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martes, 23 de junio de 2026

TARTESSOS Y LOS CABALLOS











El caballo será, junto al buey, el animal totémico de Tartessos.



Numerosas esculturas como estas que mostramos o el propio caso del holocausto de Casas de Turuñuelo son pruebas suficientes para considerar la importancia del caballo, posiblemente vinculado con las jefaturas (comerciales o militares).













Esta idea pervivirá en el tiempo a través de las culturas íberas y sus habituales jinetes 



ESPAÑA EN EL PRIMER MILENIO ANTES DE CRISTO

martes, 2 de junio de 2026

Tartessos. Altares tauriformes

 

Los altares Tartesios con forma de piel de Toro simbolizaban el culto semita al Dios Baal (Cancho Roano, en Badajoz, y El Carambolo, en Sevilla)

Dios de la lluvia, el trueno y la fertilidad de los cultivos, el cual era representado también con la forma de un toro joven.



Guardan gran semejanza con los lingotes chipriotas que eran utilizados por comerciantes de Oriente para llevar metales en bruto en sus viajes marítimos. En Chipre, en el yacimiento de Enkomi, se encontró una estatuilla bautizada como "El dios de Enkomi", en el que ve una divinidad con casco con cuernos y armas sobre una forma de piel de toro. Esto permitió reconocer en esta silueta un símbolo sagrado, pero no queda claro qué divinidad permanecerá adscrita, si es que era propio de un dios en concreto.

miércoles, 7 de mayo de 2025

LA HECATOMBRE DE CASAS DE TURUÑUELOS. TARTESSOS

Uno de las grandes hallazgos últimos de la arqueología se está produciendo en Casas de Turuñuelo, un edificio que posiblemente uniera funciones económicas (la explotación agropecuaria de las riberas del Guadiana) con otras cultuales.

















Nos encontramos en la última fase de Tartessos (siglo V a C), cuando ha colapsado la zona central del Guadalquivir y florecido un epígono en la ribera del Guadiana (Cancho Roano, Aliseda...)

No sabemos aún porqué pero muchos de estos lugares fueron cuidadosamente destruidos por sus propios habitantes, de forma premeditada y ritual (¿acaso un cambio climático con mayores inundaciones fluviales que se han comprobado en las ruinas?)












Este ritual tenía un simposio (comida) tras el cual se rompía la vajilla (la más lujosa de la casa) y se mataba a la cabaña vacuna y caballar, dejando los cuerpo muertos colocados de una forma muy teatral en el patio que tenía preparado un canal para el desagüe de la sangre.











Sería la primera comprobación arqueológica de las hecatombes griegas y bíblicas.











Tras ella se cubría cuidadosamente toda la construcción con arcilla lo que ha permitido su perfecta conservación (con los famosos rostros de Turuñuelo)


       ESPAÑA EN EL PRIMER MILENIO ANTES DE CRISTO

lunes, 13 de noviembre de 2023

TARTESSOS. Las jarras de bronce















Como ya vimos en la magnífica obra que conserva el Museo Lázaro Galdeano, las jarras de bronce son uno de los objetos suntuarios más habituales en las excavaciones tartésicas.


















Posiblemente con usos cultuales son habituales su palmeta inferior en donde se ajusta el asa y la boca creada con motivos animalísticos (cervatillos, felinos, serpientes) y ocasionalmente antropomorfos (posiblemente Astarté)





























Sus formas suelen ser globulares, con un cuello adelgazado

lunes, 9 de octubre de 2023

TRES CERÁMICAS TARTESAS

Partiendo de los kilyses griegos (áticos) de figuras rojas, encontramos tres obras 















En una de ellas se representa el perfil de un joven con himation


















En el segundo una mujer con pañuelo anudado (sakkos)















En el último una lechuza sumamente esquematizada, un motivo muy recurrente en la fase final de Tartessos en el valle del Guadalquivir

Las cerámicas pertenecen a la excavación de Cancho Roano

lunes, 25 de septiembre de 2023

LAS CARAS DEL TURUÑUELO. TARTESO

El gran hallazgo de 2023 en la arqueología española fue el descubrimiento de una serie de caras talladas en caliza que aparecieron partidas en trozos, como el resto de los objeto, fruto de un posible holocausto.

