lunes, 31 de diciembre de 2018

LA FARNESINA (1). LA ARQUITECTURA


La Farnesina fue entendida por su promotor, el banquero Agostino Chigi, como una lugar de ocio y fiestas, como tantas que se estaban realizando en las colinas que rodean Roma.

Jardines actuales

Por ello, su arquitectura responde más al modelo de villa campestre que al del palacio, recogiendo ideas que ya aparecen el Quattrocento (Villa Careggi Michelozzo) y primer Cinquecento (Villa di Poggio a Caiano de Guliano da Sangallo, el Viejo) que parten de una forma cúbica que se comunica hacia el exterior a través de logias (dos en este caso), creándose en muchas ocasiones dos alas que enmarcan la entrada principal (así ya las había diseñado Francesco di Giorgio) que se oponían al cortile central urbano, cerrado sobre sí mismo.

De hecho, tanto logias como forma en U reivindican la unión entre arquitectura y paisaje-jardines, fundamentales en la idea lúdica que preside tales tipologías (al parecer, en la entrada principal se creaba un teatro de madera para espectáculos que se verían desde el jardín).
Tomada de Algargos

Lamentablemente, las reformas del Lungotevere y sus muraglione, recortaron de forma brutal estos jardines así como la conexión directa que existía entre la edificación y el río o pabellones anejos como las cuadras (realizadas en escala hasta entonces desconocidas, por Rafael), el mirador del río (construido por Rafael para disfrutar de las vistas e incluso pescar) o el ninfeo (fundamentales en los jardines renacentistas)

Para la construcción Peruzzi hizo un fuerte ejercicio de depuración formal, sustituyendo las columnas por leves pilastras que no realizan la tradicional alternancia de órdenes y dejan el muro desnudo (que en su origen estaba pintado con escenas del propio Peruzzi)
De la misma manera, las ventanas carecen de los habituales frontones y las ventanas de ventilación superiores carecen de decoración.
Pese a la impresión general de dos grandes pisos, estos se dividían en dos (las pequeñas ventanas superiores responden a plantas semiocultas) y se añadían sótanos y áticos (retranqueados estos últimos para evitar su visión) para dependencias de servicio.

TODOS NUESTROS POST SOBRE LA FARNESINA
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PERUZZI. FOTOGALERÍA ENLAZADA

domingo, 30 de diciembre de 2018

ÁNIMA MUNDI. DE ROBOS Y APUESTAS. Solsona el Malo

Ya no hay duda alguna de que nos estamos convirtiendo en un país envejecido y conservador

Los que aún mantengan escrúpulos sobre ello simplemente tienen que fijarse en cuáles son los anuncios más radiados y televisados de los últimos meses
Le aparecerán los seguros de casa y las alarmas antirrobo que nos hablan de un mundo hostil lleno de robos, de vecinas que nos llaman durante nuestras propias vacaciones para decirnos que han robado en nuestra casa, de hijos que les dicen a sus padres que es mejor poner una alarma antes de que unos vándalos indeseables se metan dentro de la casa.
Pero no se preocupen, todavía guardamos en nuestra alma una vena latina, pendenciera y despreocupada, aquella que nos hizo famosos en el siglo XVII, cuando no teníamos de nada pero nos poníamos miguitas encima de la ropa para parecer que habíamos comido.
Me refiero a otra categoría de anuncios que también son sumamente frecuentes en nuestras televisiones y radios.
Bingo, casinos y póker online sin freno. Al carajo la ludopatía. Hasta el fútbol, la nueva religión en nuestra época, ha hecho de las apuestas la nueva forma de diversión, pues qué más importante puede ser que un gol en el minuto 56 que desequilibre a nuestro favor el pronóstico y nos haga millonarios por el magnífico hecho de ser más listos e intuitivos que los otros.
Nuestras calles han llenado de lugares de apuestas y de tiendas que arreglan las uñas en las más diversas fantasías. Algo debe decir eso, ¿no creen?
Tal vez un curioso juego entre las amenazas exteriores y lo cuántico que nos hace vivir vidas desdobladas
Pura posmodernidad el estado casi gaseoso




sábado, 29 de diciembre de 2018

ÁNIMA MUNDI. LUIS. Daryl Hall & John Oates. Maneater

Aquella canción lo tenía todo para triunfar en mis 13 años, aunque muchas cosas no las supiera entonces.
Tenía un fondo soul que llenaba de calor las entrañas, tan despacio como cierto, con aquella batería reverberada que latía en el pecho como un animal lentamente enjaulado.
Unos sintetizadores cortados, un bajo oculto pero sin tregua.
Unas voces superpuestas con coros en el fondo del abismo.
Un saxofón encantado que te daba vueltas, enredándose como una serpiente cálida, girando hecha pura carne oscura.

