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viernes, 17 de octubre de 2025

Sobre el kitsch. Milan Kundera

 Allí donde habla el corazón es de mala educación que la razón lo contradiga. En el reino del kitsch impera la dictadura del corazón.

(...)

El kitsch provoca dos lágrimas de emoción, una inmediatamente después de la otra. La primera lagrima dice: ¡Qué hermoso, los niños corren por el césped! La segunda lágrima dice: ¡Qué hermoso es estar emocionado junto con toda la humanidad al ver a los niños corriendo por el césped! Es la segunda lágrima la que convierte el kitsch en kitsch. La hermandad de todos los hombres del mundo sólo podrá edificarse sobre el kitsch.

(...)

Cuando digo totalitario, eso significa que todo lo que perturba al kitsch queda excluido de la vida: cualquier manifestación de individualismo (porque toda diferenciación es un escupitajo a la cara de la sonriente fraternidad), cualquier duda (porque el que empieza dudando de pequeñeces termina dudando de la vida como tal), la ironía (porque en el reino del kitsch hay que tomárselo todo en serio) y hasta la madre que abandona a su familia o el hombre que prefiere a los hombres y no a las mujeres y pone así en peligro la consigna sagrada «amaos y multiplicaos».

(...)

el verdadero enemigo del kitsch totalitario es el hombre que pregunta. La pregunta es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración pintada, para que podamos ver lo que se oculta tras ella. 


La Insoportable levedad del ser. Milan Kundera

lunes, 22 de septiembre de 2025

Javier Reverte. Corazón de Ulises



Si uno quiere viajar a Grecia desde un punto literario, nadie debería hacerlo sin leer antes este libro de Reverte.

Acaso no encuentre demasiado arte ni un estudio sociológico del pueblo griego, pero sí paisajes y sus recuerdos. Recuerdos literarios que se suceden sin parar. Desde la Itaca para encontrar a Ulises o la Lesbos de Safo, la Troya de la Iliada, la Creta de Minos, Zeus y Afrodita, el Mileto de Tales, el Samos de Pitágoras o la Micenas de los Atreos y sus tragedias

Nos encontraremos con Zorba el griego pero también con Heródoto, Jenofonte y Tucídides, con la gloria de los grandes dramaturgos griegos, con el espíritu de Byron y el brazo semiperdido de Cervantes en Lepanto, con mil historias mitológicas y pertinentes acotaciones históricas que nos ayudarán a degustar el viaje a los viajeros letraheridos

lunes, 12 de mayo de 2025

El gabinete prohibido del palacio real de Madrid

El Rey salió, cargado con las llaves, cuyo tintineo llenaba la penumbra. Atravesó salas y pasillos, abrió con la llave más gorda la puerta más grande, y la cerró por dentro: había entrado en un dédalo de corredores zigzagueantes, interrumpidos por escaleras que subían y escaleras que bajaban. Tuvo que abrir, todavía, otras dos puertas, que también cerró después de haberlas pasado. La habitación prohibida correspondía a una torre, la del norte-este. Estaba a oscuras. Tanteando, halló una ventana y la abrió. 

La habitación carecía de muebles, pero de las paredes colgaban cuadros. Cuando sus ojos se habituaron a la luz escasa, pudo ver que en todos ellos había mujeres desnudas, solas o en compañía. Se hallaba ante las mitologías que su abuelo había coleccionado, y que sólo podían contemplarse con un permiso especial de la curia toledana, firmado de puño y letra del primado: privilegio de éste que el Gran Inquisidor le discutía, y que, como pleito de los que jamás se resuelven, se hallaba en Roma hacía lustros. Por fortuna, el otro rey, su padre, jamás había penetrado en aquel lugar, pues de lo contrario el pleito lo habría zanjado el fuego. 

– Los teólogos más sutiles, Majestad, tienen dudas de que su abuelo, el Gran Rey, se haya salvado, sólo por haber gastado en estas porquerías el dinero del pueblo. 

Las porquerías las firmaban, entre otros, Tiziano y un extraño holandés llamado El Bosco, «Hierombosc», según las cartas del abuelo a sus hijas muy amadas. El Rey recorrió con la mirada aquella acumulación de cuerpos a la intemperie y se detuvo en uno, donde una vieja celestina recogía en el regazo de su falda el oro que Zeus enviaba a la entrepierna de Dánae, la cual, sin embargo, algún oro debía de recibir en el sitio preciso, a juzgar por la cara que ponía. Dánae tenía unos muslos largos y un cuerpo dorado, semejante al de Marfisa. El Rey quedó ante él, como pasmado, durante mucho tiempo. 














Crónica del rey pasmado (Gonzalo Torrente Ballester)

lunes, 24 de febrero de 2025

Maureen Gibbon. Rojo París o la Olimpia de Manet

Una bella historia, maravillosamente escrita; una nefasta novela histórica o artística.

