sábado, 16 de febrero de 2019

ÁNIMA MUNDI. Paisajes sonoros. Invierno mediterráneo

El sol está cayendo con prisa de invierno y en la playa las sombras de los escasos paseantes se han vuelto muy largas, y tocan el mar, y se introducen en su azul cada vez más profundo, casi de terciopelo.
Un sol anaranjado que se hace siluetas tras las hojas de las palmeras.
Una brisa que comienza a refrescar.
Pues la noche caerá muy pronto, demasiado pronto siempre, y romperá estrellas en lo negro, recortando las montañas.
Pasará eso y el pequeño calor que durante el día hacia ilusiones de futura primavera se llenará de frío. De húmeda oscuridad de los campos en donde las naranjas ya no brillarán en los árboles como bolas incandescentes.
¿Las recuerdas?
Campos y campos que se perdían en el horizonte con un verdor que desafiaba al invierno.
Y en medio de su alfombra verde, el naranja de las mandarinas, el amarillo intenso de los limones que lucían como soles que ahora se esconden
Y enero regresa con toda su tristeza de frío.

Cuando llegará la primavera... a mi triste corazón.

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                                               ÁNIMA MUNDI



jueves, 14 de febrero de 2019

RUBENS EN LA CATEDRAL DE AMBERES


Amberes había sufrido la violencia calvinista en 1566 y en 1581 que destruyeron gran parte de las imágenes de sus iglesias, siendo imprescindible su restitución.
Dos hechos fueron esenciales para ello: la Tregua de los Doce Años que permitió la tranquilidad y economía necesaria y la llegada de un Rubens ya famoso por su Adoración de los Reyes Magos que colgaba de su Ayuntamiento al que apoyaban directamente los archiduques, que también colaborarán económicamente.
El maestro volvía de Roma perfectamente formado en todas las novedades del primer barroco e imbuido de las nuevas indicaciones del Concilio de Trento.
La primera de sus grandes obras (1610) será la Erección de la Cruz pintado para la iglesia de anta Walopurgis y ahora en la catedral.

Se trataba de un tríptico que Rubens renovó, intentando realizar un espacio continuo entre sus tres tablas, con las Marías en la izquierda, un espacio lleno de silencio, frente al ala derecha, con los dos ladrones en su preparación para la crucifixión.


La Erección es toda una lección de arte clásico, inspirada en la de Tintoretto en San Rocco, con luz caravaggiesca y potentes anatomías miguelangelescas que, en el fondo, remiten al Laoconte y toda una tensión muscular que hace referencia a otra más espiritual (el desarrollo de la Pasión)


La obra se relaciona con otra 4 años posterior también en la Catedral, el Descendimiento de la Cruz que ya analizamos aquí.

Idéntica composición de tríptico (aunque más parcelado), misma diagonal, pero todo lo que en una es ascensión en otra es descendimiento, y del gentío y ruido de la Erección pasamos al silencio patético del descendimiento en donde el gran peso muerto de Cristo crea una desazonante sensación de caída y fin, en la que todo el detalllismo anterior (herencia de lo flamenco) ha sido lentamente eliminado para dejar el hecho esencial, desnudo y por ende mucho más potente.

Casi diez años después Rubens vuelve a trabajar para la catedral con una gran Asunción para su altar mayor.


Ya se trata de una pala a la manera italiana que se inspira directamente en Tiziano.
En ella vemos evolucionar su pintura hacia un toque más roto, creando sensaciones atmosféricas que se sobreponen al gran armazón constructivo que destacaba en las obras anteriores.

También el maestro ha cambiado su percepción psiclógica de los personajes, mucho más sutil, y abandonado el tenebrismo por una paleta más clara y una luz más cristalina y envolvente que anuncia ya sus obras más maduras.


























miércoles, 13 de febrero de 2019

DOMENICHINO



Asunción. Santa María del Trastévere

El más fiel seguidor de los modos de los Carracci (se educó en su Academia y llegó a Roma con Anibale para trabajar en el Palazzo Farnese) que en su obsesión por la pureza termina por crear un verdadero neoclasicismo del estilo que influirá en Lorrena y Poussin
Curiosamente, tenemos numerosas noticias de un carácter violento que le llevó a enfrentamientos con Guido Reni y el Guercino, trasladándose a Nápoles a trabajar  en donde entró en conflicto con el clan dirigido por Ribera