Posiblemente bustos, sin volumen en la parte posterior (y por consiguiente pensados para ser adosados a algún tipo de altar o muro).

Sus rasgos idealizados y afilados tienen ciertas semejanza con modelos fenicios y chipriotas (con sus características arracadas en las orejas, con pequeña cadenita, que ya hemos encontrado físicamente). Tienen como característica especial un peinado en forma de llamas que, en algunos casos, cubre sus ojos.


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lunes, 11 de septiembre de 2023

Sistemas ponderales en Tartessos














.Los sistemas ponderales, surgidos en Mesopotamia y Egipto hacia el IV milenio a.C., son el desarrollo del sistema comercial y de pagos por medio de medidas y pesos fijos, y llegarán a Europa en el II Milenio por medio de los fenicios















En el palacio tartésico de Cancho Roano (Badajoz), fechado en el siglo V a.C., y en otros yacimientos orientalizantes han aparecido juegos de ponderales cilíndricos cuya unidad pesa 31 gr., existiendo múltiplos de 2, 3 y 5 unidades. Dicho sistema estaba basado en una unidad de peso relacionada con la mina babilónica, de muy amplio uso por todo Oriente y el Mediterráneo, incluida Fenicia, cuya unidad era el sido o shekel.

https://museovirtual.csic.es/salas/medida/medidas_y_matematicas/articulos/Capitulo1.pdf

lunes, 26 de junio de 2023

30 SEPTIEMBRE DE 1958 ¡TARTESSOS EXISTE! El tesoro del Carambolo

 - HISPANIA EN EL I MILENIO

  

 Tesoro del Carambolo. Collar.

 

Durante siglos, Tartessos, Tarsis o Tarchich fue el mito fundacional que daba los orígenes a lo español.

Toda la información provenía de textos griegos (los famosos nostoi o poemas de los retornos de los héroes de la guerra de Troya cuyo ejemplo más conocido sería la Odisea de Ulises) o los míticos trabajos de Hércules (en especial el de las Columnas de Hércules, como se conocía Gibraltar en la Antigüedad, los toros de Gerión o el de las manzanas de las Hespérides).

También la Biblia mencionaba a Tarsis, así como los posteriores historiadores y geógrafos grecolatinos (Herodoto, Estrabón, Plinio)

Con la lectura de todos estos fragmentos Tartessos aparecía como un reino rico y feliz, en las cercanías de la desembocadura del Guadalquivir, regido por reyes legendarios (Gerión, el de las tres cabezas, Gárgoris, descubridor de la miel, o su nieto Habidis, que les dejó agricultura, el urbanismo y las leyes. Tal vez sólo se podía suponer histórico a Argantonio, amigo de los helenos, aunque sus 180 años de longevidad le quitaban un tanto de crédito

En esto se quedaba todo. La feliz idea de una primera Edad de Oro hispana que se extinguiría de la misma forma que nació, en la más completa oscuridad.

 

Sin embargo, el 30 de septiembre de 1958 ocurrió, por puro azar, un accidente que lo cambió todo. En unas instalaciones de tiro al pichón muy cercanas a Sevilla, en el llamado cerro del Carambolo, unas obras de ampliación sacaron a la luz una vasija con veinte piezas de oro, exquisitamente trabajadas.

Entre ellas aparecían collares, brazaletes y unos curiosos objetos que los investigadores han pensado que se tratarían de pectorales, tal y como muestra esta ilustración.

