miércoles, 20 de noviembre de 2019

DEFINICIONES

VIRGEN GLYCOFILUSA. Iconografía de origen bizantino en donde existe una relación maternal entre la Virgen y el Niño (ambas figuras se relacionan sentimentalmente). Su influencia será muy importante en las Vírgenes blancas del mundo gótico.

KORE. Tipología escultórica del periodo arcaico griego (siglo VI a C). Se tratan de doncellas vestidas y portadoras de ofrendas con todas las características estéticas de este periodo (hieratismo, frontalidad, tendencia a la geometría, bloque cerrado...) Koré de la Perdiz

ICONOS. Pintura  sobre tabla  realizada al temple y con pan de oro para los fondos que representa figuras sagradas. Iniciadas en el periodo bizantino se las consideraba en sí mismas objetos sagrados dignos de adoración, siendo realizados por monjes que se preparaban espiritualmente para ello para convertirse en la mano de la propia divinidad. Su importancia social y económica llegará a producir la famosa querella iconoclasta.

OPUS VERMICULATUM. Técnica de mosaico iniciada en Roma que utiliza teselas de diminuto tamaño que le permiten un mayor realismo. La Batalla de Issos

CANON. Conjunto de medidas que para el mundo griego constituían la perfección (y derivada de ella, la belleza). Normalmente aplicado a la escultura, se suele utilizar la cabeza como medida para conseguir figuras armónicas armónicas. Posiblemente el primero que teorizó sobre ellas fue Policleto que escribió todo un libro sobre ellas titulado Kanon.(siglo V a C)

TANAGRAS. Pequeñas figuras realizadas en terracota de la escuela alejandrina (periodo helenístico , siglo III-I a C). Suele tratarse de figuras femeninas en actitudes cotidianas de formas influidas por la estética praxiteliana que tenían un gran mercado entre las clases medias de los Reinos Helenísticos

BUEN PASTOR. Iconografía paleocristiana derivada de los moscóforos griegos. En ella aparece Cristo portando un cordero como el Pastor que cuida de su rebaño (los fieles). 

DIANA (1) Y LA PUERTA NEGRA DE LA MÚSICA . EL JAZZ

DALE AL PLAY Y RESPIRA ESTE SAXOFÓN



Pocas personas tan bellas (por dentro,por fuera) he conocido en mi vida como Diana.
Pocas personas tan inteligentes y sensibles como ella. 

Pero si me he de quedar con una sola cosa de aquellos meses agridulces. Una nada más. Esta sería el descubrimiento sin paliativos de las puertas negras de la música. Primero las del jazz, luego (tan incoherentemente) las del soul. 
Envueltos en las brumas del Clamores o del Galileo me llevó hasta él como se acompaña a un niño a su primera cabalgata de Reyes y, entre caramelos cayendo desde las carrozas, me descubrió un mundo entero de sonidos y armonías que se situaba en un punto cercano a la música clásica sin serlo, a la alegría del pop sin pretenderlo y al éxtasis del rock sin necesitarlo.

Desde las voces de Nora Jones o Alicia Keys al saxofón infinito de Coleman o la trompeta de Davis. Desde lo clásico a lo contemporáneo; todo un universo de fascinación en donde el mundo se convertía en oído, en piel, en ritmo, en baterías cortadas, en contrabajos y guitarras apenas pellizcadas.
Aún hoy sigo sin poder definirlo, pues hay mil jazzes distintos, y unos son Bach y otros Stravinsky.
Un jazz para cada ocasión, para dormir soñando con ángeles tan suavemente ennegrecidos como adorables; uno para el sexo, otro para iluminar el día más oscuro o llorar en el momento más alegre pues
en ello estribaba una de sus felicidades, en su capacidad de paradoja e inacabamiento que dejaba al oyente en suspenso
-Esta música se encuentra a medio camino entre los instrumentos y tu oído - me dijo como si me presentará a una dama esquiva el primer día en el que acudimos al Clamores a ver... (es una verdadera lástima, pero no lo recuerdo) - Es una cuestión de inteligencia de las emociones. 
Y la expresión me dejó confuso, pues entonces aún no conocíamos esa inteligencia emocional que hoy nos invade, pero al salir de la sala ya había comenzado a comprender que aquello era un fruto elaborado, con tantos intestinos como ensoñaciones; una música profundamente impura que rompía los cánones según el humor del ejecutante, del público incluso, haciéndole respirar atmósferas complejas con la cotidianidad del que pasea. 
Un puro flaneur, habría podido decir si entonces hubiera conocido esa palabra.
-Exactamente - me respondió ella.
Y sus palabras me confundieron aún más, y cuando al fin supe de ese concepto las recordé como si fueran un sueño premonitorio, y la primera imagen con el que la relacioné fue con un largo y azaroso solo de saxo, tan negro y ensortijado como su larga melena. 

