jueves, 22 de diciembre de 2016

LA STANZA DE CONSTANTINO. De Rafael a Gulio Romano


Como afirma Freedberg, la temprana muerte de Rafael hizo que su taller (y especial su cabeza, Gulio Romano) derivaran rápidamente hacia la opción manierista que ya se intuía en el maestro, aunque siempre controlada por su mentalidad clásica.
Este proceso se articula a través de ciertas ideas ya manieristas de Rafael que se distorsionan, multiplican y monumentalizan hasta el paroxismo, eliminando los esquemas compositivos equilibrados.
Esta idea se puede comprender rápidamente observando la continuación de las estancias Vaticanas, como la de Constantino en donde Gulio Romano realiza el gran fresco de la Batalla de Milvio entre Constantino y Majencio que abre el artículo.
En esta gigantesca pieza, y pese a los cartones ya realizados por Rafael, en Gulio Romano se advierte claramente la impronta de Miguel Ángel y su batalla de Cascina, en donde la confusión se ha apoderado de la escena que, sin claros referentes compositivos, se convierte en un mundo caótico.
Como decíamos, el discípulos se apoya en el maestro (casi como una forma de autoridad) para después traicionarlo, como puede verse en la Expulsión de Heliodoro (totalmente realizado por Rafael) y éste de Constantino.



Muchos de los escorzos, movimientos acelerados y luces extrañadas derivan de Heliodoro, aunque se elimina la composición pautada que controla toda la escena y el juego de contrapostos que la estabilizaban






















Batalla del Ponte Milvio (Gulio Romano)

Gulio establece forzados contrastes allí donde el clasicismo (incluso el del último Rafael) hubiera formulado complementarios. Gulio exagera el aislamiento de las partes y las hace competir (...) Parece como si tal trazado se hubiera arrojado sobre las formas (...)
La impresión resultante es que la síntesis del estilo clásico se hubiese intoducido en una centrifugadora, recombinando después sus fragmentos con una entidad diversa
.
Incluso en temas mucho menos dramáticos como el bautismo de Constantino (con mayor aportación de Francesco Penni) el clasicismo se pierde en una arquitectura que, en vez de contener a los personajes (como ocurría en la Escuela de Atenas de Rafael), reduce a las figuras en pequeños elementos que interactúan sin orden en los grandes espacios vacíos


















Bautismo de Constantino. Gulio Romano y Penni


















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