viernes, 28 de octubre de 2022

LA SECESSION (2) EL EDIFICIO DE OLBRICH

















Los arquitectos Josef Maria Olbrich y Josef Hoffmann trabajaron con el pintor-diseñador Koloman Moser y Gustav Klint para crear este buque insignia de toda una nueva mentalidad, como ya vimos aquí.

Parten de la idea de templo de arte que no recoge los elementos griegos pero sí su esencia, la idea de proporción, simetría, orden y monumentalidad sin perder la escala humana.

Su concepción es compacta y axial, con un primer cuerpo de entrada, monumentalizado por la famosa cúpula dorada, y otros traseros donde se realizarían las exposiciones














Existían una serie de sótanos, entre ellos el que ocuparía el famoso friso Beethoven de Klimt.

El alzado es engañosamente simple, con muros con decoraciones puntuales, pero que se encuentran articulados por sutiles molduras que recogen las mejores esencias clásicas, recogiendo las sombras para dibujarlas en los muros.















Especialmente la zona de entrada es una composición volumétrica que está anticipando la revolución cubista con sus formas esenciales combinadas en un fuego artificial final con la cúpula de hojas de laurel doradas, ligera, ingrávida.

















La decoración retoma dos tipos de motivos.

Por una parte encontramos ideas que se habría de poner en relación con la tradición grecolatina, con coronas, búhos como símbolo de sabiduría, los propios laureles o las mujeres casi kores.
















Por otra aparecen las formas vegetales y geométricas que ya eran típicas de Wagner (que tanto influenció todo el estilo).


















Hasta la propia tipografía es un rasgo de estilo muy querido por el movimiento

 

jueves, 27 de octubre de 2022

Análisis y comentario. GIGANTOMAQUIA. ALTAR DE PÉRGAMO

 














Este fragmento pertenece a un gran friso del altar de Zeus en Pérgamo que se situaba en la parte baja del edificio, rodeando la gran escalinata frontal.

Su tema es la lucha entre Gigantes y Dioses (Gigantomaquia). Los segundos vencerán, siendo una metáfora de la victoria del orden (dioses) frente al caos (Gigantes).

En concreto nos aparecen Atenea y Niké luchando contra el gigante Alcioneo, mientras a la derecha, Gea se levanta del suelo.

Nos encontramos con un alto-medio relieve (aunque existen otras zonas, como las alas del fondo, en bajo relieve) tallado sobre mármol.

Su superficie tiene un acabado liso pese a todas las pérdidas de material.

La composición es sumamente dinámica gracias a las múltiples diagonales que se entrecruzan sin fin para darnos el aspecto caótico de cualquier batalla (Tanto la serpiente como muchos de los paños y los cabellos generan más curvas que fomentan lo anterior)

El modelado es muy profundo, creando fuertes claroscuros tanto en alas como paños como (en este caso utilizando el trépano) en el pelo . Con ello se busca dar una mayor expresividad a todo el conjunto al llenarlo de constantes cambios de luces y sombras.

Las figuras tienen un fuerte movimiento, especialmente en el gigante en el que observamos un canon hercúleo y una posición tensionada. Niké y Atenea presentan un canon más esbelto y una menor tensión muscular, marcando su victoria contra las fuerzas de los gigantes.

Comentario.

La tensión, las diagonales, el fuerte claroscuro ... son elementos típicos del Helenismo, la última de las etapas del arte griego.

En él se pierde definitivamente la armonía y belleza idealizada del arte clásico del siglo V (como podría ser Fidias) para convertirse en un arte propagandístico y emocional que utilizarán los poderes locales (pues la polis ya ha desaparecido y abundan los caudillos locales).

En este caso el lugar era Pérgamo, y el poderoso Eumenes II el que decidió levantar un altar en honor a Zeus, una arquitectura que rompía el modelo cerrado del templo griego por otro con fuerte escalinata central, excesiva frente a la columnata a la que conduce.

En toda la parte baja se realizó un relieve continuo con escenas de la Gigantomaquia que se encuentran muy alejadas a las clásicas que había realizado Fidias con la Centauromaquia de las metopas del Partenon.

Y es el que el orden y armonía del periodo clásico había ido desapareciendo, primero con la crisis de las Guerras del Peloponeso que llevó a la ruina a las grandes polis, y posteriormente por la conquista de las mismas por Alejandro Magno, que eliminó sus libertades políticas e integró en el primer imperio global de la historia.

En este mundo, el espectador ya no tiene (ni quiere) la serenidad clásica que valora el canon, armonía compositiva, exquisiteces técnicas... Por el contrario. El nuevo espectador ya no es un ciudadano, sino un súbdito, y  se le propone un mensaje puramente emocional que no tiene que analizar, sólo dejarse llevar por él.

La obra tiene numerosas relaciones con otras que se hacían en el mismo momento como el Laocoonte o la Nike de Samotracia de la escuela rodia. Tiene, además, numerosas influencias del periodo anterior (post-clásico) como el canon musculoso a la manera de Lisipo, los ojos rehundidos para generar más claroscuro que realizara Scopas (del que también tomarían su movimiento y tensión que había realizado para los relieves del Mausoleo de Halicarnaso).

En el futuro, estos relieves influirán en los romanos.