-Una especie de luz llena de esquinas - me tradujo Diana, apiadada ante mi falta de palabras y las dudas que llenaban su ausencia. 
Lo hizo con esa elegancia tan suya que tanto teñía sus palabras como los gestos de sus manos de largos dedos de pianista, con las uñas suavemente recortadas, pintadas de un sutil tono de marfil transparente que yo solía acariciar como el que roza un suspiro, con la misma lenta parsimonia de aquellas baterías susurradas que le daban una cualidad de suave mermelada al compás para que una trompeta lo rasgara con su filo de almendras amargas. 
Porque aquella música era, también, las zonas prohibidas de su piel dorada que sólo en alguna ocasión llegué a transitar, e incluso entonces como un simple polizón furtivo, perseguido por la policía de un piano sin compases que dejaba buscar a los dedos los interiores misteriosos de las teclas mientras, yo,  me quedaba esquinado en aquellos rumores soñados que nunca pasarían de la imaginación al tacto. Para siempre ocultos. 
Oscuros como las percusiones frotadas que eran salpicadas por las notas agrias de un clarinete, mitad cuchillo, mitad humo, o mejor las dos cosas a la vez. 
Una y otra cosa, cambiante, eso era aquella música mutante e híbrida que no paraba de mariposear con todo, como mucho tiempo haría el flamenco, locuaz o callada, tímida, sensual, profunda y trivial; un ramo de mil flores que, sin embargo, dejaban cantar a las puras espigas. 
-Veo que elegí muy bien. Eres un alumno aventajado. 
Un joven jedai, pensé sin atreverme a decir, pues sentí que las palabras eran una traición al recuerdo de Sabrina. 
Y ella era tan inteligente que sin necesidad de haberla conocido lo sabia. Nunca podría competir con ella, y solo otra, años después, podría hacerlo aunque el destino lo tuviera en contra para conseguirlo. 
Por eso cuando yo callaba ella también lo hacía y me dejaba a solas con la música, con una pequeña tristeza bailándole en sus inmensos ojos negros, pues ella siempre supo que lo nuestro algún día caducaría por muchos largos solos de saxo que interpretarán nuestros besos con las manos suavemente amarradas como nudos sin fuerza que no dañaran cuando se rompieran, envueltos en la voz susurrante de unos pétalos de boca, la luz sin esquinas de las melodías de caricia que...

Ella siempre con una tónica, siempre mesura da aún en el climax de la trompeta de  Louis Armstrong
Acaso muy lejos, mucho antes de irse, bajo la mirada tierna de Ciprian, embrujado como todos ante aquella imagen de la suave y elegante delicadeza. 

Esa era Diana.






martes, 19 de noviembre de 2019

PONTORNO. Descendimiento



En la segunda década del siglo XVI el mundo se rompió sin posibilidad de volver a ensamblarlo. Se rompió por las guerras italianas que mantuvieron Francisco I y Carlos V y que dejaron un reguero de desolación cuya máxima expresión fue el Sacco di Roma (1527), cuando el propio Papa tuvo que esconderse en los subterráneos del Castillo de Sant´Angelo ante la barbarie de los lansquenetes alemanes que arrasaron la ciudad.
La crisis económica comenzó a instalarse pero aún fue más terrible la desazón ideológica que sembró Lutero con sus tesis de Wittenberg (1517) y que abrió el camino hacia el protestantismo y a las interminables guerras de religión.