Frescos del ábside de Sant´Andrea della Valle
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                       Domenichino. Historias de Santa Susana.
                               San Luis de los Franceses

Última comunión de San Jerónimo
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La caza de Diana
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martes, 12 de febrero de 2019

SANTI MARTINA Y LUCA. PIETRO DA CORTONA (1) EL INTERIOR


En esta obra, la primera arquitectura que realiza el artista, hay tal cúmulo de sutiles genialidades que, simplemente por ella ya debería estar en los anales de la arquitectura barroca.
Dedicada a San Lucas, protector del gremio de los artitas, su planta se basa de la que trazara Miguel Ángel para San Lorenzo en Florencia.
Tomada de wikipedia

Se trata de una planta cruciforme griega a la que se ha dotado de un profundo movimiento y unificación barrocos generados por las curvas que cierran la cruz o la que se genera (en forma convexa) en los machones de las esquinas.

Junto a esto se encuentra la verdadera doble piel que generan las columnas (siempre tan presentes en su obra, como vimos en Via Latta o en Santa María della Pace), que más que subordinarlas al muro, rehunden este en un segundo plano que sólo reaparece en breves instantes, como los agobiados nichos que apenas si son capaces de respirar entre las poderosas columnas y pilastras (clara referencia a la Escalera Laurenciana de Miguel Ángel)

Esta profunda tensión llega a su primera culminación en la cornisa que dibuja el complejo y sinuoso alzado generado por columnas y pilastras.
Su doble arquitrabe (otra lección miguelangelesca, esta vez de las Capillas Mediceas) nos hace aún más consciente del concepto dramático de este muro-columna en perpetua tensión.

Sobre él aparece una nueva arquitectura en donde son los nervios los nuevos protagonistas

Mucho más gruesos de lo necesario, y doblados siguiendo las dobles pilastras, comprimen el espacio de los brazos (obsérvese cómo presionan a los lunetos) sin dejar un lugar para el respiro, pues hasta las mismas cuencas absidiales son protagonizadas por nuevos nervios en cuyos espacios se encastran ventanas de fuertes y mixtilíneas molduras.
Ante todo ello, el espacio central cubierto por cúpula se nos vuelve suave e ingrávido, tanto por la luz suavemente filtrada como por los sutiles casetones creados por su alumno Cirro Ferri o los estucos de las pechinas (muy pictoricistas) de Camillo Rusconi







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ANIMA MUNDI. Luis. Aire de Bach y un trocito de niñez

DALE AL PLAY Y DÉJATE VIVIR DENTRO DE ESTA MELODÍA


Quizás sea la música más bella que se compuso jamás, un pequeño pedazo de cielo puesto como el regalo más maravilloso en los oídos de los hombres.
Yo realmente no recuerdo cuando la pude escuchar por primera vez, supongo que con mi abuela, o al menos así me gusta recordarlo, sentada en su mecedora, con los ojos cerrados y el tiempo parado mientras la escuchaba, dejando por un momento la costura en suspenso y el aire de respirar incluso.
Aún así la veo, anclada en el contraluz de la ventana del salón, blanda y sosegada como la música, más allá de todo, como si sobrara el mundo entero.
Posiblemente sea este el recuerdo más temprano que tenga de ella, la persona que de verdad me enseñó que la música hay que vivirla por dentro, como si fuera una alta dama vestida de blanco y satén movido por una brisa imposible.

Recuerdo eso y las tardes eternas de los veranos de mi niñez con el calor aún pesado sobre la arena de los juegos, cuando llegaba el jardinero con la manguera y jugaba con nosotros a mojarnos.
Eran risas y carreras, pero después todo se quedaba de nuevo en silencio, acunado por el frescor de la tierra mojada que olía a sábanas tiernas y a almendras.
Una sensación de calma perfecta que me hacía sentarme bajo cualquier árbol y llorar sin que los demás se dieran cuenta, pues era muy feliz, aunque entonces no lo supiera, y sólo el pecho desbordado por un aire sin rumbo, con el sabor verde de aquella humedad que subía desde la tierra.
Era entonces cuando el mundo se volvía de algodón y las almendras de los violines me sabían en la boca sin confusión alguna, pues eran perfectos en mi memoria que escuchaba aquella sutil melodía mientras los otros jugaban y, a mi lado, un riachuelo iba avanzando devorado por el hambre de la tierra reseca.
En su borde llevaba pajas secas, hormigas y otros pedacitos de tiempo que avanzaban despacio ante mi mirada.
Y los violines me sonaban dentro.
Y veía a mi abuela en su mecedora.

