lunes, 19 de junio de 2017

ROELAS. LA GLORIA


Esta obra de Juan de Roelas (1615) de la Catedral de Sevilla representa la asunción plena de los modelos manieristas venecianos, teniendo una clara relación con las grandes obras (Paraiso, Juicio final) de Tintoretto.
Como en ellas, se nos muestra una memorable multitud (pese a su pequeño tamaño) organizada en grandes bandas que terminar por encuadrar un círculo central  que ocupa la divinidad.

Se juega así con la típica contraposición de Tintoretto de espacios repletos frente a otros (como grandes pozos) por completo vacíos, que el maestro veneciano había tomado a su vez del Juicio Final de Miguel Ángel.



Gloria Tintoretto. Museo Thyssen 

Esta composición se dinamiza y llena de intensidad a través del colorido cálido y las luces contrastadas que provocan una fuerte palpitación en toda la tela, con espacial importancia en los contraluces de muchas de las figuras, recortados por la luz celestial.





















Por el contrario, el cuadro se distancia de Tintoretto en su parte baja, en donde Roelas se acerca mucho más a esquemas venecianos pasados por el pincel del Greco.
Nos referimos al doble plano terrenal-espiritual (como el famoso Entierro del conde de Orgazque aparece en muchos de sus mejores obras, aproximándose progresivamente a los modelos de éxtasis, apoteosis y visiones barrocas.

Típicamente del Greco son sus luces nocturnas, casi lunares y su visión abatida en donde nos aparece el principio de la Humanidad representado en Adán y Eva y la Fuente del Paraíso


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