La historia, contada en primera persona, indaga en el mundo interior de Victorine Meurent, amante y modelo de Manet en su mayor esplendor, y musa de su famosa Olimpia.
Desde sus orígenes humildes de bruñidora de plata a encontrar su vocación como pintora, pasando por el sexo, la amistad o la pobreza.
Es curioso. La novela es una exquisitez de emociones y sentimientos que Victorine va descubriendo y dando forma en su interior, justamente lo contrario de lo que pretendía Manet, enemigo de cualquier tipo de sentimentalidad, buscando solo lo tangible o la idea pero nunca la emoción.

En cuanto a lo histórico artístico, la novela es todo un fiasco lleno de errores (era ya modelo años antes de conocer a Manet, practicaba la música y, muy probablemente, prostituta más allá de lo puramente ocasional), y apenas aporta nada a la figura o el arte de Manet, convirtiendo su famosa y escandalosa Olimpia en un puro efecto de amor

lunes, 2 de diciembre de 2024

Arte hiperdramático (1)

 Lo bello no es más que el comienzo de lo terrible. RILKE

 La adolescente está desnuda sobre un podio. El vientre liso y la elipse oscura del ombligo quedan a la altura de nuestra mirada. Mantiene el rostro ladeado, los ojos bajos, una mano frente al pubis, la otra en la cadera, las rodillas juntas y algo flexionadas. Está pintada de siena natural y ocre. Sombras en siena tostado realzan los pechos y perfilan las ingles y la rajita. No deberíamos decir «rajita» porque hablamos de una obra de arte, pero al verla no se nos ocurre otra cosa. Es una hendidura nimia y vertical, sin rastro de vello. Damos la vuelta al podio y contemplamos la figura de espaldas. Las atezadas nalgas reflejan grumos de luz. Si nos alejamos, su anatomía nos parece más inocente. Pequeñas flores blancas le tapizan el pelo. Hay más flores a sus pies —un charco de leche—. Incluso a esta distancia seguimos percibiendo el olor tan peculiar que desprende, como a bosque perfumado de lluvia. 

Junto al cordón de seguridad, un atril con el título en tres idiomas: Desfloración.


Clara y la penumbra(c.2) (Jose Carlos Somoza)

lunes, 18 de noviembre de 2024

Andreas Gursky y Canogar . Los paisajes posthumanos













En una de sus fotografías digitales, Andreas Gursky representa una hilera de estantes de supermercado por medio de una perspectiva renacentista que ofrece una imagen del espacio de consumo como ilimitado, sucesivo, infernal. 

En ese mismo ámbito, la obra de Daniel Canogar, y en particular su serie Otras Geologías, ofrece imágenes proliferantes de basureros tecnológicos en que algunos cuerpos desnudos aparecen como restos de carne, como trazas posthumanas en medio del trash y del data trash. Desde esta perspectiva el paisaje mediático, como motivo pictórico y como tema cultural, queda definido como un tema de la historia del arte –o, quizá mejor, de su posthistoria–. 

 Afterpop (Eloy Fernández)


lunes, 4 de noviembre de 2024

Somoza. Clara y la penumbra


Es un hecho. El arte hiperdramático se ha impuesto. Han desaparecido los cuadros y ahora se contratan a modelos muy jóvenes que se convierten en cuadros en sí mismo que son preparadas, afeitadas, imprimadas y posteriormente pintadas por grandes artistas que crean conceptos con sus cuerpos y sus expresiones.

Estas modelos deben permanecer durante ocho o diez horas estáticas en la posición indicada por el artista como hibernando para ser observadas por el público que saben que son personas reales. Luego una ducha de múltiples químicos para ir quitando los distintos sólidos y al hotel encerradas casi como una joya mientras dure la exposición o su venta que tiene una manutención mensual extraordinaria.
Evidentemente hay otros que tienen menos suerte y en vez de lienzos se convierte simplemente en muebles humanos.

La novela es una análisis, en terrenos límites, sobre lo que puede significar el arte, el autor (un Hitchcock cualquiera el pintor debe manipular física y emocionalmente a su lienzo, tensarle en argot, para reconvertirlo en una sensación) y la modelo que ahora ya no se copia y se ha convertido en lienzo, imprimadas como él, convertida en una mercancía mucho más valiosa que la vida humana.
La intimidad, la sexualidad, la alimentación, las parejas, el consentimiento, ... Todo se pierde en aras del arte supremo, pues se suprime la persona.

Una novela negra muy adictiva, además de todo lo anterior.

Lucas Corralejo


                               ÍNDICES DE NARRATIVA


lunes, 21 de octubre de 2024

Warhol. Una revolución vanguardista Light, una versión para niños


















La apuesta funcionó y Warhol instaló una revolución vanguardista Light, una versión para niños, ausente de ideas y de consumo fácil, convirtiendo la contracultura en cultura de masas. No había que pretender transformar el mundo dinamitando lo existente como había procedido la vanguardia histórica. En su opinión, había que comprender el mundo y amarlo, disfrutar lo que era: un espacio dominado por el consumo, la publicidad y los medios de comunicación de masas. El arte debía adaptarse a la realidad y dirigirse a las masas que por definición incultas y anodinas.