Y todo esto llegó en el momento oportuno, cuando yo (infeliz e ingenuo) andaba fascinado por aquella morena de varios cursos superiores, de su pelo negro y ojos oscuros como pozos, que siempre veía en el recreo.
Esa música era ella, su encantamiento y mil peligros que yo nunca llegaría a probar.
La muerte de sus caderas (imaginaba),
el oscuro rincón de su escote.
Cuando cada tarde la escuchaba en la radio el mundo se me transformaba y entraba en las habitaciones oscuras que, sin saber muy bien porqué, olían a incienso.

Con los ojos negros pintados siempre en oscuro y aquellos pantalones ajustados fue durante meses la marejadaq alteró mis ánimos, cuando apenas si había conseguido salir de las luces cristalinas de la niñez; el primero de los tantos otros túneles oscuros que me intentarían absorber en el resto de mi vida.
Ni siquiera su nombre supe, pero eso dio lo mismo.
Yo moría de algo diferente al amor cuando su risa espesa viajaba por los pasillos del instituto, marcados a fuego por el andar felino de sus pantalones de cuero.
El ala negra se su larga melena.
Y una voz ronca como saxofones de fuego.

Luego, mas tarde,, conseguí la letra escrita, y comprendí que ella sólo podría ser (y para siempre) esa canción:

La mujer es salvaje, una gata domesticada por el ronroneo de un jaguar

Si estas en esto por amor, no llegaras lejos

Cuidado chico ella te va a tragar;

es la come hombres



                                       Luis. Soldado Desconocido


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                       AQUELLAS PRADERAS AZULES. ÍNDICES

jueves, 27 de diciembre de 2018

VASARI. VITE

Tomado de wikipedia

Ya hemos estudiado la obra arquitectónica (Uffici) y pictórica (Salón del Quinientos) de Vasari.
Sin embargo no serán estas obras las que le lleven a la posteridad, sino sus famosas Vite, una recopilación de los  più eccellenti architetti, pittori et scultori italiani, que dedicaría al duque de Toscana, Cosme I, con el que siempre estuvo vinculado.
En ellas se realiza la primera historia del arte en la que no sólo se limita a las biografías de los artistas (llenas de anécdotas, muchas de ellas apócrifas, que le daban humanidad al texto), sino que estudia las técnicas y la evolución de la pintura.
Esta se establece como un largo proceso (el de salir de las "oscuridades" y "decadencias" de la Edad Media) que culminaría en la figura de Miguel Ángel, culminación del arte. Crea así un hilo conductor que conectaría a Giotto con el florentino a través de Masaccio, Piero..., una línea que aún seguimos utilizando en la historia del arte renacentista.
Publicado en 1550 (y ampliado en 1568), Vasari utiliza especialmente sus propios conocimientos de los artistas y sus obras que había ido conociendo a lo largo de sus amplios viajes (su posición económica desahogada y el apoyo de los Medicci así se lo permitieron).
Aunque comete errores cronológicos y se fía en demasía en leyendas apócrifas para los autores más antiguos, su juicio estético es imparcial y seguro, pues se trata de un gran conocedor de lo artístico (mucho más que artista).
Hay en estas Vite un profundo nacionalismo florentino que insiste una y otra vez en el carácter medular de la ciudad en la creación del Renacimiento (término que acuñará definitivamente en ellas)
  
                                                                



martes, 25 de diciembre de 2018

ÁNIMA MUNDI. LA MAÑANA DE NAVIDAD

Desde hace más de ¿25 años? espero con ansia la mañana de Navidad para enfundarme los cascos y escuchar de principio a fin el Mesias de Haendel.
Si el anticiclón de navidades acompaña salgo a las calles solitarias a pasear la música, y entre algún perro de dueño insomne me dejo llevar por la soledad de los parques llenos de frío en donde los violines resbalan y las voces hacen ecos, llenos de magnificencia.
Al principio duelen las piernas atacadas por la escarcha que un sol tibio intenta sin éxito secar, pero eso da lo mismo, pues el mundo resulta luminoso y cierto como pocas veces en el año, como si la nochebuena hubiera limpiado las miserias.
Camino despacio, como si el cuerpo pesara, pero la música poco a poco da alas y los pasos se vuelven menos duros mientras las palomas buscan comida en los parterres de césped y todo resulta conforme y diamantino bajo la música.
¿Quién puede explicarlo?

