miércoles, 21 de enero de 2015

PIERO DELLA FRANCESCA. ¿RETRATO DE GUIDOBALDO DE MOLTEFELTRO?


Como ya venimos diciendo, Piero della Francesca significó la visión más radical de la segunda mitad del Quattrocento, justo cuando la pintura se estaba inclinando hacia las formas más blandas (y gotizantes) de la grazia (sólo hace falta comparar esta obra con Lippi o Guirlandaio para darse cuenta de la distancia que los separa, así como de los propios primitivos flamencos que empezaban a hacer furor en Italia)
Su arte entronca directamente con Masaccio y las investigaciones perspectívicas de Ucello o Castagno y será básica para la síntesis que Leonardo hará de ambas corrientes.
Su búsqueda del volumen (basado en el claroscuro y la valoración de las formas geométricas puras, influido directamente por el matemático Luca Pacioli) es evidente en esta obra, pese a su estricto perfil (una forma tomada de la Antigüedad, de las monedas y medallas romanas). Sólo hay que fijarse en la creación de los volúmenes a través de la luz.

Medalla conmemorativa de Ludovico el Moro. Milán

Como es también típico en su obra, el personaje retratado muestra un total hieratismo, como si la falta de sentimientos fuera una firma de autor (tal como ya vimos en la Resurrección).
El personaje no se encuentra identificado, aunque es muy posible que se trate de Guidobaldo de Moltefeltro, hijo de su gran mecenas (Federico de Montefeltro en la corte de Urbino)


No hay comentarios:

Publicar un comentario