 El silencioso lenguaje de las artes. CONCEPCIÓN PORRAS GIL

lunes, 14 de octubre de 2024

El uso de la foto. Ernaux.

Ernaux nos narra las fotos que tomaba con su amante, las fotos de la ropa y los objetos que se iban quedando desparramados por pasillos y habitaciones. Fotos que hablaban del sexo y sus urgencias, de sucedidos en medio de la pasión. Una idea fantástica que tiene mucho más de artístico que de literario: la imagen como representación de lo que realmente no aparece, de un pasado que ya ocurrió y quedan solo los restos.

A la vez, junto a todo este deseo hay una profunda ansia, una ausencia : la del cáncer de pecho que estaba sufriendo en esos mismos momentos. Es su pérdida de pelo, de la quimio y la radio, de los miedos y las esperanzas, todo sin la más mínima sensiblería.





















Pues todo el libro (en realidad, toda su obra) es una visión realista y brutal de cualquier problema (abortos, enfermedades terminales, amantes...) que analiza como un cirujano con su lanceta.

Lucas Corralejo


Más libros de la autora en nuestros blogs


                                                ÍNDICES DE NARRATIVA

lunes, 16 de septiembre de 2024

Catherine Lacey. Biografía de X

X es una artista polifacética que acaba de morir. La autora es su viuda que intenta refutar informaciones sobre su esposa que una biografía no autorizada ha desvelado.

La autora comienza buscando los orígenes y con ello nos introduce en una distopía que tanto nos recuerda a la Gillead del cuento de la criada: el sur se secesiona tras la segunda guerra mundial ante el socialismo ateo del norte y se convirtió en un gobierno teocrático dirigido a la mayor gloria de Dios.
Allí nacerá, crecerá y se revelará la futura X.
Luego la veremos en Italia y en múltiples localizaciones del Territorio Norte que tampoco es tan maravilloso como creíamos y ha evolucionado a un socialismo militante e inquietante que cada vez controla más el lenguaje y las formas de control y de poder light

La novela es la demostración, terrible, que nunca podemos conocer realmente a nadie. Apenas nosotros mismos somos autodescifrables, menos una artista. Y es que, como diría Pereira, somos una confederación de yoes en perpetuo cambio (lo tenemos sumamente claro desde hace años) que se muestran como un caleidoscopio .
Eso o una larguísima impostura como una Cindy Sherman que se disfraza y actúa como sus personajes convirtiéndose ella misma en obra de arte, como ya hiciera Duchamp con Rose Selavi

Las distintas creaciones artísticas (muy vinculadas al arte posmoderno y postestructuralista) tampoco son demasiado interesantes (no lo serían si hubieran sido realizadas), aunque iremos poco a poco mencionándolas.



                                 ÍNDICES DE NARRATIVA

lunes, 2 de septiembre de 2024

Obra maestra. Juan Tallón.

Un libro muy interesante que puede ser leído de varias formas

Para algunos puede interesarle la crónica periodística de este asombroso caso: el de la pérdida de una escultura de más de 38 toneladas de peso que se expuso en el Reina Sofía y luego ya no volvió a aparecer nunca más.
Una escultura de un escultor tan renombrado como Richard Serra
En realidad es una crónica negra sin fin porque jamás encontrará las cultura por mucho que se busque



A otros les gustará la parte artística que tiene la novela, pues hay constantes referencias a la obra de Richard Serra y sus características que en el fondo se expanden a gran parte de la escultura contemporánea monumental, comenzando por Oteiza y siguiendo por Chillida.
Ya sea el propio autor ya sea otros críticos de arte analizan cómo funciona esta escultura pública que no tiene literatura ni un mensaje explícito y que juega con cosas tan básicas como el peso, las texturas, los colores y, sobre todo, la interacción con el público
En este sentido a los estudiantes de arte le gustarán las disquisiciones que hay sobre la resolución del problema pues Richard Serra decidió hacer una copia exacta de la obra perdida y regalarla al Reina Sofía declarando lo como lo auténtica. Algo que da mucho juego para pensar sobre lo que es realmente arte



También otros lo pueden ver más desde el lado del colorín para estudiar las curiosas interacciones que existen entre la alta política (con ministros, presidentes de gobierno, secretarios y sus secretarios de cultura) y el mundo del arte desde los comisarios a los directores de museos y los artistas. Algo mucho menos épico (ni tampoco lírico) de lo que podríamos pensar en donde se mueven las influencias, los millones o los caprichos personales que vuelven a aparecer otra vez en lo que sería los propietarios

Todo esto lo logra con una novela tremendamente plural, con muchas voces en la que pueden hablar el ministro de cultura y el gruista que descarga la obra, el obrero del acero y un comisario de arte, la policía o los jueces al propio autor u otros escritores otros artistas.





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