lunes, 25 de junio de 2018

Calle Alfonso VIII. CUENCA


Está calle es la principal arteria que une casco antiguo y ciudad nueva.

Su creación se realiza a través de los siglos, adaptándose a la topografía y las sucesivas construcciones

Esto ha generado una calle sinuosa, en muchas ocasiones estrecha , que escala trabajosamente camino hacia la plaza Mayor. Su forma definitiva la género a lo largo del siglo XVIII.
El viajero podrá ver en ellas alguna de las mejores iglesias de la ciudad (San Felipe), casonas del XVII (la Casa del Corregidor y el palacio de Clemente de Aróstegui) o túneles realizados para protegerse de los bombardeos antiaéreos durante la Guerra civil.





Pero seguro que lo que le llamará más la atención serán los colores de sus casas, tradicionales en las ciudades durante la edad media y moderna, y afortunadamente recuperados
Y aún una cosa más. Busque el viajero, casi llegando a la plaza mayor, alguna calleja a su derecha. Llegará a barrio de San Martín y se encontrará esos mismos edificios de colores convertidos en gigantes rascacielos



























domingo, 24 de junio de 2018

SANTA MARÍA DEL SUFRAGIO. ROMA


A finales del XVI se creó una hermandad del Sufragio para orar por las almas de los muertos
Originalmente enclavada en San Biaggio, en el siglo XVII se encargó a Carlo Rainaldi la nueva iglesia en la misma Via Gulia.

Creó para ella una nave central con capillas profundas (monumentalizando el esquema que ya planteara Sangallo el Joven en la cercana Montserrat), creando la decoración de mármoles polícromos para algunas de ellas, ricos y monumentales pero lejanos del movimiento borrominesco o la filigrana de Bernini.

























Giuseppe Ghezzi.



RAINALDI. FOTOGALERÍA ENLAZADA
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sábado, 23 de junio de 2018

ÁNIMA MUNDI. DE SOLSONA, EL MALO

Resulta difícil ser completamente objetivo cuando se habla de un amigo cómo lo es Solsona, un amigo y un compañero de múltiples aventuras intelectuales que de unos años a esta parte ha sido rebautizado como el malo

Algo verdaderamente doloroso pero sobre todo profundamente incierto
Los que le llaman así fueron sus propios correligionarios de juventud y primera madurez que con el apodo intentaron conjurar sus propios fantasmas y revindicar unas ideas ya antiguas 
Evidentemente no seré yo quién haga la valoración de la oportunidad del giro ideológico que ha sufrido Solsona en los últimos años, pues el mismo dio su clave propia de interpretación en un artículo publicado en las redes sociales sobre las 2 posmodernidades
Pero lo que sí quiero es dejar tajantemente claro es que todo el mundo tiene la oportunidad de cambiar de parecer a lo largo de su vida, como yo mismo tuve que hacer, y reconsiderar las ideas que se creían en un tiempo totalmente ciertas 
¿Es malo ser de derechas?
Lo pregunto yo que sigo considerandome una persona de izquierdas, y no lo hago por amistad sino con valoración puramente académica
Para analizar esto deberíamos investigar en otras cosas previas, pues acaso ocurra que el mundo sea el que se ha movido, dejándolo en una posición distinta.
Todo es demasiado complejo, y no deberíamos llevarnos por los prejuicios ideológicos que pretenden clasificarnos como si fuéramos mariposas pinchadas con un alfiler
Tal vez puede ser simplemente la edad, recordando el viejo adagio de comunista a los 20 socialdemócrata a los 40 y conservador los 60
O, y esto debería ser objeto de un profundo análisis, de progresista a crítico con la actual corrección política que impide a muchas mentes sumamente brillantes analizar con profundidad y sinceridad lo que está viendo a su alrededor.
Todo un abismo de temas que tendremos que ir poco a poco desmontando

ÁNIMA MUNDI. Las dos posmodernidades


La primera posmodernidad de los años 70 y 80 buscaba sobre todo la ruptura de los rígidos moldes del proyecto ilustrado a través de la ironía, la deconstrucción, la búsqueda de genealogías, la semiótica, el desvelamiento de las múltiples fórmulas de poder y control, el mestizaje , el multiculturalismo, el subjetivismo, lo impuro , lo poscolonial....