Muy lejos, afuera, había gritos de juegos y carreras mientras el día iba poco a poco desapareciendo en aquella hora de esplendor del primer anochecer, cuando el mundo siempre parece algo más amable y blando en el último y más bello azul del cielo que poco a poco se iría apagando, igual que mi niñez, que mi abuela, que esta música hecha para los ángeles, hasta terminar por desaparecer





lunes, 11 de febrero de 2019

VERMEER. Carta de Amor


¿Cómo no convertirnos en un verdadero voyeur ante cuadros como este de Vermeer?
El pintor nos introduce en la escena como si fuera un túnel lleno de trampas visuales, con puertas semiabiertas, grandes cortinajes y muebles en donde colgar cosas en las que nos gustaría pararnos para "cotillearlo" todo", de una escoba y unos zuecos en el centro de la entrada para que "tropecemos" visualmente con ellos.

Todo este camino nos lleva por una intimidad un tanto incómoda por su desnudez e inmediatez (cuando vienen visitas a nuestra casa, recogemos todo; aquí nos colocamos sin avisar, sin que todavía se den cuentan los moradores de la casa) para llegar a una habitación iluminada por los tradicionales ventanales a la izquierda (suponemos) en donde una mujer practica música mientras habla con una criada (¿o le enseña la partitura, intentándola hacer comprender? ¿o pregunta una duda? O, según se nos sugiere en el título, ¿una carta de amor? ¿un posible adulterio? ¿tal vez una cita?)

Lo único cierto es que la señora le ha debido llamar apresuradamente pues ha dejado la escoba por medio, y el cesto de ropa, pero ahora se apoya en en su sillón con una familiaridad desconcertante, y su sonrisa nos deja mucho campo para imaginar y quizás podamos pensar que todo el cuadro es una metáfora, la del corazón de esa dama que se nos desvela con todas sus intimidades
¿Realmente es eso?
Esta es la verdadera lección de arte, convertirnos en espías, resolver problemas y situaciones de las que nunca estaremos seguros, como si observáramos una película muda o una fotografía que hizo otro. ¿Cuál eran sus intereses? ¿qué pretendía mostrar? ¿Por qué no nos cuentan el final de esta enigmática historia y nos dejan en ascuas?
¿Acudirá a la cita?

VERMEER. ÍNDICES

domingo, 10 de febrero de 2019

Ánima Mundi. El Conde de Villamediana, acaso. EL ASCENSO DE LOS FASCISMO EN EL PERIODO DE ENTREGUERRAS

El Crac del 29 y la Gran Depresión fueron el caldo de cultivo de los fascismos de entreguerras al desclasar las clases medias (que se empobrecieron de forma notable).
El paro aumentó de forma considerable (en gran parte generado por políticas cada vez más proteccionistas frente a la primera globalización que había producido la 2ª Revolución industrial) y comenzó a cundir el miedo (entre las clases adineradas de los grandes industriales y terratenientes) ante el peligro rojo: una posible revolución proletaria azuzada por la crisis y apoyada por la URSS.
Curiosamente, los fascismos utilizaron de forma prodigiosa las oportunidades que los nuevos medios de comunicación comenzaban a permitir, y manejaron miedos ancestrales (entre los que se encontraba la xenofobia) e ideas-fuerza (como el patriotismo o la identidad nacional y racial que lentamente se veían diluidas por el comercio a gran escala y esos mismos medios de comunicación) para acercarse a sus votantes a través de ideas simples, mil veces repetidas, apelando más a los sentimientos que las razones y enfrentando a los pobres contra los más pobres.
Todo en un escenario en donde el liberalismo tradicional había entrado en crisis y emergían las opciones más radicales tanto en la derecha como en la izquierda que se retroalimentaban. Una derecha que pasa de posiciones simplemente conservadoras a reaccionarias, que pretenden una contrarrevolución en un momento de crisis de las ideas y certezas ilustradas que ponían al hombre en el centro del discurso.
Frente a él surge una sociedad de masas basada en el movimiento, el cambio, los corporativismo y el darwinismo social en donde la propaganda sustituye al discurso y la demagogia a la información que pretende reconstruir una imagen (imposible) del pasado a través de la manipulación de la memoria colectiva y se lanza en una huida hacia delante frente a la crisis.