Como un sol invictus que comienza hoy a recuperar sus reinos, como dice Lucas, una luz de esferas me llena los oídos cuando los coros navegan por mi cuerpo que se mueve solo, que siente desdoblado, alejándome los pesares de los achaques cada vez más frecuentes.
Todo es acaso perfecto, sobre todo si el cielo se mancha de un azul cada vez más intenso, muy alto y cristalino, en el que los aviones dejan estelas como alfabetos de mundos perdidos y el verde de los pinos y los cipreses va cobrando vida.
Violines.
Sombras de voces profundas.

La experiencia tiene de algo de religioso sin necesidad de liturgia. Una emoción pura que, acaso, es el origen de todas las religiones, sin necesidad de nombres ni narraciones, sólo las sombras alargadas, cortadas sobre el ladrillo de los edificios mientras la música cae al alma como al pasto el rocío, muy suave en su intensidad, con cascabeles dentro.
Una paloma pensativa en el alero. El primer mirlo.

Hay voces de ángeles en medio de los compases que ahora parecen plumas en lenta bajada por el aire fino, como polvo dorado bajo los árboles sin hojas. Una extraña y liviana geometría, una lluvia sin agua semejante al rumor de las fuentes ocultas de la Alhambra que viven sin hacerse por completo presentes pero que van calando dentro del ánima, con sosiego y luces, como un poema hermoso de Cernuda, igual que sabor de las lágrimas de alegría de un viejo amigo que hace un año que no se viese.
Pues nunca más en el año vuelvo (quiero) escucharla. Sólo para ese momento de gozo de algodones blancos y un calor si fuego en la punta de los dedos que hace olvidar el estómago pesado, el sueño mil veces roto de la noche anterior que ahora son recuerdos muy lejanos ante los violines repetidos uno sobre otro en una melodía encadenada de olas rompiendo por detrás de mis ojos.
¡Cuántos años!
¡Qué eternidad he vivido ya!

Todo se condensa en esta mañana y esta música, como un aleph perfecto de pasados y futuros. Un punto fijo en el universo que tiene forma de mar o de aliento fresco mientras avanza la música y poco a poco la calle se va llenando de gente ya muy cerca del Aleluya glorioso que todo eclipsa, pues el himno de la alegría perfecta se impone según el cielo crece hacia lo alto y el sol calienta levemente para alegría de los niños que empiezan a sacar sus bicis nuevas, tan relucientes, y llenan de alegría los parterres pardos de los parques con padres que les persiguen somnolientos, entre abuelos calmados que saben el trance que voy sufriendo paso a paso, mientras voy regresando a casa y guardo en la memoria la música callada que me ha ido acompañando sin tragedia durante estas dos horas largas de plenitud y dicha.



                         TODOS NUESTROS ANIMA MUNDI


ÁNIMA MUNDI. LUIS. Las músicas que me sacaron de la niñez.

¿Por qué nos empeñábamos en crecer y dejar de ser niños?

Posiblemente porque ansiábamos vivir una vida diferente, llena de emociones y sorpresas. La maldita vida de los sentimientos y las pulsiones que entreveíamos en las películas y las lecturas.

Queríamos conocer el amor cuando teníamos en nuestras propias manos, el amor más bello, el de nuestros padres.
Pero nosotros, aún sin saber muy bien porqué necesitábamos otra cosa y queríamos a nuestro lado a una chica, aunque no supiéramos muy bien para qué.
Había un ansia sin perfiles definidos que quería acabar con la niñez que empezábamos a sentir como un disfraz demasiado estrecho, aunque...
Detrás de aquel anhelo, ¿qué había más allá de nuestro intento de fuga?
Supongo que sobre todo hormonas que nos hacía ver distintas a aquellas chicas con las que habíamos jugado toda la vida.
Neuronas de pronto conectadas que necesitaban de un amigo del alma pero no para jugar al fútbol, sino para hablar días enteros, acaso para intentar poner en palabras todo aquel engrudo de sentimientos y emociones que comenzaban a crecer os dentro.
¿Qué nos estaba ocurriendo?