Pero el capitalismo a través de sus múltiples crisis autoprovocadas o el progresivo control de internet por medio de las grandes marcas y los supuestas economías colaborativas, ha terminado erosionando todo este tipo de valores y procedimientos hasta convertirlos en pura cáscara vacía

Hemos pasado así de la interculturalidad y el mestizaje al todo vale, ya no hay valores (bueno, sí, los del nuevo capitalismo triunfante); de la ironía como arma poderosa de deconstruccion al chiste fácil; de la necesidad de interrogar a las fuentes y a los propios métodos para ver sus fallos a la pura posverdad; del respeto a otros valores de los dominantes a lo políticamente correcto y, desde allí, a la pura censura; de lo postcolonial a lo identitario; de lo líquido a lo gaseoso; de la ruptura las cadenas ideologicas a la falta total de ética personal; de la ruptura de lo esencialmente académico y serio para integrar más capacidades del hombre a la ludificación de todo, desde la educación a la política el arte...

Ser postmoderno en los años 80 era progresista; ahora me parece terriblemente conservador cuando no reaccionario

Lo digo simplemente para que piensen esto los que me critican


jueves, 21 de junio de 2018

PISTOLETTO Y LOS ESPEJOS


El presente está formado por imágenes que no se detienen, que pasan sin cesar. En la vida tenemos la ilusión de lo duradero, pero en el espejo la gente viene y va sin dejar huella. La única huella es la foto de la superficie que significa un instante
Entrevista al autor en El País

Pistoletto desde su famosa Venus de los trapos se convirtió en uno de los líderes del movimiento Povera.

Una de sus grandes obsesiones, casi una firma de artista, es la utilización de espejos en sus obras (al principio sólo metales tremendamente bruñidos; más tarde espejos verdaderos)
Con ellos, la obra y espectador se funden en un instante irrepetible, ya perfectamente posmoderno en donde el mundo (y el arte que lo representa) es líquido, cambiante, sin certezas más allá de lo puro fenomenológico.





También lo es en el sentido lúdico que adquieren sus obras.
Es interesantísimo observar a sus espectadores que cambian su tradicional gesto "cultural", tan adusto, y se convierten en niños pequeños que juegan a entrar y salir de la obra, redescubriendo sus significados a través de la cenestesia, el ocultamiento y la presencia.


Rompiendo espejos

miércoles, 20 de junio de 2018

PALAZZO MAXIMO ALLE COLUMNE. PERUZZI


En el Corso de Vittorio Emmanuel, sobre las antiguas estructuras del Odeón de Domiciano (de las que elabora sus formas convexas), Peruzzi realizó un elegante Palacio que rompía las forma renacentistas del Palacio Venecia o el de la Cancillería para interpretar el tema desde una novedosa óptica manierista que romperá (también) con los modelos miguelangelescos que vimos en el Palacio Farnese.
Su construcción se realizó tras los destrozos del Sacco di Roma y destaca especialmente su fachada principal (más amplia que el propio palacio, al ser realizado en un alargado solar)

En ella, la forma convexa del citado Odeón se potencia con una novedosa estructura de potentes columnas pareadas que sustentan un arquitrabe continuo, y que se extienden a todo el frente por medio de las citas establecidas por las pilastras (su influencia será patente en la obra de Cortona, Santa María in Via Latta)

Sobre él se desarrollan tres pisos, con el principal de verticales ventanas que se reducen a formas cuadradas en los superiores.

