domingo, 30 de abril de 2017

LA FACHADA DEL PALACIO DE SANTA CRUZ. VALLADOLID


El palacio de Santa Cruz en Valladolid es el primer momento en el que entran las influencias italianas en la península.
Mecenado por el gran Cardenal Mendoza, sus formas se deben (sin conocer al autor) a las maneras góticas flamígeras.
Sin embargo, en una visita que realiza don Pedro en 1488 a las obras se siente profundamente decepcionado ante ellas, pensando incluso en derribarlo (Nieto y Checa plantean la posibilidad de que, ante el recién construido Colegio de San Gregorio, sintiera el suyo empobrecido)
Se decide finalmente reformar la fachada al modo antiguo (¿influencia del segundo conde de Tendilla que había sido embajador en Roma o del propio Rodrigo Borgia?) y aparece por primera vez la enigmática figura de Lorenzo Vázquez que colaborará activamente con la familia (Mondéjar, Cogolludo, palacio de don Antonio en Guadalajara) y que debía conocer el arte italiano (al menos de su zona norte) de forma directa.

Se plantea así eliminar los tradicionales machones típicos de Guas y Egás para crear unas formas cercanas a las pilastras que dividen la fachada en pisos cada vez más reducidos.
En la zona interior se recurre al almohadillado, se abre una arco triunfal en su portada y se reparten de forma homogenea los escudos (la ventana central y el balcón son reformas del XVII) que funcionan como un texto interpolado a la manera de una cita (Checa y Nieto)




DE TURISMO POR VALLADOLID 

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