Todas las certezas, el orden recuperado de la Antigüedad al que nos empeñamos en llamar Alto Renacimiento, se fragmentaron como un vidrio ya imposible de recomponer. Ya no había posibilidad de seguir buscando la armonía ni la serenidad de un Bramante, de un Leonardo o de un Rafael en su Escuela de Atenas. No se podía seguir mintiendo. ¿Para qué dibujar una belleza que ya no existía en los corazones?
Quizás el primero en darse cuenta de todo ello fue Miguel Ángel que evolucionó rápidamente hacia una crispación desconocida, como la que nos muestra ya su Moisés viendo a su pueblo adorar a un becerro de oro. 

Uno de los rasgos de este estilo fue la pérdida de capitalidad de Roma a favor de nuevas cortes, como la de unos retornados Medici a Florencia, el lugar en donde viviría y pintaría Pontormo.
Estos nuevos príncipes siguieron al pie de la letra las ideas expuestas por Maquiavelo en su Príncipe. En un mundo tan hostil y cambiante la moral personal de Príncipe no debe ser un obstáculo para su gobierno, y cualquier manipulación, tanto en el halago como en la violencia, es necesaria si consigue su objetivo: mantener en el poder y gobernar al pueblo. Éste es el final supremo del poder, su propia supervivencia. El Príncipe convertido en una máquina (y no una persona) eternamente atareada en la inmensa partida de ajedrez que es su cargo.



Ante todo esto, ¿cómo responder si se es artista?
Miguel Ángel dio las dos soluciones que se desarrollaron a lo largo del siglo XVI.
Se podía refugiarse en sus sentimientos, en una visión emotiva del mundo interior, como ya lo hizo el maestro en sus sucesivas piedades (como la de Rondanini) o el Juicio Final de la Sixtina y que el Greco o Tintoretto siguieron para buscar los caminos de la mística o del tenebrismo, respectivamente.





Pero Miguel Ángel dio otra dirección posible: envolverse en arte
Ante el mundo terrible, dosis excesiva de artisticidad. Su Victoria o su Entierro de Cristo eran el camino: un canon deformado hasta convertirlo en pura línea, trastocar el espacio para hacerlo irreconocible, volcado sobre el espectador para que no pueda salir de él, gestos aristocráticos, amanerados sobre sí mismos, colores que ya no son reales por pura convicción y convierten al cuadro en un juego de artificio, atentos sólo a sus propias estridencias; luces que ya no son verdaderas…
                                      La Victoria. Miguel Ángel

Ese fue el camino que tomó Pontorno.

Shermann, uno de los grandes especialistas de este movimiento, habla de un arte sofisticado, aristocrático y profundamente intelectual, no hecho para el pueblo, sino para paladares mucho más exquisitos que disfrutan (desde el conocimiento) de todas las disrupciones del nuevo estilo, sus amanerados efectos. Panosfky habló del triunfo definitivo de la Idea sobre la realidad. Gombrich de la dimostracione, de la capacidad del artista de demostrar sus medios técnicos, como un sueño del que no quiere despertar y que ya había ocurrido en periodos históricos anteriores (como la fase posclásica del arte griego o, más cercana aún, el gótico internacional del siglo XIV, un arte de belleza extrema en medio de la peste y la guerra).

Todo esto se encuentra en este magnífico cuadro de Pontormo en donde la composición se ha vuelto centrífuga.

Desde el Juicio Universal de Miguel Ángel, se ha eliminado el primer motor (Cristo) para sólo dejar un espacio vacío en su centro, un vórtice rodeado de manos que aspira la mirada para luego hacerla girar, sin espacio real en un suelo (una caja espacial) demasiado inclinado en donde apenas si se pueden posar los pies, elevado sobre las propias figuras que se apilan para llegar a tocar la nube superior (En realidad son estas figuras las que crean el espacio en vez de incluirse en él, como era habitual en el Renacimiento, rompiendo la cuarta pared (Borrás) que separaba espectador y cuadro y volcando las figuras no hacia el interior sino hacia el propio espectador, como ocurre en el Expolio del Greco).

Es un cuadro en donde los colores se han independizado de la realidad, volviéndose metalizados, ácidos y tornasolados, como ya viéramos en otra ocasión con el Greco.