No digo más...


sábado, 9 de febrero de 2019

ÁNIMA MUNDI. Qué deshonesto es ocultarle las cosas a la Gran Red

Hubo un tiempo, queridos niños, en donde se discutía sobre la importancia de la privacidad en internet. ¿Os lo podéis creer?
Padres, profesores y expertos aconsejaban revisar qué fotos y comentarios había que poner en las redes sociales, como si se pudiera mentir a la Gran Red.
Qué deshonestidad, podríais pensar si conocerais el significado de esta palabra que ya no aparece en los predictores por larga y ya inútil.
Qué ingenuidad. Para privacidad (y privatización) ya existen desde hace décadas las redes privadas sólo al alcance de los que pueden pagarla, sin anuncios, rodeados de iguales igualmente poderosos y ricos que dejan a la plebe el pan y circo de una conectividad gratuita en donde sólo se vende con la propia vida




viernes, 8 de febrero de 2019

IGLESIA DEL CRISTO DE LA SALUD. MÁLAGA. PEDRO SÁNCHEZ


Esta magnífica iglesia de la orden jesuita resguarda un verdadero tesoro en su interior: una planta centralizada tan poco frecuente en nuestro barroco.
Las trazas parecen ser atribuibles a Pedro Sánchez (íntimamente unido a la Orden), recogiendo motivos serlianos para su planta baja, con capillas embutidas en sus muros circulares que sustentan una espectacular cúpula (la primera encamonada o falsa de nuestro país) con pinturas manieristas



jueves, 7 de febrero de 2019

BORROMINI. CRIPTA FALCONERI EN SAN GIOVANNI DEI FIORENTINI


La última obra del arquitecto, en el mismo lugar en donde sería enterrado ante la negativa de los monjes de San Carlino, será esta cripta de San Giovanni dei Fiorentini, que completaba la parte superior del altar mayor.
Propiedad de la familia Falconeri, uno de sus últimos grandes mecenas, la realiza bajo el altar.

Para acceder a ella imaginó dos escaleras curvas que la abrazaban, abriendo en ellas óculos que permitían sorprendentes visiones del espacio a la vez que aligeraban la sensación de claustrofobia interior.
Ya en el interior encontramos un puro espacio arquitectónico en el que se ha renunciado a la decoración para hablarnos de espacio. Un óvalo de techo plano que, imaginariamente, sustenta unas columnas pareadas.


Estas columnas, muy prominentes y de gran entablamento, muestran su pura ilusión en la parte alta, cuando la iluminación nos permite conocer que son una ficción que nada sustenta y solo son un juego de arquitecturas que parcela tan exiguo ámbito por medio de una alternancia de intercolumnios, de lo lleno y lo hueco representado por vanos (ovalados) y puertas y ábsides (cuadrangulares), como ya hiciera en San Carlino.

Una simple moldura mixtilínea adorna la parte alta de estos últimos, permitiendo circulaciones (y visiones) inéditas que convierten el espacio en un juego de movimientos del espectador que deambula por ella buscando nuevos puntos de vista de un espacio unificado pero (en lo visual) con múltiples visiones parciales.

Coronándolo todo todo, el escudo de los Falconeri centraliza definitivamente el espacio, creando un punto central desde el que moverse sin fin.

