Isabel de Clara Eugenia era la hija de Felipe II que desde 1598 actuará como gobernadora de los Países Bajos junto al archiduque Alberto
Durante su mandato se sucederán gran parte de las guerras de los 80 años en donde las provincias reformadas del norte lucharán por su independencia hasta conseguirla en Westfalia.
Sus retratos y mecenazgos serán continuos (en especial con Rubens y su taller).
Ya el maestro la había retratado en numerosas ocasiones en el cénit de su poder .
Sin embargo el retrato de Van Dyck pertenece a un periodo posterior. A partir de la muerte de su marido en 1621, Isabel entrará en la orden Tercera de San Francisco y comenzó a aparecer vestida de clarisa (una costumbre muy habitual en lo español, como podéis ver en la segunda mujer de Felipe IV, Mariana de Austria)Los fastos anteriores se reducen a un claroscuro potente en donde destacan sus manos y su rostro, mientras en el fondo, entre las penumbras, seguimos viendo el poder en esas telas damasquinadas y el gran pilar.
Artísticamente los medios se han reducido al mínimo, y Van Dyck vuelve a triunfar con su retrato psicológico y los mil matices lumínicos






