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sábado, 4 de noviembre de 2017

Análisis y comentario. EL PATIO ARRAYANES Y TORRE DE COMARES. LA ALHAMBRA


La torre de Comares desde el Albaicín


Se trata de una arquitectura civil: la parte del palacio donde el rey recibía a los embajadores
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La torre de Comares desde el Patio de Arrayanes.




La planta de esta arquitectura es rectangular. Tiene un estanque donde se refleja la torre y está rodeado de unos setos de arrayán que ofrecen un olor muy agradable y que con el sonido del agua se crean un lugar cómodo, casi paradisíaco. 

Está formada por dos naves, un doble pórtico y el salón del rey donde recibía a las embajadas.




En rosa el patio de los arrayanes con su gran estanque; en rojo la torre de Comares (Salón del trono)
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PATIO DE ARRAYANES.
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Pórtico de entrada


Los materiales son baratos como  el ladrillo para las paredes  o la madera para los techos. También utilizan el alicatado para las zonas bajas de los muros y las yeserías para las altas. Las columnas son de mármol, con el fuste muy fino y los capiteles con varios collarinos y cimacio decorados.
Estos sustentan un pórtico compuesto por siete arcos peraltados y festoneados.
En la torre de Comares hay arcos de cortina con mocárabes y las ventanas tienen celosías para que pase la luz y se refleje con el agua y con los cristales de colores.
Ya en el interior, donde se encontraba el sultán, había celosías para deslumbrar al embajador frente al trono


Capitel nazarí



























                Zona de transición entre la torre y el patio, con arcos de cortina con mocárabes y angrelados
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Interior de la torre de Comares 

La cubierta se realiza (en el interior del salón y los pórticos) por medio de techumbres de madera de decoración de lacería, representando la central la visión de los siete cielos bajo los cuales se sentaría el sultán

(Bajo el arco central se encontraba el trono del sultán)
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El horror vacuii


La decoración en la Alhambra tiende al horror vacuii (imprescindible porque la utilizan para embellecer los materiales pobres que utilizan). Por ello predomina lo decorativo sobre lo estructural y utilizan lacería, atauriques o epigrafía  (tanto versos del Corán como poemas en donde la propia Alhambra habla al visitante), paños de sebka, heredados por los almohades. 
Otro elemento decorativo es el agua que hace de espejo donde reflejar las construcciones y da frescor en los días calurosos del verano. Es el famoso jardín de los cinco sentidos que se refiere al futuro Paraíso




 Alicatado con lacería
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Paños de sebka

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A la derecha, mocárabes





COMENTARIO



La Alhambra de Granada pertenece del arte nazarí (siglos XIV y XV) que  reúne varias técnicas anteriores a esta etapa y se produce una barroquización de las mismas. 

En esta etapa Al-Ándalus se ve reducido al reino Nazarí de Granada que se pervive gracias a la constante llegada de musulmanes, a la explotación de recursos agrícolas, al contacto con los turcos para comerciar y al pago de parias para no ser conquistados. 


El comitente fundamental de este arte es aúlico, pues será el poder político el que lo financie, creando palacios como la Alhambra y el Generalife, madrasas, maristanes, alcaicerías...
El arte islámico se ve influido por el arte griego en los órdenes clásicos aunque hayan sido modificados, también recogen influencia del arte bizantino como con los mosaicos o cimacios.
Su evolución en España (al Andalus) pasa de las formas califales a las taifas (con las que comparte la Alhambra su carácter decorativo, como puede verse en la Aljafería de Zaragoza) y más tarde a las almohades y almorávides de las que toma numerosos elementos (arcos, paños de sebka...)




Su influencia será fundamental para el desarrollo del arte mudéjar








Realizado por Lucía López Serrano. IES Los Olivos en Mejorada del Campo


LA ALHAMBRA

miércoles, 19 de octubre de 2016

EL PATIO DE YESO. Almohades en Sevilla


Uno de los escasos restos verdaderamente islámicos de los Reales Alcázares de Sevilla es este patio llamado del yeso, construido por el primer califa almohade de al Andalus, en el siglo XII-XIII.

Al parecer, y como en otros puntos del monumento, una parte de los materiales procedían del desaparecido palacio de Almanzor en la ciudad.

Muy semejantes al estilo califal más desarrollado (y por tanto, semejantes a Medina Zahara) son los arcos de herradura que comparten arranque y decoran con placas las dovelas de la zona izquierda.

Por el contrario, en la zona derecha, observamos una creación típicamente almohade, con arcos polilobulados y mixtilíneos que desarrollan en altura paños de sebka calados en los laterales que se se consideran directos antecesores de los realizados en el Patio de Comares de la Alhambra (siendo a la vez deudores del arte taifa de la Alcaicería)




Por su parte, el vano central se decora con un arco de cortina con redientes verticales que deja unas estrechas enjutas decoradas con lacerías muy esquematizados.
En el centro del espacio se abre una profunda alberca (como ocurría en la Aljafería.






















