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jueves, 14 de mayo de 2026

ASURBANIPAL. CACERÍA DE LEONES

En Mesopotamia la caza del león fue siempre vinculada al mundo aúlico (de hecho, su gran héroe, Gilgamesh, aparece cazando un león con sus propias manos).

Esto será especialmente importante en el mundo asirio final, con los famosísimos relieves del palacio norte de Nínive redecorado por Asurbanipal pocos años de que el imperio cayera definitivamente)

La caza se convierte en una metáfora de la guerra, siendo el rey cazador, el rey jefe que encabezará y guiará a sus ejércitos frente a un rival de su talla (el león).

Por esto era habitual estas cazas de leones en los jardines del palacio, en un entorno delimitado y cercado, rodeado de arqueros con grandes escudos. Algunos asistentes con mastines encadenados los azuzaban al encuentro del rey y sus ayudantes (soldados armados con espadas, arcos y lanzas) debidamente protegidos con corazas. Unas veces los aseteaban con arco y flechas, o con lanza o con espada.

Toda la escena se llena de una fuerte tensión por medio de un naturalismo e instantaneidad de los animales (pues los hombres han de aparecer impasibles, sin sentimientos, sin miedo ni odio que les turben las mentes), creando un fuerte contraste (que aún lo serían más al estar policromados).



lunes, 11 de marzo de 2024

EBIL II.

Obra de mitad del tercer milenio que representa al superintendente de la antigua ciudad-estado de Mari. La estatua fue descubierta en el templo de Ishtar (Ianna) en Mari.

Realizada en alabastro tienen la tipología de orante de la que ya hablamos aquí

Como tal aparece con las manos entrelazadas y la cabeza afeitada (como sucede con los sacerdotes)


















Su barba  tiene agujeros perforados antiguamente incrustados con otro material ahora perdido, y aparece con sonrisa arcaica y unos espectaculares ojos con escamas de esquisto (pestañas y párpados) , conchas (cornea) y lapislázuli (traído desde Afganistán para el  iris).

El vestido de la figura es la falda kaunakes ceremonial de estilo sumerio  

lunes, 20 de noviembre de 2023

LA REINA DE LA NOCHE

Datado en el periodo neobabilónica de Hammurabi (1800-1750 a. C.).

El relieve es una obra verdaderamente asombrosa tanto en lo iconográfico con en lo estético.

Representa una mujer desnuda, frontal, con cuernos en el tocado (divinidad), alas y pies convertidos en garras.

Reposa sobre dos leones y se flanquea de dos lechuzas.















Tradicionalmente se ha interpretado como Inanna, diosa de la fecundidad, el deseo y la guerra nacida en la parte sur de Mesopotamia (Sumeria). Posteriormente babilonias y asirios la renombraron como Isthar, y como tal se extendió (a través del mudo fenicio) por todo el Mediterráneo hasta llegar a la zona íbera, en donde se convertirá en las famosas damas (Elche o Baza). Aquí analizamos todo el proceso

Sostienen en sus manos una vara y un aro, símbolos de la justicia.

Junto a esta interpretación, otros autores quieren ver en ella a Lilitu, la demonia conocida en la Torá judía como Lilith y que los judíos exiliados en Babilonia llevaron a su tierra de origen convirtiéndola en la primera pareja de Adán, condenada por no obedecer su mandato; o Ereshkigal, diosa del inframundo en la mitología mesopotámica.















Técnicamente presenta rasgos arcaicos (en su simetría, frontalidad, hieratismo...) que se entremezclan con un nuevo realismo en su cuerpo (que fomenta su erotismo), trabajado con un modelado mucho más avanzado. 

Se encontraba totalmente policromada 


jueves, 2 de junio de 2022

Arte Asirio. Relieve Asurbanipal II

 

Toda el área Mesopotámica es el origen de la representación aúlica, desde sus estelas , se va refinando y afirmando la imagen del poder con tal eficacia que durante toda la historia del arte se tomarán ejemplos suyos.

