miércoles, 9 de septiembre de 2026

INGRES. FUENTE


Uno de los cuadros más retocados por el artista (que no llegó a quedar contento con los resultados) es una magistral que combina el neoclasicismo (la idealización, siempre muy cercana a Rafael y la escultura clásica, con su magnífico contraposto de brazos y piernas; el recuerdo a las musas; el control lineal de toda la figura, una mujer hecha directamente curva, una curva como onda que juega lentamente con la anatomía, como en su famosa Odalisca) y el realismo por la capacidad de captar las texturas del agua (y su reflejo), la carne, la flora o el propio mármol mucho más cercano a Courbet.

Y es que Ingres siempre es mucho más complejo de lo que parece en un principio.


                 FOTOGALERÍA ENLAZADA DE INGRES


martes, 8 de septiembre de 2026

OUKA LELE. Rapelle-toi, Bárbara

 

1987. El alcalde de Madrid, Juan Barranco, corta la plaza de la Cibeles para que se tapice de telas sobre las que se realizará una performance que la artista fotografiará desde una grúa. Luego, la foto en blanco y negro se pintará con acuarela. 

Se trata de la recreación del mito de Hipómenes y Atalanta que ya explicamos aquí, íntimamente vinculado a Cibeles.

La mitología se une a la ciudad, y el escenario urbano (ya mítico de por sí) se transforma y se convierte en un lugar onírico rosa, verde y tierra, como si el mito surgiera de la tierra, creando una imagen verdaderamente icónica de Madrid y de su Movida, ya en sus últimos momentos.

                       PARA CONOCER MUCHO MÁS A LA FOTÓGRAFA


lunes, 7 de septiembre de 2026

IGLESIA DE SAN JORGE. SOFÍA. Sveti Georgi

Construido por los romanos en el siglo IV con función funeraria, muy pronto se convirtió en un martirium y más tarde en un baptisterio.

De estos primeros momentos conservamos el gran cilindro con cúpula en ladrillo (claramente romano), mientras que sus vestíbulos laterales que lo convierten en una cruz griega son de tiempos ya bizantinos (acaso también las ventanas de la cúpula, que iluminan de forma muy típica del estilo el interior).


Del mismo momento bizantino (aunque en un  arco que se mueve entre el siglo X y el XVI) encontramos un  gran pantocrátor, mientras que filas de profetas y patriarcas se recogen en círculos concéntricos 



jueves, 3 de septiembre de 2026

Cristian Paz. O brutal acto de amar: bicos

El amor se ha convertido en un problema complejo, entre otras cosas, por los choques que existen entre el deseo y el canon nuevamente impuesto.

Es un momento en donde el amor se relaciona muchas veces con conceptos negativos: tóxico, violencia, miedo, bloqueos, apegos evitativos y posesivos... Se ha llenado de tantas palabras oscuras el concepto que sólo se ha producido ansiedad frente a las relaciones (problemáticas, negativas...) que cada vez son más difíciles de crear y mantener.

Todo este complejo enredo sobrevuela esta magnífica pieza en donde se une geometría (razón?, conceptos?) con figuración, siempre fragmentaria, como nuestras visiones posmodernas, sobre, también, el amor.

Es un juego entre la belleza del material pulido y brillante y los mordiscos y quiebras en su materialidad. 
Besos que son mordiscos, manos que son garras, o viceversa, pues todo resulta muy confuso y nuestras herramientas ahora sólo nos sirven para teorizar pero no para soldar o arreglar.


Amor y/o deseo. Amor como palabra compleja, no solo posmoderna sino también Freud o Nietzche


lunes, 31 de agosto de 2026

DOLMEN DE LA HECHICERA

En plena Rioja alavesa, entre viñedos y los montes de Cantabria se encuentra este magnífico dolmen corredor del Calcolítico, restaurado con piedra para generar al espectador  el entorno sacro que estaba en torno a la cámara funeraria.








miércoles, 26 de agosto de 2026

Sabrina bajo el frío de invierno

 Un hombro desnudo 

Como la verdad 

Paga su perfección 

A la caída de la tarde

Que resplandece solitaria 

Bajo la secreta medía luna 

De mi nostalgia.