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                            SEVILLA DE LA A A LA Z

lunes, 27 de julio de 2015

LAS NORIAS SOBRE BARCAS


En el siglo XII escribía Al Idrisí : “hay molinos [en Murcia] construidos sobre navíos, como los molinos de Zaragoza, que pueden transportarse de lugar...”
Estas curiosas norias servían fundamentalmente para la molienda y, pese a un rendimiento menor que los ingenios fijos, tenían la ventaja de poder transportarse al lugar necesario.
Posiblemente, y como nos muestra Al Idrisi, pudieron llegar con el rey Lobo (Ibn Mardanish) desde la Taifa de Zaragoza, de la que era originario.
Tras la conquista musulmana las fuentes siguen hablando de estos ingenios en tiempos alfonsíes y de los Reyes Católicos

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jueves, 27 de noviembre de 2014

L ALJAFERÍA (2). EL PATIO COMO EJE CONSTRUCTOR


Como ya decíamos, el patio longitudinal se encuentra ocupado por una alberca y su jardín circundante.
La zona, restaurada en varias ocasiones, se componía por una doble utilización de agua que ya existiera en Medina Zahara y que se repetirá en construcciones almohades, madarnisíes y nazaríes

Como explica Almagro Vidal: dos albercas (...), la norte, ahora desaparecida pero que podéis ver en la parte alta del plano, estática (desde los estanques que rodeaban el Salón Dorado de Medina Zahara y que luego será utilizado en la Alhambra, Patio de Comares) Un espejo en cuya extensión sería posible percibir el espacio paralelo invertido desde Salón Rico
El otro, juego de agua y canales, sonido (desde patio alberquilla de Medina Zahara y que desembocará en el Patio de los Leones de la Alhambra)

(Ambas funciones del agua en lo islámico ya lo explicamos aquí)

En torno a ellos se ha intentado recuperar algo del esplendor de la flora que tuvo, como los propios naranjos que Al Mamum regalara a al Muqtaquir.



La arquitectura del patio abundaría en su eje longitudinal, abriendo habitaciones (ya desaparecidas) en los lados largos, mientras que las zonas sur y norte se crearían los espectaculares pórticos de los que hablaremos en el próximo artículo



sábado, 13 de septiembre de 2014

LA DEUDA OLVIDADA DE OCCIDENTE (Aportaciones del Islam a la cultura occidental)


La Fundación La Huella Árabe en colaboración con el Museo Arqueológico Nacional y la Fundación Ramón Areces organizó un simposio en octubre de 2003 coordinado por Vidal Castro, cuyas conferencias son el origen de esta obra.
En ellas se estudian las "deudas" de occidente frente al islam, especialmente el andalusí, siguiendo el modelo que ya inaugurara Vernet y que ya analizamos en nuestros blog.
Frente a esta obra magna, el presente libro es menos ambicioso y sólo profundiza en determinados temas, exponiéndolos de una forma mucho más accesible al público general (y a nuestros propios alumnos), aunque la calidad de sus autores es muy elevada
Se hace así un interesante repaso a la medicina, la cerámica vidriada, las tecnologías del agua, el jardín, la agricultura, la ciencia, la economía o el libro del mundo islámico-andalusí, viendo cómo enriquecieron la cultura medieval europea y fueron una de las bases (acaso la menos conocida) del futuro renacimiento.

martes, 19 de agosto de 2014

Jardineros de Al Andalus. AL TIGNARI


Con pocos datos biográficos (que he encontrado compilados en este magnífico artículo) sabemos que al-Tignari (Abd Allah Muhammad Ibn Malik al-Murri).
Debió nacer en la Granada taifa de Abd Alláh, probablemente en alguna alquería de la vega de Granada.
Hijo de una familia árabe acomodada debió comenzar sus estudios en Granada, aunque también es probable un viaje a Sevilla en donde pudiera conocer a Ibn Bassal

Sirvió al último rey zirí de Granada, el emir Abd Allah (1073-1090) y compuso un tratado de agricultura titulado Flor del jardín y recreo de las inteligencias(Zahr al-bustan wa-nuzhat al-adhan).
Con la entrada de los almorávides, siguió trabajando para el hijo del sultán Yusuf Ibn Tasufin, cuando gobernó Granada. 