Nos encontramos el carro como elemento de tecnología militar punta (con todos sus novedosos utensilios de hierro, como bocados o herrajes) que se comporta como un trono portátil, de la misma manera que el caballo (el famoso retrato ecuestre).

El monarca se encuentra acompañado de súbditos en distintos grado, desde los militares que van junto a él, como el lacayo que controla los caballos (Es la idea de burocracia como sistema de control de la población, como muy bien sabía Justiniano)

El monarca va protegido por una sombrilla, como tiempo después se hará con emperadores y figuras sagradas a través del palio.

Otros símbolos del poder son el cetro, el tocado cónico, las armas de la cintura o esos brazos musculosos que sustentan con firmeza las riendas del carro y su reino.

martes, 7 de septiembre de 2021

UN JARDÍN ASIRIO EN NÍNIVE


























Frente a las grandes llanuras aluviales de la baja Mesopotamia, los Asirios contaban con un paisaje de colinas y montañas que reorganizaron para crear grandes jardines en pendiente, con grandes plantaciones de árboles que rememoraran bosques
En la parte superior, con control visual del espacio se disponía de un pabellón unido por senderos a la parte baja, mientras que distintos cursos de agua eran diseñados para regar el terreno, desviando ríos e (incluso) cortando montañas enteras.


























Este relieve del palacio de Nínive de Asurbanipal es perfecto para hacernos una idea de ello, especialmente en su montaje que recrea la policromía original.


lunes, 27 de enero de 2020

RELIEVE DE NÍNIVE


Realizados en el siglo VI a C bajo el patronazgo de Asurbanipal, se encontraba lleno de relieves que protegían los débiles aparejos (ladrillo y barro) de sus paredes a la vez que servían como una poderosa propaganda aúlica del emperador y sus ejércitos que practicaban una guerra despiadada como forma de control de las poblaciones cercanas que se culminaba con el pillaje como actividad económica secundaria.

En este pilar nos encontramos al emperador sobre su carro en la parte superior, mientras que la central se ocupa de la batalla (destrucción de la ciudad de Hamany) y posterior pillaje. En la zona inferior el ejército celebra la victoria con una gran comida.




Estéticamente nos encontramos con una evolución de los artes mesopotámicos anteriores, con escaso bulto y convencionalismos típicos (isocefalia, perspectiva abatida, geometrización de las formas, creación de fuertes diagonales para las escenas bélicas, colocación en registros...) a los que se añade las características musculaturas poderosas y las siempre presentes referencias paisajísticas.

martes, 5 de septiembre de 2017

LA CULTURA NEOSUMERIA. GUDEA DE LAGASH




Tras la caída de los belicosos acadios y la ruptura de su imperio, florecen en la tierra mesopotámica una serie de pequeños reinos, especialmente la III Dinastía de Ur y la II de Lagash. A menudo se ha llamado a esta época El renacimiento neosumerio (2200-1950 a.C.).
Se trata de monarquías religiosas organizadas por un Ensi o Patesi que controlará una amplia y compleja burocracia y tendrá en la piedad religiosa uno de sus pilares ideológicos.
En la III dinastía de Uruk destacará el rey Ur-Nammu, posiblemente el primer constructor de zigurats y creador de uno de los primeros códigos de leyes. En la imagen podemos verlo en la conmemoración se sus construcciones, relacionado con la divinidad que está representada por la media luna (Inanna) y la estrella

Estela de Ur-Nammu

Más conocido en el terreno artístico son las conocidas figuras de Gudea de Lagash, tanto sedentes como en pie. 
Siguiendo la tradición sumeria de los orantes mesopotámicos, el rey se nos presenta con los planos del templo y largas escrituras cuneiformes que nos dan interesantes datos sobre la cultura de la época
 


"Gudea, ensi de Lagash, el hombre de la ciudad que construyó el templo de Ningishzida y el templo de Geshtinanna".

