lunes, 25 de enero de 2016

DURERO. CRISTO ENTRE LOS DOCTORES








Durero, aún siendo el más italiano de los pintores europeos de fuera de Italia, siempre mantendrá sus rasgos de origen nórdico. Veámoslo con un poco más de atención.

La composición (un gran arco en torno a Cristo niño) recuerda los modos de Leonardo (Adoración de los Reyes), del que era gran admirador.
De la misma manera es sumamente leonardesca la manera de utilizar las manos, que establecen nudos y relaciones entre las distintas partes del cuadro a la vez que muestran los distintos afectos (una idea habitual en Leonardo, que durante toda su obra madura estuvo obsesionado el retrato del alma de sus personajes, intentando volcar sus sentimientos y emociones a través del gesto, como puede verse en la Última Cena)






















Resulta, además, sumamente evidente, el juego de contrastes (que tanto fascinará al futuro Tiziano), entre la belleza infantil (aunque mucho más nórdica que italiana) y las figuras grotescas que le rodean. 
Esta contraposición se ha interpretado de varias maneras, y mientras algunos ven las raíces flamencas (fealdad igual a maldad) mientras que otros vuelven a recordar a Leonardo y su gusto por la caricatura que tantas anécdotas generó
























domingo, 24 de enero de 2016

MELOZZO DE FORLI. DE ARQUITECTURA Y ÁNGELES


Pocas obras nos quedan de este pintor del alto Quattrocento que supo unir en su estilo el rigor constructivo de Piero della Francesca (al que pudo estudiar en su larga estancia en Urbino) con la exquisitez y la delicadeza (la grazia de la corriente más decorativa) de sus figuras.
El aspecto más depurado de su arte, con arquitecturas al modo de Piero que tanto influirán en el futuro Bramante (que empezó realmente como dibujante de arquitecturas) será el fresco de Sixto IV nombrando a Platina prefecto para la Biblioteca Vaticana.

Su arquitectura desarrolla no sólo un espacio verosímil sino todo un tratado de proporciones a la romana que se aleja de las "endebles" arquitecturas del quattrocento para mostrarnos un espacio mensurado, sobrio y monumental que está en la génesis de la Escuela de Atenas de Rafael.
En él los personajes, volumétricos, casi arquitectónicos,  al modo de Piero, se mueven con lenta majestad que está anticipando, una vez más, a Leonardo o a Rafael.
Frente a ello, Forli es capaz del más exquisito refinamiento como los ángeles-músicos (para mi los más sugerentes de todo el Renacimiento) que pintó para la iglesia de los Santos Apóstoles.

Poco se puede decir ante la sutileza de su dibujo, la ternura, armonía y exquisitez que supera a Lippi y anuncia al futuro Rafael, pues a su dulzura une un perfecto dominio de la perspectiva y el escorzo, digno de Castagno, Ucello o su coetáneo Mantegna.


sábado, 23 de enero de 2016

CARAVAGGIO SEGÚN EUGENIO CARMONA


A menudo los estudios de Caravaggio caen el simplismo de enjuiciarlo exclusivamente desde su vertiente biográfica, estableciendo nexos (por supuesto que existentes) entre su agitada vida y su pintura.
En este libro de Eugenio Carmona para la colección de Historia 16 se intenta llegar a un equilibrio entre biografía, patronos (que tanto influyeron en él) y cultura humanística religiosa y artística que Merisi tuvo en grandes dosis pese al tópico que siempre recae sobre él
                                               
Su análisis se centra especialmente en su época romana en donde se nos propone una evolución desde el tardomanierismo a su gran Maniera, analizando formal pero también iconográfica e iconológicamente, muchas de sus obras.
Este deambular entre la historia social del arte y la iconografía resulta especialmente interesante para profundizar en su obra.

viernes, 22 de enero de 2016

BRAMANTE. EL PATIO DEL BELVEDERE


Pese a la grandiosidad que ofrece en la actualidad, apenas si es un puro rastro de lo lo que fue, junto a la basílica de San Pedro, la obra magna del arquitecto y el Cincuencento.
Y es que en su inicio el gran patio alargado (ahora convertido en dos) era una unidad que posteriores reformas rompieron al crear una crujía central que rompió el espacio.
Se rompe así lo que debió ser una maravilla de la perspectiva y que sólo nos podemos hacer una idea viendo alguno de los bocetos, como éste
Si os fijáis en él veréis una perspectiva lineal completa (pues une la tercera dimensión), con dos grandes líneas de fuga constituidas por las alas laterales y una pausada subida de la cota por medio de escalinatas y ninfeos (fuentes) para concluir en un punto de vista centralizado (el gran nicho).
En esta obra, Bramante había tomado el mundo clásico, sus grandes reorganizaciones urbanísticas (como foros o palacios) para recrear su grandeza y, en palabras de Bruschi , "producir la impresión que se había vuelto a la edad - a la majestad y el poder - de los emperadores romanos"

Foro de Augusto

En esta vasta obra se recogen así múltiples sugestiones clásicas, desde la idea de los grandes circos, los nichos finales de la Villa Adriana o el carácter masivo (que desatiende los detalles para producir una sensación de conjunto) de las grandes obras imperiales.