 Aunque últimamente se ha propuesto una nueva hipótesis que se vincularía a bueyes que transportarían carretas rituales hacia algún tipo de santuario (curiosamente una imagen que, de ser cierta, podríamos vincular directamente con las peregrinaciones del Rocío, que no deja de ser una cristianización de Astarté/Tanit fenicia, como ya vimos aquí)

 Sea  cual fuera la interpretación, lo cierto es que la técnica y motivos utilizados tienen una clara influencia del mundo fenicio que tan íntimamente se encuentra vinculado con Tartessos

  

Pulsera. Tesoro del Carambolo

 

A su vez, y tal y como hemos ya analizado en el Tesoro de la Aliseda, esta orfebrería será básica para el mundo íbero, tal y como se pueden observar en piezas conservadas (Tesoro de Jávea) o en los adornos de las famosas Damas, profundamente influenciados por estas piezas

  

 Tesoro del Carambolo. Collar. Como todas las piezas anteriores custodiadas en el Museo Arqueológico de Madrid



ESPAÑA EN EL PRIMER MILENIO ANTES DE CRISTO

 


 

lunes, 19 de junio de 2023

TARTESSOS. CERÁMICAS PINTADAS. CARMONA



De gran tamaño, estas dos vasijas (ya realizadas con torno, invento traído por los fenicios) se conservan el Museo de Carmona.



















Una de ella está pintada con motivos florales (¿papiros, lotos?) mientras que la otra tiene esbeltos grifos de cabeza de ave, cuerpos de ciervo y rabo de toro, vestidos además con un pequeño faldellín
























Se datan en el periodo clásico tartéssico, entre los siglos VI y V

lunes, 31 de agosto de 2020

TESORO DE SERRADILLA. Periodo orientalizante


En el museo arqueológico de Cáceres, y posiblemente emparentado con el de la Aliseda, os encontramos con un  tesoro que un barquero de la zona de Monfragüe quiso vender en una platería de Plasencia en los años 60.

Nos encontramos con obras típicas de la época orientalizante (como ahora llamamos a Tartessos) de gran calidad en el trabajo que se localiza entre los siglos VIII y V a C.

En él encontramos arracadas, pequeñas placas labradas , cordones y cintas...

martes, 18 de septiembre de 2018

BRONCE CARRIAZO


Encontrado en el mercadillo del Jueves sevillano y bautizado en honor de unos de los grandes arqueólogos de Tartessos, se trata de una pequeña placa realizada en bronce cuya función es aún discutida (¿broche o bocado lateral para caballerías?). Siglo VII a C.
En la parte central se encuentra una representación de la diosa fenicia Astarté, aunque el peinado sea típico de Hator, con túnica decorada con lirios y acompañada de dos anátidas.
Muchos han querido ver en ella la personificación de la diosa de la fecundidad unida al mundo de las marismas, que sería el gran epicentro de Tartessos.
Aunque la influencia sea claramente asiria, la factura hace pensar en artistas gaditanos que reinterpretan el mito oriental adecuándolo a su geografía e ideología



jueves, 8 de octubre de 2015

UN JARRO TARTÉSSICO EN EL LÁZARO GALDiANO


Aunque no exista unanimidad entre los especialistas, este jarro de bronce realizado a la cera perdida bien podría pertenecer a la cultura tartéssica (aunque probablemente tardía)

De pequeñas dimensiones y forma globular destaca su boca, creada por la cabeza de ¿un felino? con la lengua fuera que, en su partición, sirve para el paso del líquido.