La luz en ellos crea extraños efectos (lunares han dicho algunos) mientras las figuras se contorsionan en formas serpentinatas (como ya le había enseñado Miguel Ángel), profundamente inestables, apoyadas unas en otras en un equilibrio de un solo instante (también miguelangelesco)

Quedaba así plenamente sancionada la pintura extremadamente intelectual que seguiría Bronzino, Parmigianino, la segunda escuela de Fontainebleau, los retratos de Sánchez Coello o Pantoja de la Cruz en la corte filipina.
Un arte de pura idea, como fue el de Palladio, frío hasta lo irracional como fue el escorial de Juan de Herrara, una pura joya, pues así fueron algunas obras de Giambolonia.

lunes, 18 de noviembre de 2019

LONJA DE PALMA DE MALLORCA


Ya en pleno siglo XV se realiza la última gran construcción gótica de la ciudad de Palma.
Ocupa una zona junto al puerto (el Raval) sometida a numerosas inundaciones generadas por el torrente que acababa en él.
Como en otras ciudades comerciales se trataba de crear un lugar de reunión de los mercaderes que será autorizado por el rey.

Se encargó el proyecto a Guillen Sagrera que realizó su última obra gótica (aunque con un espíritu ya renacentista que recuerda a las basílicas romanas y su organización racional del espacio).

Su modelo más inmediato será la catedral de Palma (y en general las plantas salón del gótico Mediterráneo), con soportes muy separados y adelgazados que crearan un espacio diáfano, sin apenas obstáculos visuales, de tres naves sin diferencia de altura y grandes ventanales.

Para los soportes utilizó columnas estriadas y torsas (helicoidales)  mientras que los vanos se generarán a través de arcos conopiales de exquisita tracería flamígera.

En la portada el propio artista escultura su famoso ángel.


La influencia de esta lonja será básica para la construcción de la de Valencia





































sábado, 16 de noviembre de 2019

ÁNIMA MUNDI. R. Un nuevo tipo de zoo

Vendo zoo de virus informáticos y malware, troyanos y demás engendros informáticos por no poder atenderlos.
Su tamaño es considerable, todo un ordenador (que se incluye en el pak) de 1 Tera de capacidad perfectamente amueblado y con buenas vistas si se pone (como yo lo tengo) frente a una ventana.
El zoo se comenzó a reunir hace diez años por lo que se podrá encontrar en él virus de todas las edades y categorías (algunos sólo ejecutables con wimdons vista).
En todos ellos se incluye la trazabilidad de la página de la que se han tomado, desde el mundo porno a la compra y venta.
Urge.
Precio a negociar.

R

jueves, 14 de noviembre de 2019

Athos Burez. Baroque


La fotografía de Burez nunca ha estado lejana de la pintura, pero en este caso ha llegado a su pura asimilación.


 Realizada para el MAS de Amberes, el autor juega con referentes, composiciones y gamas cromáticas barrocas para generar fotografías tan bellas como inquietantes en donde se subvierten los valores tradicionales del antiguo régimen para aproximarnos a temas y actitudes actuales.

En ellos, la sobreactuación, los propios escenarios, crean una fuerte sensación de artificio y simulacro (aún mayor de la que tiene verdaderamente) que genera en el espectador un codicioso juego con la verdad que le permite disfrutar estéticamente de ellas y, a la vez, sentirse fuertemente agredido por su presencia.

Inquietud y lujuria visual. Un juego inverosímil

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Aquellas praderas azules. CONVERSACIÓN (dos años después)

.DALE AL PLAY Y SIGUE CONOCIENDO NUESTRAS CONVERSACIONES



.
(Dos años después)


-Siempre me ha encantado esta canción.
-Ya lo sé , Sabrina. Cada vez que la escuchaba en estos años, pensaba en ti. 

(Pequeño silencio) 

-Vaya, no sabía...