Era imposible saberlo, y cada uno intentaba comprenderlo por sus propios medios.
Yo lo hice por medio de la música, como si el destino ya lo tuviera marcado.
El primero, en una navidad de  once años cumplidos, fue fiebre del sábado noche. Un año siguiente, en otra Nochebuena, fue Grease. En ella empecé a encontrar (aún oscuras) las primeras claves del cambio.
De la primera sólo fue la banda sonora, pues la película la vería mucho más tarde, ya recluida en un vídeo. 
Aquellas voces en falsete de los Bee Gees bajo las cuales, como un volcán de lava oculta, se desarrollaba el infierno ardiente de su percusión me dejaban lleno de extraños ruidos por dentro, cuando las escuchaba en la radio.
Eran aquellos ritmos que se oponían a la linealidad de las canciones de la infancia, los pesados bombos repetidos que hablaban de sangre corriendo por las venas y te hacían consciente, acaso por primera vez, de tu cuerpo.
De pronto sabías que existía, que tú eras más que una simple melodía de Enrique y Ana, y frente a su azúcar rosada había un mundo, lugares dentro, que llamaban a la puerta pidiendo sal y otras tantas cosas que, para entonces, sólo eran puras oscuridades.
Elementos oscuros y palpitantes, como aquellos bajos obsesivos que se te escapaban de las manos y apenas oías, pero sentías dando calambres a las piernas que se movían solas y subían hasta el vientre susurrando una posibilidad de vida que nunca habías sentido. Con ello los colores perdían la planitud y se llenaban de volumen y rincones prohibidos llenos de... Realmente no había palabras entonces para definirlos.
Pero que no existiera aún el concepto no importaba. Lo fundamental era que la emoción estaba más allá de la pura timidez, y en los años siguientes me empujaría una y otra vez, haciéndome internar en los bosques de los deseos.

Aquella fue la banda sonora (aún en casete, pues no había todavía tocadiscos) de todo un año, hipnótica y nocturna aunque fuera a plena luz del día.
Un ruido de fondo que me acompañó en los doce y sólo fue sustituida en las siguientes navidades cuando todo reventó en pedazos cuando tuve entre mis manos la cinta de Grease y en su diminuta portada aparecía Olivia Newton John y su pelo dorado entre rizos.
Con sólo verla todos mis héroes anteriores se desvanecieron. Murió Sandokán, el capitán Nemo o el Corsario Negro; Miguel Strogoff desapareció para siempre ante aquella mirada azul, como si fuera un nuevo cielo, el único y verdadero, y conocí al fin el rostro de Celia de Amor Prohibido de Luca de Tena.
Se murieron todos los geypermanes en sus cajas para no volver a salir jamás de ella, implosionando en el lugar de los recuerdos cuando, unas semanas después, ahorré para poder ver la película.

Desde entonces nada volvería a ser igual. Habíamos cruzado el río.


Como siempre, fuimos los tres al cine, y al salir lo hicimos sin palabras pero con tres canciones ya para siempre incorporadas a nuestra vida.

You're the one that I want y aquel traje de cuero ceñido de Olivia que nos alborotaría desde entonces los sueños, creando el modelo definitivo de mujer soñada que, unos años después Sabrina haría realidad, como si los milagros pudieran existir en la más plana realidad.
Gracias ella ella supimos que la geometría, para ser amada, debe rehuir las rectas para convertirse en una curva continua; que el barco del Misisipi que había en el Parque de atracciones tenía una nueva e inquietante lectura de la que siempre habíamos hecho en nuestras alegrías infantiles.

