Una simple cuestión de puntuación municipal; cambiar de sitio el signo de admiración de la frase
Hughes (Roma, una historia cultural)
Obelisco de la Piazza del Popolo desde via Ripetta
En un post anterior analizábamos las reformas de Sixto V en su trazado urbanístico.
Hoy veremos su malla vertical, aquella que levanta el plano y permite al peregrino tanto la orientación como la comprensión tridimensional del proyecto, marcando con hitos verticales la ciudad.
Para ello se utilizaron numerosos motivos, desde los obeliscos y columnas paganas recristianizados como las cúpulas.
Estos obeliscos (como analiza Santiago Sebastián tomando las palabras de Torcuato Tasso) "eran signos misteriosos de Egipto, semejante a los rayos de sol y, por tanto, dotado de un sentido alegórico solar; la cruz que se añadía en la cúspide aludía a Cristo, que es el sol inteligible".
El mismo Sixto V, tras la erección del obelisco del Vaticano, diría: "lo que antes era pagano es ahora el emblema del cristianismo"
San Pedro del Vaticano, el mayor obelisco entero que se erigió en la Roma de Sixto V
El mismo Sixto V, tras la erección del obelisco del Vaticano, diría: "lo que antes era pagano es ahora el emblema del cristianismo"
Piazza del Popolo
Según Checa y Morán "a su condición de punto de referencia se unen connotaciones precisas de simbolismo solar, victoria de la verdadera religión sobre el paganismo y el prestigio de su sabiduría oculta"
Plaza del Panteón
Santa María Maggiore
Su significado y uso no se agotará en los tiempos de Sixto V, sino que se seguirán utilizando (especialmente por Bernini) tanto en la Piazza Navona (situado en un simulacro de montaña en la Fontana de los Cuatro Ríos encargada por Inocencio X), el famoso elefante junto a Santa María sopra Minerva (también obra de Bernini, esta vez para Alejandro VII) o la reforma de Bernini de la plaza del Vaticano (aunque el obelisco había sido izado en tiempos de Sixto V, en una verdadera hazaña de ingeniería de Domenico Fontana)
Piazza Navonna
Incluso en el siglo XVIII se siguió esta política, como podemos ver en la Plaza de España
De la misma manera se opera con las antiguas columnas conmemorativas (Trajano y Marco Aurelio) que se cristianizan por medio de la sustitución de las esculturas superiores, que ocuparán (San Pedro y San Pablo, respectivamente).
Por último, las cúpulas terminan por recrear esta ciudad vertical y dotarla de una verticalidad sagrada
Uno de los momentos más felices de toda esta forma de hacer se encuentra en la Piazza del Popolo que ya analizamos aquí
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