El asa se convierte en un nuevo animal, serpiente, en la unión superior con esta cabeza zoomorfa, mientras que su engarce con la parte inferior se refuerza por medio de una palmeta (forma muy habitual en este mundo tartessico)


Ambas formas animalísticas se encuentran mucho más relacionadas con el mundo etrusco que con la tradicional influencia fenicia (este hecho es el que ha desconcertado a algunos investigadores).
Sobre el cuerpo principal de la jarra se sucede la decoración geométrica realizada por medio de incisiones poco profundas realizadas a mano alzada (de ahí sus irregularidades)

Según Bendala, que la fecha en el siglo VI a C, interpreta estos motivos animalísticos y vegetales como una alusión a la divinidad de la naturaleza y de la muerte relacionada con la divinidad fenicia de Astarté

sábado, 29 de agosto de 2015

EL ARTE TARTÉSICO. Manuel Bendala



Este Cuaderno de Arte de Historia 16 recoge, de mano de un especialista como Bendala, un apretado resumen de las principales aportaciones artísticas de la cultura tartésica.
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Sus principales valores son la periodización (bastante confusa en la mayoría de los libros dedicados al tema) y amplitud de manifestaciones (orfebrería, bronces, arquitectura, cerámica, estelas...), dando un pequeño catálogo razonado bastante completo que puede ayudar al estudiante a tener una visión concreta y sin explicaciones excesivamente heterodoxas (ver aquí) que incluye un catálogo de fichas con los elementos más representativos

                                              

viernes, 3 de octubre de 2014

ARTE TARTÉSICO. EL TESORO DE LA ALISEDA


Encontrado en la Aliseda (Cáceres) se ha emparejado al del Carambolo, siendo una prueba más (como la que ya analizamos de Cancho Roano) de los amplios límites que tuvo Tartessos o al menos su influencia directa (que en el caso de Extremadura eran sumamente lógicos, pues por ella pasaba la ruta de la plata y el estaño que comunicaba Tartessos con Galicia o las islas Casitérides ¿Reino Unido?).

Por otra parte, este tesoro ha sido fuerte objeto de polémica entre los especialistas, pues mientras unos la adjudican directamente a Tartessos (o a telleres gaditanos fenicios), otros hablan de un producto importado desde oriente (tal vez Chipre) por los fenicios. Y es que no hay que olvidar que los siglos VII y VI antes de Cristo conocieron una primera globalización artística denominada periodo orientalizante que influyó en artes tan dispares como el etrusco, fenicio o griego, caracterizada por una exuberancia decorativa.
Si nos referimos al propio tesoro, éste está realizado totalmente en oro a través de las técnicas de la filigrana y el cincelado. Se compone de una diadema (?), una pulsera, dos pendientes, dos anillos y un cinturón.
Se ha supuesto un ajuar de una tumba femenina de clase alta, relacionada con el rey.
Algunos de los temas que aparecen en él son típicos en todo el Mediterráneo y tendrán una larga historia.
Así, en el collar encontramos símbolos lunares que en Mesopotamia se asimilaban a Tanit/Astarté y que el cristianismo tomará para su imagen de la Inmaculada.

En los pendientes (tan voluminosos que necesitan una cadenita que los sustenta por encima de la oreja) aparece el árbol de la vida, de origen mesopotámico y posteriormente muy utilizado en el arte islámico.

Entre sus ramas aparece la palmeta y pájaros picoteando que tanto éxito tendrá en el mundo romano y  paleocristiano como representación del alma (algunos especialistas han hablado de un símbolo de resurrección)

La diadema (?), verdaderamente exquisita, se realiza por medio de pequeñas placas articuladas con formas de roseta y un fleco de filigrana que sustentan pequeñas bolas. Se conservan aún los pequeños huecos que (en un caso) se engarzan turquesas que crearían un efecto aún más rico y barroquizante (y que veremos volver a aparecer, al menos su efecto, en la orfebrería bizantina y visigoda).

Este modelo de diadema tendrá un gran éxito como confirma el tesoro de Jávea íbero.

El cinturón posee en las bandas exteriores (con el dibujo repujado por la parte trasera y el fondo decorado con un exquisito granulado) la figura repetida de un hombre con un león y un grifo rampante que recuerda el tema de Gilgamesh mesopotámico, Melkart fenicio o el del Hermes/Hércules del mundo clásico, que volveremos a ver reaparecer en Bizancio o en el mundo islámico habitualmente vinculado a la realeza (un símbolo de valor del rey).