Una auténtica, sobria y múltiple maravilla




miércoles, 6 de febrero de 2019

LA DEPOSICIÓN DE CARAVAGGIO


Aunque actualmente en los Museos Vaticanos, el encargo se realizó, por los oratorianos de San Felipe Neri para la iglesia Santa Maria in Vallicella o Chiesa Nuova, en la que se conserva una copia posterior
  

Aunque en muchos manuales aparezca con el nombre de Descendimiento sería más correcto utilizar la palabra italiana, Deposizione, pues la cruz ha desaparecido y el tema, realmente, es la introducción del cuerpo de Cristo en su tumba, algo muy propio de los oratorianos en sus meditaciones sobre la muerte.
Por otra parte Caravaggio desplaza realmente el tema de Cristo enterrado al torbellino emocional del cortejo que lo rodea, cuestión que ya se había utilizado anteriormente, como podéis ver en este cuadro de Pontorno (Deposizione) tan diferente en estilo pero que abunda en el tema del dolor humano ante el hecho de la muerte.
En ese sentido sería interesarse en las distintas expresiones de los personajes (de sus affetti, como se les llamaba en el barroco). En ellos Caravaggio se nos demuestra como un consumado maestro, como ya había demostrado en este periodo romano en obras anteriores.

Tanto los rostros, pero sobre todo los cuerpos y las manos nos hablan de María Cleofás (arriba) clamando al cielo, exigiéndole cuentas, la Virgen (sumamente envejecida) que se dirige al suelo, a la pura tragedia humana de perder a un hijo (semejante a la actitud de Magdalena, ¿al perder un marido?), o Nicodemo y San Juan, en el puro acto físico de transportar el cuerpo muerto, ya más allá del dolor. Toda una especie de cascada sentimental (de más a menos) que comienza con el grito superior para terminar en el silencio absoluto de la muerte.

Algo similar a lo que ocurre con otra obra de este periodo con la que guarda enormes relaciones: La Muerte de la Virgen



En ambos Caravaggio tiende a crear sobre una gran diagonal (recurso típico del autor, como ya vimos) que desplaza la mirada del espectador desde la parte superior hasta el origen del drama, acaso más convencido de la importancia de las reacciones humanas que del propio hecho religioso (idea que mantuvo y afirmó en su vida, ocasionándole numerosos conflictos con los clientes, que veían demasiado humanos sus cuadros)



Íntimamente unido a este tema, hay en toda la obra de este periodo romano de Caravaggio: la insistencia en el esfuerzo físico que es paralelo al conflicto interior de los personajes a la vez que una llamada a lo cenestésico (el movimiento y las sensaciones corporales como una forma de comunicación, que ya analizamos en este blog)

                              Detalle Crucifixión de San Pedro


Pero el cuadro tiene mucho más. 

De tenebrismo y naturalismo os remito al análisis que realizamos sobre la Conversión de San Pablo, pues ahora me gustaría señalar algunas relaciones que mantiene el pintor con su antecesor, a menudo olvidado en la idea de dar un carácter “salvaje” a Caravaggio, poco cultivado en lo artístico, lo cual es radicalmente incierto.

Me estoy refiriendo al Tiziano más intenso de sus obras religiosas en el que la luz (y la sombra) toma una función claramente expresiva, de la misma manera que las composiciones descentradas o la teatralización de los sentimientos a través de las posturas de los personajes.
Sólo hace falta observar esta imagen y comprobar cuánto debía el maestro veneciano (desde la losa en esquina para hacer participar al espectador, el uso de los afetti o la postura de Cristo, que a su vez es heredera de la Piedad del Vaticano de Miguel Ángel)


martes, 5 de febrero de 2019

ÁNIMA MUNDI. LUIS. No puedo dejar de mirarte

DALE AL PLAY Y PERMÍTETE VIVIR DENTRO DE ESTA CANCIÓN

No es la música más bella del mundo, pero yo la amo como pocas veces he podido hacerlo con una canción. Ni la más excelsa, ni la más perfecta, pero forma parte de mi como un órgano más del que ya no podría prescindir.
Una música para bailar y para llorar, para hacer sexo, para alzarse y luego volver a caer en el abismo. Esta música es esto y, sobre todo, es Sabrina y aquel invierno dorado 

Su ritmo centelleante, sus metales clamorosos, la voz de aquella mujer que cantaba una letra escrita para un hombre, cambiando los referentes.
Aquella canción que comenzó siendo puro soul se versionó decenas de veces, aunque para mi sólo existe la que realizara Boys Town Gang y su sonido que invitaba a bailar pero también a a querer, pues de eso se trataba; de morir de amor.