(Mirada de sorpresa) 

(Nuevo silencio) 
-Yo creía que eso solo me pasaba a mí.
(Y la sorpresa cambia de lado)
(Luego, risa conjunta)
-Hemos estado dos años haciendo el imbecil, ¿verdad?
-Es muy probable, Luis. Aunque...
-Aunque, ¿qué?
-Nada. Es una tontería.
-No me gustaría que, ahora que volvemos a estar juntos, cometiéramos los mismos errores. ¿Qué ibas a decir?
-Me da miedo que te lo tomes a mal y todo se tuerza.
-Por favor, Sabrina. 
(Y un gesto de fastidio) 
-Vale, vale. Iba a decir que... Que durante estos años no has perdido el tiempo, ¿no?
-Bueno, creo que tú tamp
(Palabra cortada) 
-No, no. Tienes toda la razón. Me lo merecía. No se pueden tener celos retrospectivos.
(¿Sorpresa? Tal vez)
-¿Y esa cara, Luis?
-No sé. Me ha sorprendido tu respuesta.
-¿Para bien?
-Sí
-Tal vez haya crecido de una vez.
-¿Por qué dices eso?
-Porque espero que esta vez no vuelva a estropearlo.
-¿Y por qué lo ibas a hacer?
-Porque ya lo hice una vez.
-¿Y qué tal si miramos hacia delante en vez de seguir haciéndolo hacia atrás?
-Sin que sirva de precedente, por una vez en la vida te voy a dar la razón. No te acostumbres, ¿eh?
(Un gesto encandilado en él)
- Ese brillo en la mirada... De verdad te lo digo. Nunca he podido encontrar esa luz en ningún otro sitio, Sabrina.
- Hay cosas que no cambian, Luis. Yo también echaba de menos esa capacidad que tienes de decir las cosas más bonitas de una forma tan sencilla. 
- Me voy a ruborizar como un adolescente. 
- Sería precioso.
- ¿Tú crees?
- Cualquier cosa que hagas me parecerá perfecta.
- ¿Cualquier cosa?
- Bueno, cualquier cosa... decente.
- ¿Y las indecentes?
- Luego, ¿no?
- Cuando tú digas
- Pues entonces nos vamos inmediatamente
- ¡Coño, cómo ha cambiado el cuento!
(Risas) 
Poco a poco van regresando las antiguas confianzas, las palabras secretas, los gestos conocidos, aunque entre ellos, como sorpresas en medio del bosque, surgen dos personas que han ido madurando, profundizando en unas cosas, abandonando otras, y los dos se entretienen en ir descubriéndolas como si fuera el escondite.
-Me encanta esta canción pero sobre todo su cantante.
-¿Por?
-Me encantaría ser como ella. Ser tan fuerte en medio de un mundillo tan masculino como el de la música.
-¿Te has vuelto feminista?
- ¿Te parece mal?
-No, supongo que no.
(Cuanto tengo que aprender todavía)
-Nunca te ha pegado ser machista, Luis.
- ¿Por qué?
-Eres demasiado sensible para serlo, aunque...
- ¿De verdad que me recuerdas así?
- No, no es eso. No eras tú. Son los tiempos. Supongo que todavía tardará mucho tiempo hasta que os deis cuenta de todo lo que ocultan las cosas más cotidianas.
-Y hasta entonces, ¿qué vamos a hacer?
-Bueno, se me ocurren cosas muy interesantes para pasar el tiempo.
-¿Jugar al mus?
-Lo siento, pero nunca he podido aprender. Como mucho a la escoba, que es más de chicas
-Touché
-Uno cero y sigo yo con el balón.
Un mundo el suyo regido por las metáforas y personificaciones, a veces tan complejas en sus encadenamientos que terminaban perdidos y tenían que echar mano de la risa para salvarse. De ella o de la larga docena de frases hechas cuyos significados sólo conocían ellos mismos. Un código tan elaborado que les permitía incluso mantener conversaciones privadas en medio de un grupo.
-¿Hoy no vas a convencer a Manuel para que pinche?
-No, ya lo he hecho yo esta misma tarde.
Una cinta grabada con todas sus canciones que puso entonces en funcionamiento y les sirvió para recordar nostalgias pero también para seguir conociendo los nuevos perfiles del otro.
- Por lo que veo lo que no ha cambiado es la música. 
- Sí, aunque ahora es cuando estoy empezando verdaderamente a comprenderla. 
- ¿Me estás diciendo que no lo hacías ya antes? 
- No lo puedes imaginar. De hecho ni siquiera yo soy capaz de explicármelo. Pero sólo ahora comienzo a sentirme como un principiante. 
- ¡Un padawan de la fuerza!
- ¡Habló mi princesa Leia! 
- Menos más que no me ha tocado el papel de Chewbacca
- No, Chewbacca no, pero tengo que confesarte que durante estos dos años fuiste muchas ve es Darth Vader, tan odioso como fascinante
- Supongo que debo tomarlo como un cumplido. 
- Lo es, Sabrina. Siempre te seguí amando, casi tanto como te odiaba. 
- Por lo menos saliste ganando. Yo solo me odiaba a mi misma por haberlo dejado
(Silencio) 
-Mira, escucha esta canción. Es algo muy curioso. Una canción que salió a destiempo.
-No te entiendo.
-Si, un año después de cuando tenía que haberlo hecho
-(?)
-Así te veía yo entonces, como un verdadero ángel
-Antes de verme como un demonio, ¿no?
-Eramos demasiado ingenuos para saber que todas las monedas tienen siempre dos caras
Demasiado para entender que lo suyo había sido tan efervescente y poderoso como para poderse mantener en el tiempo. 
- Te tengo que confesar una cosa, Sabrina. 
- ¿El qué?
(Y un poquito de miedo)
- Desde ayer vivo en sueño... del que tengo miedo de despertarme.
(Alivio)
- Sí, yo también.
- ¿De verdad que todo esto es cierto?
- Espero que sí.
- ¿Y si nos estuviéramos equivocando? Si, en realidad, sólo quisiéramos volver a resucitar un pasado que
(Las palabras las para un beso)
- Pero
(Y un nuevo beso, casi desesperado)


