La abadía de Santa Maria di Cerrate (o “delle Cerrate”), es una verdadera joya del arte greco-bizantino- románico en Apulia, muy cerca de Lecce.
Se sitúa en un gran campo de olivos (la abadía cumplía también la función de masseria, un centro de producción agrícola para la transformación de la aceituna).
Fue erigida principios del siglo XII como asentamiento de monjes griegos, seguidores de la regla de San Basilio el Grande.Su iglesia románica tiene una una fachada tripartita, con una portada del XIII con relieves escenas de la Anunciación, la Visita a Santa Isabel, los Reyes Magos y la Huida a Egipto. Este portal está rematado por un pequeño rosetón.A la izquierda del edificio se adosa un pórtico con columnas cilíndricas y poligonales que sostienen capiteles figurados de piedra blanca de Leccese, también del siglo XII que analizaremos aquí, junto un pozo del XVI.
En el interior, el formato de tres crujías de la fachada se repite con tres naves, con grandes columnas cilíndricas que sostienen un techo de madera (muy reconstruido), un dosel del XIII sobre el altar mayor y maravillosas pinturas que pasan del románico final al gótico cortesano del XIV.

