Pero si hay algo que desde la primera vez que la escuché me dejó una herida para siempre abierta era el final del tema, cuando todo paraba menos los violines y unas notas de piano que parecían desvanecerse hasta que la batería volvía a hacer girar el mundo el mundo y un crescendo volvía a apoderarse de ti, como si realmente se tratara de otra cosa.
Qué maravilloso era entonces el mundo,  ¿verdad Sabrina?
Tus ojos eran aún más verdes bajo las notas de esta canción cuando subías la mirada hacia la cabina del pincha en donde yo te ponía para ti sola está declaración de amor.
Desde allí arriba los veía relumbrar como hogueras lejanas, y ambos cantábamos la letra que yo mismo traduje como pude para que tú no pudieras olvidar jamás que
                                       Tocarte sería como tocar el cielo 
                                       Tengo tantos deseos de abrazarte 

Pues acababa de descubrir que la vida tenía un sentido nuevo que siempre había intentado imaginar sin conseguir nunca alcanzarlo, pues estaba encerrado en un pliegue de sus manos nerviosas, hechas de papel y cera de abejas que me dejaban perfumado cuando me acariciabas el pelo bajo la noche helada de milagros.
Pues eras demasiado buena para ser verdad, allí, en los sillones en penumbras del Penta en donde las luces de la bola de espejos barrían la sala como plumas de ángeles sólo para poder sacar brillos al rubio de tu melena.

Esa canción era todo eso, y tu sonrisa triste, y el tacto de melocotones de tu piel; era el frío de las noches que nos vieron querernos hasta que todo acabara en un febrero maldito, dejándome el corazón hecho pedazos, como un poema de Cernuda que ni siquiera aún conocía.
Siquiera sabía que Neruda ya había escrito nuestra historia y que yo, tras aquello, me convertiría durante meses en una canción desesperada.
Era demasiado joven para saberlo; creía que las montañas sólo tenían subida.
Pero el fuego de los troncos siempre se apaga y sólo quedan entonces cenizas que en su interior tienen la pequeña brasa de esta canción y sus violines, de su batería como un corazón desbocado que me alarmaba el pecho cuando yo te miraba y cantaba:
                                       rezo por que no me abandones 
                         Oh nena hermosa, ahora que te he encontrado, quédate 
                                       Y déjame amarte, déjame amarte

Qué ingenuo era.
No sabía mirar más que tus ojos, sin saber descifrar el origen de su tristeza que sólo unos días después comprendería, demasiado pronto. Siempre es pronto para decir adiós.
Yo sólo entonces me dejaba llevar por la música y todas las sensaciones que tenía dentro; la verde alegría de aquellas dos bailarinas solarizadas (una rosa, otra amarilla) que aparecían en su videoclip y sus melenas y faldas de flecos que revoloteaban como bandadas de pájaros alrededor de la música, tan densa, tan bella para mi que tenía una consistencia líquida que me mojaba los brazos y goteaba por los dedos mientras ponía el disco en el plato y, mientras empezaba a sonar sus primeros violines, hacer comenzar a girar la bola de espejo y reducir los focos al verde para que todo empezara otra vez, siempre, sin dejar de apartar los ojos de ti.







FRANCISCO DE MORA. EL PATIO DE ARMAS DEL ALCÁZAR DE SEGOVIA


Aunque el titular de las obras del Alcázar de Segovia fuera el propio Juan de Herrera, se admite tradicionalmente que el patio de  armas es obra de su discípulo y colaborador, Francisco de Mora
La estructura no puede ser más herreriana, aunque adaptándose a un solar tan escaso e irregular, construido en época medievales.

Los elementos ya nos son conocidos: limpieza arquitectónica que desdeña la decoración en favor de la estricta geometría y el juego (descarnado) de luces y sombras, arcos sobre pilares en la parte baja que se continúan en la superior para coronarse con un dintel en una parte abiertos y otros cegados), tejados de pizarra con buhardillas.

El Patio servía como zona de entrada y distribuidor tanto hacia las zonas bajas como altas, sirviendo también para eventos de la corte. Su reestructuración permitía mejores circulaciones internas a la vez que daba un marco clasicista al viejo edificio medieval, más acorde a la estética filipina