En torno a ella se situaron otras dos canciones que nos empezaron a hablar de algo ¿semejante? al amor, pues si Summer Nights nos definía la subida a los cielos de la primera cita, de una relación posible que todavía sólo eran chispas (de colores), Sandy nos advertía de los dolores de la pérdida.
Como dos paréntesis con cuero y melena rubia en el centro, ahí estaba toda la definición de lo que entonces comenzábamos a desear con ansia. Principio y fin; desde las estrellitas (de colores) en el estómago a la punzada fría del abandono, quién sabe cuál más deseable en aquellos tiempos en donde el amor se empezaba a desear como la forma suprema de no sentir la tierra bajo tus pies y vivir rodeado de una burbuja de alegría o pena (daba lo mismo, ¿no era lo mismo acaso?) que nos hacía sentir inmortales, seres alados con corazón de chocolate derretido, hirviendo dentro del pecho  con su luz llena de brillos y oscuridades, todo al mismo tiempo, pues las pausas y los intermedios los iríamos aprendiendo más tarde, acuchillados por el mundo.

A partir de entonces, dejamos de ser niños. 





domingo, 23 de diciembre de 2018

Ánima Mundi. Cuadros Sonoros. Niebla

Es invierno y muy temprano

Está empezando a salir el sol y la niebla cubre la parte baja del valle

Es apenas una cinta que levanta dos o tres metros del suelo, muy densa.

Por encima de ella sobresalen las copas de los árboles como si fueran personajes encantados, como manos de abogados que piden socorro

Suena entonces Mahler



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                                               ÁNIMA MUNDI

sábado, 22 de diciembre de 2018

ÁNIMA MUNDI. ¿Lecciones de historia? La Unión de Armas. Conde de Villamediana

En 1624, el Conde Duque de Olivares proclamó la Unión de Armas en donde se establecía la carga uniforme de los gastos (y hombres) de los ejércitos hispanos entre todos los reinos (que hasta entonces había soportado esencialmente Castilla).
A cambio se les ofrecía a los habitantes no castellanos la posibilidad a optar a cargos y negocios con las Indias (hasta entonces reservados a todos los castellanos)
Detrás de este acuerdo existía (por otra parte) un intento de castellanizar las instituciones de los distintos reinos (Gran Memorial de 1624 hablaba de “reducir estos reinos de que se compone España al estilo y leyes de Castilla”)

Muchas regiones se opusieron, especialmente Portugal y los condados catalanes y, estos últimos, iniciaron una revuelta contra los ejércitos castellanos que luchaban contra Francia en el entorno de los Pirineos, y en el 1640 se produjo un levantamiento de campesinos  catalanes (Corpus de Sangre).
La historia es mucho más larga y azarosa pero baste recordar que Portugal se independizó y Cataluña perió el Rosellón y la Cerdaña a manos de Francia mientras la crisis económica se acentuaba.

Analícense las distintas posturas y piénsese en los errores cometidos.

No digo más...

viernes, 21 de diciembre de 2018

LOS TRATADISTAS DEL RENACIMIENTO (1) LA ARQUITECTURA


Frente a los constructores medievales, los renacentistas no fundamentaron su labor exclusivamente en la práctica a pie de obra, sino que intentaron planificar, crear planos y maquetas, y sobre todo, desarrollar sus ideas sobre el papel.
Evidentemente esto se encuentra vinculado con el desarrollo de la matemática y de la propia extracción social de los arquitectos, hombres doctos, cultivados, que más que construir un simple edificio intenta plasmar toda su visión del mundo a través del dibujo.

El artista en este contexto social no debe ser un simple artesano, sino un intelectual preparado en todas las disciplinas y en todos los terrenos (Alberti)

Quizás el caso más excesivo de esto será la figura de Alberti, que apenas si construyó directamente algo, encargándole a sus colaboradores (como Rosellino) la realización material de la obra que él ya había proyectado en plano

Vignola

Esta doble función (racionalización de la obra arquitectónica y ascenso social de la figura del arquitecto) se encuentra en el origen de los tratados teóricos que se propiciaron en el Renacimiento.
En ellos se compendiaban las noticias sobre la arquitectura clásica junto a los estudios arqueológicos que habían realizado estos arquitectos.
Se creaba así un corpus de modelos y posibilidades que era fundamental para la ansiada recuperación de los antiguos, sirviendo a muchos otros, gracias a la cultura libresca que es inherente al humanismo renacentista.