Glenda León. Espejismo 2



Las mariposas quizás sean uno de los símbolos más polisémicos de la naturaleza, tan bellas en su segunda vida (una belleza terriblemente frágil que puede romperse en cualquier momento) como asquerosas en su estado de gusano.
Son repugnantes para volverse atractivas y reproducen el ciclo natural de vida y muerte y vida sin ninguna consideración moral ni estética.
Son. Simplemente. Igual que la vida. 
Esa vida que nuestro cada vez más poderoso Antropoceno está a punto de deteriorar totalmente.


El video se convierte así en una suave (y también dura) metáfora sobre lo que queremos que ocurra

miércoles, 26 de octubre de 2022

Santa Maria in Domnica

















"Esta casa antes había sido reducida a ruinas, ahora brilla perennemente decorada con variados metales y su magnificencia esplende como Febo en el Universo que pone en fuga las tinieblas de la tetra noche. O Virgen María, el honrado obispo Pascual ha fundado contento para Ti esta aula real que debe permanecer por los siglos."

Sobre lo que fueron los cuarteles de la 5º cohorte de Vigiles (los bomberos de la antigua Roma) se construyó una primera iglesia en el siglo VII, aunque será el papa Pascual su renovación casi integral a principios del siglo XIX.



De este momento es su espectacular mosaico del ábside con La Virgen y el Niño entronizados y Pascual I arrodillado (con una aureola cuadrada, lo que significaba que estaba vivo en el momento de su realización) a los que rodea una multitud de ángeles sobre prados floridos)




























Sobre él corre un friso con un pantócrator (ya barbado), flanqueado por ángeles.















 
Su estilo coincide con los mosaicos de Santa Práxedes, del renacimiento carolingio del siglo IX.















El papa León X hace una profunda reforma (Sansovino) que crea su actual forma basilical paleocristiana (con columnas con capiteles corintios reutilizados), encargando a Perin de Vaga la decoración del espléndido artesonado, con escudo en la zona central.














Bajo el altar Lazzaro Baldi realiza una serie de frescos  con episodios de la vida de san Lorenzo y santa Ciríaca.















                         TODOS NUESTROS RINCONES DE ROMA

 

martes, 25 de octubre de 2022

EL PADRE POZZO Y LOS JESUITAS DE VIENA

La iglesia se construyó, mecenada por el emperador, entre 1623 y 1627  cuando los jesuitas unieron su propio colegio con la facultad de filosofía y teología de la Universidad de Viena. 

A principios del XVIII la llegada de padre Pozzo significó su profunda remodelación, con la creación de naves laterales a través de capillas comunicadas (al modo del Gesu) en las que se encuentran unas aparatosas estructuras derivadas de los baldaquinos barrocos (con abundancia de columnas salomónicas y óculos superiores que conectan visualmente con la tribuna).

















Se crea así un doble orden (el gigante de las pilastras frente al de la las capillas) que avanza hacia el altar (reforzado visualmente por columnas exentas y frontón roto que crean un movimiento convexo que avanza hacia el espectador)















Toda la estructura se cierra por una bóveda de cañón con lunetos en las que el propio Pozzo pintó sus típicas quadraturas en donde la arquitectura se desvanece para dar paso a un cielo radiante en donde se mueven las figuras celestiales.




De todas ellas la más famosa es la cúpula (curiosamente muy cerca de la entrada) que nos habla de las apariencias barrocas. 



Una fastuosidad que muy pronto muestra su delgada consistencia, pues no hace falta más que cambiar de lugar de observación para que el sueño se deforme.















La fachada (con dos torres añadidas por Pozzo) posee una escasa articulación, cercana aún a modos manieristas. 

Junto a ella se encuentra la sala en donde se estrenó  el Oratorio de Haydn La creación y la Séptima Sinfonía de Beethoven.

lunes, 24 de octubre de 2022

León cazando a un caballo. Una escultura helenística















Esta escultura de grandes proporciones se adjudica a la época helenística.

El cruce de diagonales, el momento elegido (que llena todo de instantaneidad y movimiento), el potente realismo, la fuerte contraposición de víctima y cazador que provoca una mayor emotividad ... son habituales del estilo.















La escultura se encontró durante la edad Media en la plaza de Campidoglio, y poco a poco fue cargándose de significados como la alegoría del buen gobierno (el león), casi como una ilustración del Príncipe de Maquiavelo.

La cola del caballo (y su cabeza) y las patas del león fueron reconstruidas en el XVI por Ruggero Bascapè, discípulo de Miguel Ángel

viernes, 21 de octubre de 2022

PÓRTICO DE OCTAVIA. ROMA
























Entre el Ghetto y el teatro Marcello se encuentran estas magníficas ruinas con un larguísimo itinerario histórico.



Muy cercanas al Foro Holitorio, en lo que era el Pórtico Metello, fueron edificadas por Octavio Augusto en 27 y 23  a C, dedicándoselas a su hermana y a su sobrino muerto (Marcello, el teatro anejo). 

Contenían dos templos (Júpiter y Juno), una schola, la Curia octaviana y dos bibliotecas en latín y griego.























Tras el incendio de año 80 fue reconstruido por Domiciano, y más tarde por Séptimo Severo y Caracalla que lo adornaron con mármoles y esculturas helenísticas.


Durante la Edad Media fue utilizada como mercado de Pescado, creándose una iglesia aún en pie, Sant´Angelo in Pescheria.


                                            RINCONES DE ROMA