Las mejores obra de la artista son las más ambiguas, aquellas que nunca terminan de explicarse y queda un lento misterio que más que certezas consoladoras nos da tema para pensar sintiendo.
Estas obras realizadas con patrones informáticos, a veces parecen que van a terminar de desvelar pero es sólo una ilusión, y las formas orgánicas se suceden entre lo natural y lo humano. Son formas en evolución (o mestizaje, o transformación, o metamorfosis), momentos en suave desequilibrio que aún no se desvelan pero que somos nosotros mismos en nuestra vida ¿O no?
Hay un ¿sujeto/objeto? en un paisaje, que se mimetiza con él mientras un viento sin origen mueve los paños como si fuera una obra barroca.



