Odysseas Elytis


                                 Luis. Soldado Desconocido


                            AQUELLAS PRADERAS AZULES. ÍNDICES


miércoles, 5 de agosto de 2026

AQUELLAS PRADERAS AZULES. Jugando al mus

DALE AL PLAY Y ENTRA EN LOS TERRITORIOS DE LA FUERZA QUE MARCARON MI VIDA

 Que nadie se asuste si no sabe jugar al mus. Casi podrá entender la toda historia pues el mus, aún más que el futbolín, no es un juego, es la vida entera y verdadera.

Realmente yo no sé por qué las empresas se siguen empeñando en hacer entrevistas de trabajo, pues con unas cuantas partidas se sabe más de una persona que el mismo sujeto.

Se descubre rápidamente a los coléricos, pero también a los cobardes, y mucho antes a los listos que a los tontos.

Y no, la suerte tiene poco que ver, casi igual que en la vida, pues hay quien gana con malas cartas y quien siempre pierde aunque lleve cuatro reyes.

Es más un saber jugar las cartas, aprender a jugar de farol, envidar cuando se debe y también aprender a pasar. Es saber jugar con tu compañero, pero también con tus contrarios.

A mí me había enseñado (como a tantas cosas más) mi padre, experto en dúplex. Me enseñó las reglas pero sobre todo a estar atento de todos los gestos y descartes para ir aprendiendo cómo pensaba mi contrincante pero sobre todo mi pareja, pues la traición más terrible y dolorosa es la que te hace quien está más cerca de ti, y como siempre decía Michel Corleone, intenta pensar como lo hace tu enemigo; si le odias pierdes tu ventaja. 

Fui aprendiendo eso y, a la vez, a esconder mi propio estilo, pues si eras imprevisible eras invisible a los ataques más graves, algo que muy pronto aprendí a poner en práctica en mi vida de tímido recalcitrante y sensible, usando mi apocamiento como una gigantesca coraza que muchos entendían como altanería hasta que Pili me dejó al descubierto con una sola frase, apenas dos días de conocerme. 

-Déjate de esos juegos conmigo, no hace falta que te escondas. No pienso hacerte ningún daño. 

Y es cierto, jamás me lo hizo

Ella no sabía jugar al mus, pero era demasiado inteligente, sobre todo  para sí misma. 

Yo, por el contrario, debía seguir las reglas y permitirme los órdagos con mucho cuidado, lanzándolos en ocasiones simplemente para perderlos, pues es bueno desconcertar para luego obtener beneficios, me decía mi padre a menudo. 

Lo que no me contó nunca es que a veces la estrategia falla y ganas lo que pensabas perder. Eso te termina creando una sensación de triunfo peligrosa que suele acabar en desastre tarde o temprano. 

Lo que sí aprendí, aunque tarde, es aquello de jugador de chica, perdedor de mus, y al cabo de los años comprendí que hay que aspirar a todo para conseguir algo, y no conformarse con las migajas ni con los ojalás. 

El mundo entero es tuyo; conquístalo. 

Pero eso fue algo después, cuando realmente comprendí el mensaje real que llevaba dentro el lobo estepario más allá de su mística alemana. 

Para entonces la vida había transcurrido dejando atrás a muchas personas que, pese al tiempo pasado, yo sigo echando de menos pues fueron una parte importante de mi juventud.

A Gerardo, que era tan buena persona que siempre terminaba perdiendo por no dañar a nadie, o a Mario, hecho de fuego como su Montesa de dos y medio, que destrozaba cualquier planificación posible y te obligaba a jugar como si el mañana de la próxima mano no existiera. 

El que aún seguía allí era Pablo, pero él merece otras historias completas que no caben aquí, pues fue mus, futbolín, correrías nocturnas hacia aquella urbanización de las Eloisas.

Era eso y programas de radio grabados en un simple cassette, interminables partidas de pin pong y sobre todo, un amigo verdadero que siempre mantuvo conmigo un solo secreto que terminaría por separarnos. 

Él era mi pareja habitual en aquellas tardes inacabables de julio, cuando aprendíamos que no siempre hay que esperar buenas cartas para atreverse a jugar. Vale con la pura decisión, como la que un día me unió a Martina pese a tenerlo todo en contra, pues era bella, políglota, inteligente y sensible. Pero yo aposté y gané la partida. Tan breve como intensa.