La segunda inscripción dice: 
"Gudea, ensi de la ciudad de Lagash, edificó a Geshtinanna, el a-azi-mu-a de la reina , la esposa querida de Ningishzida, su reina, su templo en Girsu. Él creó para su estatua [ esto ]. "ella concedió el rezo," Él le dio un nombre para ella y lo trajo en su templo"

 
Evidentemente la escultura tiene una doble función, conmemorativa (la de recordar al rey como arquitecto, como será una constate en el mundo antiguo), y la de ser esposo de la divinidad, pues una de las hipótesis de los ritos celebrados en los zigurat es que estos sirvan como lugar para las bodas sagradas entre el rey y las divinidades femeninas. Inanna en especial, siendo así una fuente de legitimación del poder algo menos coercitiva que la egipcia, en donde el faraón ya es dios en sí mismo.
Pero existe una tercera lectura de estas figuras. 
Cuando la inscripción dice "ella concedió el rezo", quizás se esté refiriendo a que la propia figura, investida de poderes mágicos tras los oportunos rituales, sirve como una oración permanente ante la divinidad. (Se trata, por tanto, en un exvoto activo, que no sólo da las gracias por los dones concedidos sino que dirige sus oraciones)

Este carácter mágico de los objetos y esculturas también podemos encontrarlo en los oushetbi egipcios o las figuras defensoras de los templos (apotropaicas) de múltiples culturas
 

Para saber más

jueves, 8 de septiembre de 2016

EL CÓDIGO DE HAMMURABI


Ya le dedicamos una entrada a la importancia histórica de este gran monolito de casi dos metros y medio de altura que es el primer código legal de la historia de la humanidad.
Hoy, sin embargo, nos queríamos fijar un poco más en el relieve que lo corona.
En él encontramos a Hammurabi en pie, en señal de sumisión ante el dios que le ha de entregar las leyes.
Este dios es Shamash, divinidad solar (junto a él podemos encontrar unos rayos) que, sentado en su trono, se toca con una especie de turbante helicoidal que nos podría traer a la memoria las formas del zigurat.

Sus pies no descansan en el suelo, sino en un escabel que le permiten no pisar la misma tierra de los mortales, y que se convertirá en un topos del poder a través de la plástica romana, llegando incluso a los pantocrator bizantinos y románicos.
Su mano le acerca la vara de mando a Hammurabi, que se convierte en poder a través de la propia divinidad, siendo el encargado de hacer cumplir las leyes que se escriben en el monolito





















lunes, 5 de septiembre de 2016

EL FRISO DE LOS ARQUEROS. ARTE PERSA


Cuando Dario I decidió trasladar su palacio de Pasaparga a Susa hizo construir un gran palacio del que sólo conservamos restos.
Entre ellos destacan especialmente los distintos frisos de cerámica esmaltada que recogían técnicas (y ciertos modelos iconográficos) de la tradición mesopotámica, como ya vimos en la Puerta de Isthar.

La parte más notable del conjunto es la llamada de los arqueros, que representaba al ejército de élite del imperio llamados los Inmortales.

Su riqueza cromática es verdaderamente interesante, de la misma forma que las filigranas y detalles con lo que son decorados, uniendo riqueza y marcialidad (una perfecta síntesis de la idea del imperio que tenían los persas)

Evidente sus antecedentes iconográficos (los de una fuerza militar) se encuentran en el mundo asirio, aunque se ha perdido su musculatura por la ya citada riqueza y ornamento.

Por otra parte, muchas de las características formales (típicamente arcaicas) son tomadas más del mundo egipcio, como el utilizar un doble pie derecho o el uso del perfil compuesto, con el ojo desplazado






















miércoles, 2 de septiembre de 2015

LA ESTELA DE NARAM SIN. ARTE ACADIO

Probablemnete sea la primera escena de propaganda política evidente a través del poder militar; todo se encuentra hecho para este fin.
Compositivamente el relieve se encuentra organizado en líneas ascendentes que nos llevan a la gran figura de Naram Sin, protegido por la montaña y las presencias celestiales superiores.
Su tamaño es el mayor de toda la escena (la famosa perspectiva jerárquica), dominando tanto a los enemigos como a sus propios soldados, mucho más reducidos en tamaño y con la cara alzada hacia su rey verdaderamente divino.

