Nacida en Vicenza o Venecia en 1648, hija de pintor (Vincenzo Volò, pintor de naturalezas muertas). Igual que sus hermanas fue pintora que aprendió el oficio en el taller paterno
1667 contrajo matrimonio en Milán con otro pintor especializado en la pintura de flores, Ludovico Caffi, de quien tomó el apellido, afincándose en la Lombardía (Cremona, Piacenza)
Trabajó para los grandes duques de Toscana (Fernando II de Médicis y su mujer Victoria della Rovere) y la corte española.
Su pintura muestra un gusto por el barroquismo y la pincelada pastosa, poniendo un fuerte foco de luz en el primer plano que se convierte en una oscuridad absoluta en el fondo. Entre ambos límites aparecen sus carnosas flores en composiciones muy abiertas y complejas.




































