancia en sus representaciones)



Solían aparecer (por esta influencia griega) como ancianos barbados de poderosa musculaturas suavemente recostados sobre un brazo y acompañados de distintos atributos que los identificaban (si era el caso) con un río en concreto.

Representación del río Nilo


Es también habitual la aparición de un cántaro del que salía una simulada agua más o menos abundante según su caudal, e incluso dos cuernos si su desembocadura se bifurcaba




 Su influencia fue muy intensa en la Edad Moderna, a veces como una simple réplica, como ocurre en los ríos de San Carlino alle Quattro Fontane














Pero su influencia fue mucho más allá y fue fundamental para la creación de las figuras alegóricas que se apoyan en las volutas de los sarcófagos de las Capillas Mediceas de Miguel Ángel
Fueron recobradas de nuevo, en un nuevo espíritu dramático y dinámico tan típico del barroco, en la Fontana de los cuatro Ríos de Bernini


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