A esto Bramante le añade su vocación de pintor de perspectivas aprendida con Piero della Francesca (y ratificada con el conocimiento de Leonardo) y utilizada en San Sátiro o en la cabecera de Santa María de Grazia.



Una perspectiva para el poder, tanto en su creación (el punto de vista idóneo para el que fue concebida era la ventana papal de las Stanze) como en su uso (gran teatro de las glorias Vaticanas en donde el espectador se siente minúsculo ante el poder)

Pero aún más. 
En un tour de force, el gran patio del Belvedere termina en un nicho que alarga aún más el espacio y lo rehunde sobre sí mismo, con pequeñas (inapreciables al ojo humano) cambios en los intercolumnios y tamaños de las pilastras que dilatan los espacios (Borromini, ya en época barroca, culminará este procedimiento llevándolo a su extremo, como vimos en el Palacio Spada) y la primera aparición de lo que luego se llamará vano palladiano.


Pero este nicho es, también, una profunda reflexión sobre el espacio. 
Un espacio vacío en donde la arquitectura sólo es una cáscara. Un espacio reducido sobre sí mismo y creado sobre un eje lineal (En realidad, la otra cara del espacio que, pocos años antes, realizara en San Pietro in Montorio, en donde se plantea la idea de un espacio centrífugo y circular, en expansión ideal hacia el exterior y en todas las direcciones desde un centro único).



BRAMANTE. FOTOGALERÍA ENLAZADA

jueves, 21 de enero de 2016

LA CAPILLA PAULINA. MIGUEL ÁNGEL



























Aún sin terminar el Juicio Universal de la Capilla Sixtina, el Papa Paulo III le encargará a Miguel Ángel la que será su última obra pictórica, la llamada capilla Paulina.
La labor (interrumpida por sus continuos achaques) se extenderá entre 1542 y 1550.
Este testamento pictórico va mucho más allá de la maniera del Juicio, y es, según muchos autores, todo un intento de solución (fracasado) ante la Contrarreforma.
Como habla Freedberg, estos frescos se desarrollan "en un mundo rígido e inescapable, árido y desesperanzado (...) una atmósfera de trágica fatalidad (...) con personajes autómatas carentes de voluntad"
Esto es un paso más allá del manierismo que se iniciara en el Tondo Doni, pues hasta la propia belleza (por muy convulsionada o malherida por la Maniera) ha desaparecido; incluso el poderío físico que siempre había sido el ideal miguelangelesco se desmorona y los músculos se deforman y distorsionan, perdiendo todo el vigor.
¿Por qué?



 Tomados de wikipedia
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Forcellino en su magnífico libro 1545, los últimos días del Renacimiento, nos plantea una sugestiva hipótesis, y vincula esta obra (y otras de la misma época como los dibujos de la Crucifixión o la Piedad) con los acontecimientos contemporáneos (El Concilio de Trento) y el círculo de Vittoria Colonna que ya analizamos en este post.
La decadencia física, unida a la progresiva pérdida de confianza tanto en el mundo como en el ideal neoplatónico de su primera parte de la vida, le hacen a Miguel Ángel espiritualizarse cada vez más.
Es un proceso en donde la fe (la famosa justificación por la fe luterana, a la que se encuentra tan cercano el círculo de Vittoria Colonna) queda al desnudo, y los hombres son puras marionetas sin ellas (el rayo que incide en San Pablo no puede ser más revelador), espectros mecánicos, puras fantasmagorías que resbalan en los brazos, como sus últimas piedades



miércoles, 20 de enero de 2016

VERROCCHIO. RETRATO DE COSME DE MEDICIS


Verrocchio intentó ser el nuevo Donatello de la segunda mitad del XV, e igual que el florentino, su estilo se expandió en múltiples facetas que se adaptaran al gusto y necesidades de sus comitentes.
Así ya lo hemos visto trabajar en la grazia y la exquisitez cortesana en su amorcillo con delfín, potenciar la expresividad hasta grados límites en su condotiero Colleoni, multiplicar los puntos de vista, explorando las relaciones de escultura y arquitectura en su Duda de Santo Tomás, hablando de la fragilidad humana, de la desmitificación del mito donatelliano en su David...
En este caso nos encontramos con un retrato conmemorativo, relieve que remeda las medallas antiguas (con su estricto perfil), de una personalidad que ya era historia, la del origen de la dinastía Medici.
En este retrato all' antica, Verrocchio explora el mundo de Piero della Francesca que ya vimos aquí y sus retratos que son efigies sin sentimientos, más ideas que verdaderos individuos, pues como decíamos ya no eran presente, sino historia, casi como las imagenes maiorum del mundo etrusco-romano. 
Una imagen de la virtú, de la contención y la inteligencia.

martes, 19 de enero de 2016

TIZIANO. LAS CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


Recojo algunas citas del magnífico libro de Antonio Forcellino "1545. Los últimos días del Renacimiento" para, vinculándolas con artículos anteriores, repasar las características técnicas de la pintura de Tiziano

