
Mezquita del Kalon. Bujara
Citando a Burhard, una de las características más exquisitas del arte islámico es su capacidad para hacer expresiva la luz, configurándola como si de un sólido se tratase.
Es un objeto básico de construcción y decoración que utilizarán para reforzar ideas que ya hemos ido analizando (el ritmo, la unidad y la multiplicidad, lo celestial)
No debemos olvidar que, por otra parte (y como herencia de lo platónico), la luz se encuentra íntimamente relacionada con la divinidad que (como es habitual en este arte) es mostrada siempre por medios indirectos (El paso de las horas, del tiempo, de lo mudable que, como una pura apariencia, esconde la unidad y eternidad de Allah)
En unos momentos puede desmaterializarse por medio de las celosías
Shirin Bika Agha Mausoleum. Samarcanda
o los lucernarios (que en origen tendrían vídrios de colores) de los baños que conseguirían un efecto de materialización de la luz en el ambiente húmedo
O atraparse en la compleja arquitectura de los mocárabes que cambiarán de forma a lo largo del día según cambie la luz
Sala de las dos Hermanas. La Alhambra
(algo que se repetirá incansablemente en su arquitectura en ladrillo para las zonas exteriores en donde el relieve genera formas fluidas sobre la propia arquitectura)
BUJARA. Mausoleo de Ismail Samani.
Kasba. Marruecos
O convertirse en pura apariencia (como veíamos en el agua) en sus azulejos dorados
Madrasa Mir i Arab. Bujara
Madrasa Mir i Arab. Bujara
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Madrasa Mir i Arab. Bujara



















