miércoles, 21 de mayo de 2014
ILARIA CARRETO. JACOPO DELLA QUERCIA
martes, 20 de mayo de 2014
Análisis y comentario. MONASTERIO DE SAN JUAN DE LOS REYES. (TOLEDO)
Los pilares sustentantes son aristados y se multiplican hasta que desaparece el pilar original (pilar fasciculado).
El alzado es bipartito (el triforio y el clevistorio se unen en una única zona de iluminación). Y otro vez, vemos como este estilo busca la máxima luz posible, donde aunque hay existencia de bastantes muros, el vano cobra mucha importancia. En este caso el soporte exterior se realizaba en unos contrafuertes fasciculados y muy decorados, adosados al muro y coronados con pináculos (sin necesidad de arbotantes).

COMENTARIO
Esta obra es claramente un ejemplo del gótico flamígero, en el que aparecen casi todas las características del estilo que llegan desde la zona de Flandes (los característicos arcos conopial, rebajado y carpanel, las
bóvedas estrelladas, la decoración …) A ella se unen influencias islámicas-mudéjares (en la decoración, el uso de techumbres de madera, arcos mixtilíneos del claustro...).
Esta mezcla crea un peculiar estilo llamado hispano-flamenco que se desarrolló en el siglo XV, bajo el reinado de los Reyes Católicos (Juan Guas y Egas Cueman, autores de esta obra, serán sus principales representantes)
Precisamente este monasterio fue mandado construir por ellos (es una obra aúlica, como demuestran los constantes escudos e iniciales de los monarcas) como posible lugar de enterramiento real, relacionándose también con el nacimiento del primogénito (Juan) y con su política (conmemoración de la victoria de Toro que dejó el poder en manos de Isabel)
El estado confesional
tendrá también mucha importancia, ya que tras la aparición de la burguesía, esta
financiará, sobre todo los edificios religiosos, en busca de prestigio y
reconocimiento. Los obispos y los canónigos (y también los reyes, como es este caso) en lucha con la nobleza feudal
contratarán a arquitectos y supervisarán el proceso. Esto justifica la
cuantiosa aparición de edificios religiosos.
La belleza y decoración de estas edificaciones será el indicio de un cambio de mente más pragmático (perteneciente a el de la burguesía), que buscará fusionar los ideales del pueblo y la religión, como modo de control indirecto. La importancia de la religión fue muy importante, no ya siendo impuesta, sino de manera persuasiva, alentar al pueblo a sentirse identificado con todo el arte presente.






















