martes, 11 de abril de 2017

NIEVES. JULIO ROMERO DE TORRES


Esta obra de la Academia de Bellas Artes de San Fernando nos puede servir perfectamente para empezar a estudiar la obra, tan singular, de Romero de Torres, un pintor tan castizo como cosmopolita que supo unir en su obra múltiples sugestiones frente a la visión negativa que durante mucho tiempo se ha tenido sobre él.
Se trata de una composición clásica en su pintura, con un retrato en primer plano y una apertura que nos permite ver una vista urbana de Córdoba (la Plaza del Potro).
En principio todo parece sumamente castizo (el paisaje, la mantilla, el libro de oraciones, el requiebro de la pareja del fondo...), puramente costumbrista.
Sin embargo, fijaros un poco más en la mujer, en la intensidad de su mirada negra, en el vestido demasiado ceñido que deja adivinar perfectamente su anatomía (en verdad, casi parece un desnudo, aún más sugerente por la propia tela).
Costumbrismo (católico de mantilla) frente a erotismo; esta antítesis es habitual en la obra de Julio Romero de Torres que nos habla de una mujer reprimida por las normas (sociales, religiosas) pero en la que late una potente (oscura) sensualidad.
Una crítica a los valores instituidos bajo la excusa de su celebración. Pura modernidad muy cercana al mundo simbolista

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