Creado en el siglo XII es lo único que sobrevivió a la antigua mezquita (la actual es del siglo XVI)
Un minarete circular de muros en talud (nueve metros de diámetro en la base y seis metros en la cúspide) que sirve también como torre de control sobre la estepa circundante.
Realizado en ladrillo su decoración en bandas recuerda sorprendentemente a la labor de dechado de las torres mudéjares aragonesas.
Como en ellas aparecen dibujos utilizando en dos planos el ladrillo creando redes de rombos, mocárabes, punteados, lacerías...
En su agitada vida el propio Genghis Khan decidió mantenerla en pie.
A lo largo de los siglos desde su altura se despeñaban a los condenados a muerte




















































