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martes, 8 de octubre de 2024

LOS MERCADOS DE TRAJANO

Originalmente concebida como una gran área comercial de planta semicircular, se construyó en paralelo al Foro de Trajano a principios del siglo II, con el fin de consolidar el enorme desmonte efectuado en el Monte Quirinal para dar cabida a este último foro.

Este mercado está considerado por muchos como el primer centro comercial cubierto del mundo.















Construido por Apolodoro de Damasco (arquitecto de Trajano y Adriano hasta que cayó en desgracia, y acaso uno de los ideadores de la reconstrucción actual del Panteón de Agripa), se organiza como un gigantesco hemiciclo escalonado que creaba una continuidad entre la famosa Suburra y el foro de Trajano con su basílica y su conocida columna.















La parte superior se abre con un gigantesco espacio basilical en donde se observa la composición de opus (latericium y caementitium en especial) con grandes bóvedas de arista.

















 
A partir de ella existen tres grandes niveles de tiendas que se organizan en torno a un pasillo curvo con bóveda de cañón, con una arquitectura reticular extrañamente moderna con su repetición de grandes portones con ventanas superiores de travertino.



 

El mercado tanto servía para reorganizar (y sanear) uno de los mercados más populares de Roma (reorganizando así una buena parte de uno de sus barrios más conflictivos y complejos, la Suburra, nido de incendios y revueltas).

También servía como lugar de almacenaje de las reservas de trigo indispensables para guardar la paz social (el famoso panem et circenses)


jueves, 21 de septiembre de 2017

CÁPARRA O EL EVERGETISMO ROMANO

Ya hace tiempo le dedicamos un post a las relaciones entre poder y arte a través de la propaganda en el mundo romano, el famoso panem et circenses. Hoy vamos a perfilar un poco más el tema a través del llamado evergetismo.

Imagen tomada (como otras de esta artículo) en el pequeño pero magnífico Centro de Interpretación de Cáparra


El origen de la palabra hay que buscarlo en el término griego acuñado durante el helenismo: evergetes o aquellos que con su dinero habían proporcionado algún beneficio o liberalidad (evergésia) a la comunidad, como los reyes helenísticos del siglo IV a C. (según Veyne: en una sociedad desigual la clase superior tienen un prestigio y sólo lo conserva si gasta o da. De este modo el rico hace alarde de su riqueza, lo que le confiere un status dentro de su comunidad)
Pero antes de profundizar en el tema, sepamos algo más de Cáparra, una pequeña ciudad enclavada en plena vía de la plata.
Perfectamente amurallada, presenta la típica forma hipodámica de las ciudades romanas de nueva planta





En ella encontramos termas


Calles con soportales



























foro con basílica y la típica triada capitolina



Pero sobre todo un extraño ejemplar de arco de triunfo de cuatro entradas o frentes (arco cuadrifronte) del siglo I d C con pocos ejemplos comparables a no ser el tardío (tiempos de Constantino) de Jano en el Venablo, Roma






Precisamente este arco nos lleva al tema del evergetismo. Gracias a las inscripciones conservadas en él sabemos que fue erigido por la hija de Marcus Fidius Marcer, ciudadano de Cáparra, tres veces magistrado, dos veces diunviro.
¿Por qué ese enorme gasto para una pequeña ciudad?






Si entendemos el origen de él comprenderos uno de los principales mecanismo de mecenazgo artístico (y social) del mundo antiguo que la caridad medieval olvidará y no volverá a resurgir hasta la Florencia del Quattrocento.
Entre las causas más normales del evergetismo se encuentra la obtención de gloria y honores dentro de su comunidad (existimatio o reputación), deseos de perpetuar la memoria (el caso concreto) en un concepto de la vida que apenas si piensa en el Otro Mundo y sobrevalora la memoria del fallecido (la fama, como recuperarán los humanistas; el famoso culto a los antepasados de orígenes etruscos), el deseo de controlar el poder político ya en el corto plazo (elecciones municipales) como en el largo (la familia, la estirpe que mantiene su status a través de la munificencia), deseos de promoción social (sobre todo en los libertos y los nuevos ricos que quieren hacer olvidar su pasado), el orgullo cívico (dada la importancia que daba el mundo romano a la patria chica, origo) o simple deber moral (basado en las ideas estoicas, el hombre afortunado tiene el deber moral de ayudar a sus conciudadanos).