Frente a los enemigos (y como era habitual entre los acadios), no existe ningún tipo de piedad. Uno aparece en un gesto (tan novedoso) ensartado por el cuello, otro pidiendo una clemencia imposible, más abajo otros muertos o despeñados de la montaña.
Naram Sin lo observa todo impasible. Ataviado con todos los símbolos del poder: espada y lanza, faldellín, casco con cuernos.

Su posición (verdaderamente imposible) está realizada en perspectiva torcida (igual que luego harán los egipcios y ya se había experimentado en las primeras pinturas del paleolítico) con piernas de perfil, tronco de frente y cabeza de perfil.

Aunque el relieve sea muy bajo, muchas cosas han cambiado desde el arte sumerio. 

Solamente hace falta comparar este relieve con la Estela de los Buitres que ya analizamos aquí para ver cómo la composición ha roto con los registros superpuestos, despareciendo la isocefalia en favor de una mayor cantidad de posturas, apareciendo referencias paisajísticas (árbol, montaña) e insistiendo con mayor interés en la relación entre el poder real y divino


martes, 25 de agosto de 2015

LOS LAMASSU ASIRIOS

Esta figura híbrida (toro o león androcéfalo y alado) es habitual en la plástica asiria.

Emparentados con las esfinges egipcias, se trata de animales apotropaicos (defensores mágicos) que se colocaban (habitualmente pareados) en las puertas de las ciudades y palacios para protegerlos de los genios maléficos.

Curiosamente para el que los mira de frente los ve por completo quietos mientras que, al girar, y gracias a esa característica quinta pata, se encuentran en movimiento.

Estéticamente, y además de las características arcaicas (hieratismo, geometría...), encontramos en ellos un labrado profundo (véanse simplemente las barbas) y un gusto por remarcar la musculatura como un símbolo de poder que se mantendrán en la plástica asiria y serán asumidas por ciertas obras del periodo persa.


lunes, 15 de septiembre de 2014

LA ESTELA DE LOS BUITRES


Si la semana pasada nos ocupábamos de la la placa de Ur Nashe, hoy seguimos viendo la evolución del arte mesopotámico con la llamada de los buitres, realizada por su hijo, Eannatum de Lagash (2,450 aC).
En la anterior veíamos al rey constructor que justifica su poder en la erección de templos; en esta ya encontramos al rey guerrero que vincula poder a la guerra, una expedición contra la ciudad rival de Umma, convirtiéndose en el mayor poder de Sumeria
La estela consta de varios fragmentos dispersos, siendo el más famoso éste, la escultura bélica más antigua del mundo.
En él, el rey conduce su ejército contra el enemigo. Un ejército sin piedad que pisotea a sus enemigos formando una especie de falange compacta gracias a sus escudos.

Plásticamente resulta fascinante cómo se ha resuelto este ejército del que sólo sobresalen cabezas y pies, conformándose el cuerpo del mismo por una verdadera piel de escudos.  (Por cierto, y tal como se repetirá durante siglos a la hora de representar múltiples personajes, no coincidirán el número de cabezas con el de pies, pues se trata de un arte mucho más conceptual de lo que tradicionalmente se solía admitir y, al igual que el arte egipcio, prima el concepto sobre la representación, eliminando detalles que entorpezcan la lectura clara del mismo).

En la parte inferior, el fragmento conservado nos vuelve a contar la misma historia aunque recurriendo a nuevas maneras, la colocación del ejército en bandas superpuestas, un primer atisbo de perspectiva (en vertical) que iremos viendo evolucionar a lo largo de los siglos.
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ESCULTURA MESOPOTÁMICA. FOTOGALERÍA ENLAZADA