Hay colores que hacen brillar a otros intensamente, que forman una pareja cuyos miembros se complementan el uno al otro como un hombre y una mujer
Carta a su hermana Willemien (1888)
El rojo y el verde son los que llamamos colores complementarios (...) Cuando se yuxtaponen, reverberan y chocan, aunque en el fondo pertenecen al mismo ámbito y forman una curiosa armonía