 

Todo este complejo ramillete de causas se entremezcla en la munificencia cívica que comienza en tiempos republicanos (íntimamente ligada a las luchas de poder) y se ratifica con Augusto (recordemos al ejemplo del Panteón de Agripa) y el imperio siguiente, en donde los emperadores sirven como espejo para los políticos locales e, incluso, los simples particulares.







Sus consecuencias será un engrandecimiento del legado arquitectónico, especialmente ciudadano. Pero también será una forma de conjurar las tensiones locales (por medio de mayor confort, actividades o repartos gratuitos de comida) y de generar un cauce de redistribución de la riqueza que, en el caso romano, tiende a concentrarse en pocas manos, dando así aliento a toda una amplia actividad económica.






Los tipos de evergetismo no sólo fueron arquitectónicos y en ellos se incluye una amplia nómina de actividades: repartos gratuitos de grano (alimenta), celebración de juegos y espectáculos, (ludi) donaciones para albergues de huérfanos, invitaciones a termas (a menudo en el dies natalis o cumpleaños del evergeta), realización de banquetes públicos (epila), la donación de estatuas

Para quien quiera saber más sobre este evergetismo, existe un magnífico libro:


Melchor Gil, E. La munificencia cívica en el mundo romano. Arco Libros, 1999

                                              

miércoles, 6 de septiembre de 2017

CASA DE HIPOLITUS, COMPLUTUM




No demasiado lejos del foro, la Complutum romana tiene unos restos verdaderamente increíbles: un colegio de jóvenes patricios.


La construcción corresponde a un modelo de casa típico, con un patio central (más tarde cubierto), habitaciones, termas, jardines… Acompañadme por él y os enseñaré el recinto.



En uno de sus lados externos nos encontramos con tres exedras o semicírculos.



Son los restos de un cuidado jardín con pérgolas, árboles frondosos e incluso pelícanos andando sueltos en donde el pedagogo daba sus lecciones a los jóvenes, a veces caminando, a veces sentados en estas exedras.






Recreación informática del jardín con pérgolas

Muy cerca de allí se encuentra otra habitación que os sorprenderá, un verdadero cuarto de baño de hace casi 20 siglos. Estas letrinas (¿veis las tablas con sus correspondientes agujeros?, por debajo suyo pasaba una corrientes de agua que se llevaría la materia orgánica). Por cierto, fijaros que no había separación entre ellas pues el concepto de intimidad era diferente al nuestro y no les importaba ir al lavabo juntos y charlar animadamente mientras hacían sus cosas.


 



Recreación informática de las letrinas

También tenemos una zona de termas en donde vemos hipocaustos (lo explicamos en el artículo del foro), una espectacular piscina trilobulada que en origen tendría una cúpula encima







Hipocausto





Piscina trebolada

Si aún queréis más en el centro de la edificación se encuentra un espectacular mosaico de motivos marinos, firmado por un artesano llamado Hipolytus, del que ha recibido la casa su nombre actual


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domingo, 4 de octubre de 2015

UN PASEO POR SEGÓBRIGA. CUENCA


Bien situada entre las calzadas que recorrían el centro de Hispania y productora de lapis specularum (el vídrio romano que ya explicamos aquí), Segóbriga era una ciudad ya formada al menos en el siglo II a C, aunque su esplendor se situó en la época imperial que la dotó de numerosos edificios públicos para una población tan pequeña.

A sus afueras, y cerca de las calzadas se han encontrado una gran necrópolis de cistas rectangulares.











Los restos de un acueducto

 En el centro de la ciudad se situaba el habitual foro










Con su basílica con funciones judiciales y comerciales
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Y algunas grandes mansiones (domus) con peristilo

Mantenía, además, unas termas monumentales










Restos del apodyterium (vestuario)

Entre sus edificios públicos destaca un teatro




Un anfiteatro.

 
Y los restos de un circo


Para saber más.

http://www.segobriga.org/inicio.html