Si con Ibn Bassal la ciencia agronómica pasó de Toledo a la Andalucía occidental, con al Tignarí lo hará a la oriental, labor que mantendrá (ya en época nazarí) Ibn Luyyun

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lunes, 14 de julio de 2014

Jardineros de Al Andalus. IBN WAFID


Ibn Wafid (1008-1074), uno de los más importantes hombres de ciencia de Al Andalus.
De orígenes nobles, fue un eminente médico que se basó en las enseñanzas de Galeno, Hipócrates, Avicena e incluso viajó a Córdoba para conocer las técnicas quirúrgicas de Abulcasis.
Tras su viaje se asentó definitivamente en Toledo bajo el mecenazgo de Al Mamun (del que llegó a ser visir) en donde comenzó la creación de un jardín botánico y unos jardines regios en los Palacios de Galiana que fueron continuados por Ibn Bassal.
Entre sus novedades está la fecundación de la palmera o  la introducción de las fresas en la Península.

Escribió un famoso tratado de agricultura que será la base para posteriores autores, insistiendo también (Libro de la almohada) en numerosos preparados médicos en los que utilizaba las hierbas medicinales que él mismo se encargaba de cultivar


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lunes, 19 de mayo de 2014

TORRES BALBÁS, JARDINERO DE LA ALHAMBRA. Entre la modernidad y el pintoresquism


Torres Balbás ha sido uno de los grandes historiadores de arte y restauradores españoles, especializado en el mundo andalusí y verdadero iniciador de los estudios sobre la Alhambra.
A él se debe el inicio de la verdadera restauración de la Alhambra con criterios modernos (frente al decorativismo y reconstrucción de los Contreras), siendo director del patronato desde el 1923 hasta el 1936.
En este post nos dedicaremos a una faceta muy especial de su obra: la jardinería. En ella, siguiendo ideas ya expuestas por José Tito Rojo, vamos a ver su doble condición de tradicional/moderno que muestra en este aspecto.
Para ello utilizaremos dos espacios que han conservado perfectamente su huella: el Patio de Machuca y los jardines altos del Partal.

En el primero de ellos, Torres Balbás utilizó la jardinería de una forma sumamente novedosa (aunque ya existían ciertos ejemplos en Roma) y casi podríamos decir arqueológica.
El patio, cerrado en su origen, sólo tenía a principio de siglo dos crujías. Para crear la idea de patio sin necesidad de construir un pastiche, Torres Balbás recurre a una idea novedosa que, por otra parte, se encuentra perfectamente integrada en la jardinería nazarí: la topiaria sobre cipreses.
Crea unas plantaciones de cipreses que recorta creando un muro calado que es a la vez jardín a la vez sugestión para crear un espacio cerrado que completaría el patio.
Esta idea de patio se completa con la plantación interior de naranjos agrios.
La lección no puede ser más moderna sin perder la esencia andalusí, y en parte será seguida por García Prieto en los Jardines altos del Generalife.

El segundo ejemplo nos muestra a otro Torre Balbás, ya no restaurador, sino puramente jardinero. En los jardines altos del Partal, Torres Balbás acompaña las complejas ruinas con un jardín que nada tiene de arqueológico, sino de ornamental, haciendo una visita más agradable a un turismo que empieza a acudir al monumento.

Para ello se inspirará en los cármenes granadinos o en la propia Alhambra, sus suelos de guijarros, sus estanques de aguas quietas, arquitecturas de arrayanes y cipreses, la presencia de rosales, adelfas, árboles frutales dispersos que ornamentan el paseo pero no definen  la arquitectura. Una actitud casi romántica de acompañamiento de la ruina que no despierta curiosidad científica por conocer sino puro deleite del paseo.



















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martes, 6 de mayo de 2014

LA MEZQUITA DE LA XARA. SIMAT DE VALDIGNA. VALENCIA

Las amplias comunidades moriscas de las huertas valencianas obligaron, como en este caso, a la creación de mezquitas de construcción ya muy tardía (siglo XV)

Esta población, ocupada mayoritariamente en la agricultura de regadío (cuyas huellas de acequias y vertedores inferiores, como ya se hacía en el patio de la acequia del Generalife, aún son patentes en el paisaje), se organizaba en un hábitat disperso en torno a los campos, siendo la mezquita una referencia de la comunidad.




Tras su conversión y expulsión la mezquita quedará convertida en ermita, salvaguardándose su estructura.

De sus orígenes aún conservamos la portada de arco apuntado (a su izquierda en la foto aún existe en el interior una escalera de caracol de los primeros tramos del alminar).
En su interior, y curiosamente orientada hacia el sur, se mantiene un mirab de triple hueco, el central de herradura.

El edificio se sustenta con cuatro grandes pilares centrales de ladrillo que recuerdan a modelos de sinagogas rurales, como ya vimos en Tomar

En el exterior se aprecia el pozo que serviría para las abluciones.

En medio de un gran campo de naranjos (antigua huerta en estos tiempos de comienzos de la Edad Moderna), su subordinación (en realidad la del todo el pueblo morisco) aún es patente en el paisaje, con el monasterio cisterciense (mandado erigir por los propios reyes cristianos) dominando el valle