martes, 20 de junio de 2017

LA FACHADA DE SANTA MARÍA DEL GLIGLIO


Esta fachada es uno de los ejemplos más sobresalientes del barroco de la ciudad.
Basado en el esquema del Gesú, se enriquece en dos direcciones.
Por una parte se adosa una imponente pantalla columnaria (típica del barroco romano de la segunda mitad del XVII, como Longhi o Rainaldi, aunque con una menor proyección tridimensional) de dobles columnas, siendo jónicas las inferiores y corintias las superiores, que articulan los entablamentos, cerrándose el conjunto con un frontón curvo partido en sus laterales.

A estas formas romanas, el arquitecto (Sardi) le añade el típico juego veneciano por la decoración escultórica, tanto en figuras de bulto redondo como relieves, creando una superficie totalmente ocupada por los distintos motivos que compiten con los elementos arquitectónicos (como ya había sancionado Sansovino en sus obras) o los sustituyen, siguiendo la idea palladiana de las esculturas superiores que siguen las verticales creadas por los elementos sustentantes, abriendo así la arquitectura hacia el cielo
Todas las representaciones son una larga loa a la familia Barbaro y sus empresas comerciales que reconstruyó la fachada de la antigua iglesia medieval



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