Comienza con la batalla de la Higueruela que mantuvo Juan II de Trastámara en las inmediaciones de Granada en julio de 1431; entre las ventanas, la campaña de San Quintín, el 10 de agosto de 1557, por cuya victoria y en acción de gracias se levantó el monasterio, y en los testeros, dos episodios de la anexión de Portugal ya en 1583, la conquista de las islas Terceras y de las islas Azores
Los artistas elegidos fueron todos de origen genovés: Niccolò Granello (1553-1593), su hermanastro Fabrizio Castello (1562-1617), Lazzaro Tavarone (1556-1641) y Orazio Cambiaso (m. s. XVI-ca. 1600), hijo del pintor Luca Cambiaso.
Estéticamente, la obra al fresco responde a los modelos renacentistas de claroscuro y perspectiva (aunque con un punto de vista muy alto o perspectiva caballera, habitual en las escenas de batallas desde la mismísima columna de Trajano)
Evidentemente adolecen de fuerza e intensidad por su profundo geometrismo a lo hora de componer un friso tan lago que más que una composición unitaria se divide en varios trabajos individuales.











