El interior del palacio (como demuestra el plano superior) debe adaptarse a un espacio largo e irregular que no permite un esquema tradicional, con el patio muy atrasado que organiza la parte posterior, mientras que la zona principal se encuentra comunicada por un  largo pasillo


PERUZZI. FOTOGALERÍA ENLAZADA



martes, 19 de junio de 2018

EL COLECCIONISMO BARROCO Y VENECIA



Teniers. El archiduque Leopoldo visitando su colección en Bruselas

Si en Nápoles el coleccionismo e importanción de obras de arte corrió a manos de cargos públicos (especialmente virreyes como  Osuna o Monterrey) que trajo a España lo más granado de Ribera, en Venecia este aspecto estuvo en manos de agentes especializados que se integraban en el curioso mundo artístico veneciano.
El interés de estos corredores (que seguían las órdenes de sus coleccionistas) era la gran pintura veneciana del siglo XVI que en España había adquirido gran prestigio desde las intensas relaciones de Carlos Carlos V y Felipe II con Tiziano.
Se había generado un verdadero mito de lo veneciano, tanto en lo político como en lo artístico (la gran pintura española del Siglo de Oro depende fundamentalmente de la escuela veneciana, más que el clasicismo romano, de influencia episódica, o las formas flamencas de Rubens, importantes a partir del tercer tercio)
Se creó así una verdadera fiebre por poseer (en emulación de las colecciones reales) cuadros de Tiziano, Veronés o Tintoretto que generó todo un mercado de agentes, expertos en arte (tanto teóricos como Marco Boschini,  y su Carta de Navegar pintoresco, primer estudio conjunto de la pintura veneciana, como peritos como Niccolò Renieri o Pietro della Vecchia) y todo tipo de fauna que pululaba entre los canales buscando tesoros escondidos.
Y es que, a finales del siglo XVII, cada vez era más difícil encontrar cuadros de los grandes (no como en tiempos del segundo viaje a Italia de Velázquez, a mediados de siglo, cuando puso traerse consigo varios tintoretto, aunque con el aval del rey de España).
Por ello cada vez existirán más sospechas de falsificaciones o al menos retoques, y muchas veces había que conformarse con copias o cuadros de segunda fila.
Entre los grandes coleccionistas de estas pinturas se encontraban algunos aristócratas que realizan sus colecciones con una nueva ideología, ya lejana del Gabinete de Maravillas del siglo anterior.

lunes, 18 de junio de 2018

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS DESHABITADO Y OTRAS OBRAS MÁS DE BALLESTER


Hoy queremos volver a él en relación con la exposición de algunas obras del mismo que realizó el Museo Lázaro Galdiano este verano pasado.

Como ya veíamos en aquel artículo la idea es tan sencilla como compleja y de resultados asombrosos: eliminar las figuras humanas y animales del cuadro.
Tras esta operación tan sólo queda el paisaje que, sin embargo, ya no es verdaderamente un paisaje.

Ya porque el cuadro sea muy conocido (jardín de la Delicias), ya porque se presente junto al original, lo que nos queda, ante todo, es una pérdida, el recuerdo (deshabitado) de lo que fue.
En este recuerdo los espacios se dilatan y la memoria lucha contra la percepción, creándonos un conflicto típicamente posmoderno en donde la realidad es una construcción en donde las fronteras de lo verdadero y falso cada vez son más débiles.

Es, por tanto, el espectador la verdadera obra de arte y el objeto un puro instrumento, una gigante interrogación que nos obliga a reflexionar y sentir sobre lo que creíamos certezas mil veces vistas en libros e internet.
Una vuelta de tuerca la efectúa en la Meditación de San Juan Bautista del Bosco que conserva el Museo.

Como ya analizamos, en ella el propio autor había sustituido el donante para crear una de sus arquitecturas fantásticas.

No sabemos la causa, pero Ballester nos devuelve la historia original colocando un donante en el lugar, ¿rectificando la historia? ¿haciendo un guiño culto?