Las texturas
No hay nada que pueda explicar la pintura de Tiziano como ese interés suyo, casi maniático, por la consistencia aparente de los objetos inanimados (...) Tiziano sacaba a la superficie el alma de las cosas inanimadas






La nueva idea del paisaje
La recreación de esa atmósfera idealizada por una visión sentimental, penetraba y reproducía un aspecto muy importante de la Antigüedad imaginaria que sus contemporáneos se afanaban en resucitar. Un mundo perdido y añorado que, gracias a él, revivía con la dulzura de una evocación onírica, alejada de la realidad y aún así creíble como lo son los sueños para su durmiente (Así lo analizamos en su maestro Giorgione a propósito del Concierto Campestre)
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El color frente a la línea
Nunca se interesó por la composición de historias (...) Menos aún le interesó el dibujo, que en definitiva era un modo convencional y abstracto de recrear el mundo. Él prefería recrear lo que veía sirviéndose de los colores sobre la tela, sin otros pasos de tipo intelectual (...) Reproducir con exactitud lo esencial de la naturaleza, y no sólo en lo tocante a la brillantez de las telas y metales, sino sobre todo la pulsación de la carne y la vibración del aire (aquí analizamos este aspecto)



El nuevo papel del dibujo.
Dibujaba para seleccionar los aspectos significativos que debían mantenerse intactos en la recreación pictórica. (...) Podía estudiar durante meses y meses una armadura, un vestido o una joya, y sólo cuando había captado su esencia significativa pasaba a recrearlo mediante el color. Sin el conocimiento profundo de la estructura interna de las cosas que le proporcionaba el dibujo no habría podido reproducirlas en color


La técnica (la pincelada suelta)
Hacía grandes esbozos en la tela, que dejaba secar durante semanas antes de comenzar a darles forma concreta (...)
El color sustituía por completo la matriz del dibujo; su extensión era lenta y escrupulosa, en ligeras veladuras superpuestas con variaciones mínimas de la tonalidad cromática, de forma que produjera el efecto de una vibración colorista. Un mismo color declinado en todas las tonalidades y las mezclas posibles, como si el mundo estuviera hecho de una única materia resplandeciente

Hacia una pintura sentimental
El espectador se encontraba transportado a un mundo encantado, en el que, con una evidencia táctil, se sustituía la brutalidad de la naturaleza por la sensualidad del sentimiento (una técnica que también utilizó en su pintura religiosa)
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lunes, 18 de enero de 2016

PERSEO Y LA MEDUSA. BENVENUTTO CELLINI


"presa de intensa fiebre y de las llamas del taller, azotando un vendaval de lluvia el molde y el horno, cuajado el bronce por súbito enfriamiento, asustados y despavoridos los presentes, reanimando el semimoribundo escultor el fuego con troncos de leña y mejorando el metal en fusión con toda su vajilla de estaño y, como dice Marco, entre la fiebre, el delirio, el incendio y el vendaval que arrecian en aquella tremenda noche de locura artística de un genio, se oye un trueno formidable, a la vez que deslumbra la escena un relámpago cegador, verdadero fiat lux de aquel génesis de una estatua, y ese milagro de la voluntad crea un prodigio de alta inspiración… Perseo quedó hecho”.


Realmente uno no sabe si Cellini fue mejor escultor o autopropagandista, tal y como puede verse en este fragmento de su Autobiografía en donde nos narra, con caracteres verdaderamente prerrománticos, la fundición de esta escultura que ahora se sitúa en la Loggia dei Lanzi, junto a las obras de Giambolognia o Donatello.

Nos presenta al héroe clásico, hijo de Danae, en su principal hazaña, la derrota de Medusa, a la que corta la cabeza. Muy posiblemente, una alegoría al nuevo gobierno de Cosme de Médicis, que extirpa el mal y la inseguridad de la ciudad de Florencia.

Estéticamente, Cellini lleva al refinamiento más extremo (tan típicamente manierista) la anatomía humana, musculosa al modo miguelangelesco y a la vez repujada y minuciosa al mdo de una joya, como buen orfebre que era. (Toda la escultura está llena de mil detalles como el pelo ensortijado, la sangre, los relieves del basamento, la espada, las serpientes de Medusa ... que muestran el refinamiento material al que es capaz de llegar; la famosa dimostracione del oficio que, según  Shearman , es uno de los rasgos del manierismo frío).

Resultan también sumamente refinados los distintos perfiles que nos muestra la escultura, emparentados con obras de Giambolonia como el Mercurio que ya vimos aquí.

Evidentemente, la escultura estaba pensada como una verdadera "competición" con otra de un tema similar (Judith y Holofernes de Donatello), cuya comparación nos puede dar las claves de la evolución de la escultura florentina en un siglo.


Así, mientras Donatello desarrolla la forma cerrada e introspectiva, puramente romana; Cellini juega a un ritmo expansivo, casi musical, con el danzarín contraposto de sus piernas y un realismo en los rostros que ya se están alejando de la idealización anterior.



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