Conversación 4 (al piano)





martes, 12 de noviembre de 2019

FRAY ALBERTO DE LA MADRE DE DIOS


                       Fachada del convento del Carmen, Pastrana

Durante mucho tiempo se le tuvo como un simple aparejador, pero los sucesivos hallazgos documentales le han convertido en una figura clave del primer barroco español hasta la aparición de Gómez de Mora, llevando numerosas obras tras la muerte de su tío Francisco de Mora.


Aunque íntimamente unido a la orden carmelita de la que era fraile, trabajó para otras órdenes y los entornos de la Corte (gran parte de las obras de la villa de Lerma son proyectos suyos).
Su estilo desornamentado se sitúa en un herreriano de grandes formas arquitectónicas que terminan generando una arquitectura de volúmenes simples,escasamente articulados (al renunciar a la columna y pilastra en la mayoría de las zonas) de paredes lisas en donde algunos elementos (especialmente ventanas y escudos) son la única distracción del espectador.
                         Convento del Corpus, Alcalá de Henares
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Habitualmente se ha puesto en relación con el espíritu reformador de Santa Teresa, que buscaba edificios funcionales y poco ostentosos que, sin embargo, "crearan una imagen de marca de la orden"
 «la casa jamás se labre, si no fuere la iglesia, ni haya cosa curiosa, sino tosca la madera; y sea la casa pequeña y las piezas bajas; casa que cumple a la necesidad y no superflua; fuerte lo más que pudieren y la cerca alta»

Nacen así unas iglesias que se mantendrán en el imaginario de muchas órdenes en el centro de la Península. 


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Iglesias llamadas de cajón, de cruz latina con brazos escasamente desarrollados, testero plano y coro alto a los pies, cúpula en el transepto, normalmente encamonada y que al exterior se concluye en formas prismáticas, cubiertas de cañón con lunetos y escasa articulación muraria a través de pilastras que dejan entre ellas paños en donde se encuentran capillas sobresalientes.

De la misma manera, la fachada se desarrollará de una forma peculiar y repetida que ya analizamos en su ejemplo más insigne: la Encarnación de Madrid



En alguna de sus fachadas combina este tipo de fachada con modelos derivados del Gesú (conocidos por los tratados y las obras de Gómez de Mora), creando dos calles laterales unidas con unos sucintos aletones