El modelo a seguir era, por supuesto, los famosos diez libros de Vitrubio.
 Este arquitecto e ingeniero dedicó los últimos años de su vida a redactar un compendio de la arquitectura imperial que fue ofrecido al emperador Augusto




Vitrubio


Salvado casi milagrosamente durante toda la Edad Media, sus ejemplares (manuscritos) comenzaron a circular en las primeras décadas del Quattrocento.
En ellos se plasmaban tanto soluciones arquitectónicas e ingenieriles como ideas básicas sobre la función y desarrollo de la arquitectura (como la famosa triada vitrubiana:  firmitas, utilitas, venustas –es decir,  sólidos, útiles, hermosos).

El primer tratado renacentista será De Re aedificatoria que Alberti ofrecerá a Nicolás V, que será básico durante siglos, tanto por su recopilación de fuentes escritas y arqueológicas como por su intención de crear toda una nueva forma arquitectónica que no se limitaba a copiar la antigüedad, sino a crear toda una nueva arquitectura con elementos pero también con un espíritu clásico. (Aparece en él el concepto de  "concinnitas", la justa medida, aquella relación de proporciones que es el verdadero secreto de la belleza, que es la expresión visual de las relaciones matemáticas que el hombre, en su interior, conoce casi de manera instintiva, según las ideas neoplatónicas).

En la misma línea (aunque con menor influencia posterior) se encontrarán los realizados por Filarete o Giorgio de Morandi




Alberti. De Re Aedificatoria

A partir de entonces los tratados se fueron multiplicado, y según avanzamos hacia el Cinquecento, van cambiando lentamente para abandonar el catálogo de elementos e ir introduciendo el desarrollo de obras propias.
Se convierten así en una extensión de la obra construida (apareciendo también la simplemente diseñada que, por diversos motivos, no puede llevarse a la práctica).


Palladio

Este es el sentido de los tratados de Serlio, Vignola o Palladio se convierten en poderosas armas de expansión de la arquitectura manierista.




















En España la tratadística arquitectónica tendrá dos grandes obras. La primera será la Medidas de lo Romano de Diego Sagredo, verdadera introductora de las formas renacentista en la Península, escrita como un diálogo (el autor se forma en el ambiente erasmista de la Universidad de Cisneros)
Posteriormente, mucho más personal, Herrera escribirá el Discurso de la Figura cúbica.



jueves, 20 de diciembre de 2018

Alberti y Roma


                 Posible retrato en el Palazzo Palazzo Schifanoia (Ferrara) 

Desde que entrara como "abreviador apostólico" (su cargo eclesiástico era el de rubricar los "breves apostólicos", las disposiciones papales enviadas a los obispos) en la corte papal de Eugenio IV, Alberti se mantendrá cuarenta años en Roma, aunque con numerosas ausencias.

Especial importancia tendrá su relación con el papá Nicolás V, un verdadero humanista, gran bibliógrafo y compañero de estudio del arquitecto en Bolonia 



Foro de Augusto, Roma. Su interés por o clásico nacerá en esta ruinas

El interés del nuevo Papa por devolver el prestigio a la ciudad encontrará en el el hombre idóneo que se convertirá en un verdadero asesor cultural, aunque siempre distanciado de la práctica. 

Si la autoridad de la Santa sede estuviera visiblemente expuesta en majestuosos edificios, en imperecederos monumentos conmemorativos ... la fe aumentaría y se fortaleceria como una tradición desde una generación a la siguiente, y todo el mundo la aceptaría y la veneraría, diría el pontífice 

El principal aliciente para este cambio será el jubileo previsto para 1450 
En función de él se renovarán hasta cuarenta iglesias antiguas, especialmente San Stefano Rotondo, en la que intervendrá Rosellino, uno de sus más fieles colaboradores. 

También se restaurarán acueductos, como el Acqua Vergine, y puentes (sant Angelo), e incluso se le consultara sobre la renovación del Vaticano, sobre el que Alberti advertirá sobre sus problemas estructurales. 
Junto a estas reformas, Alberti realizará un constante y sistemático estudio de las ruinas romanas, haciendo catálogos completos de ellas que serán la base de su gran obra de referencia: De Re aedificatoria





















De re aedificatoria


En este primera corte renacentista se educarán figuras de relevancia como el matemático Luca Pacioli


miércoles, 19 de diciembre de 2018

FRA ANGELICO. VIRGEN DE LA HUMILDAD CON SANTOS


Pintura sobre tabla que representa a la Virgen con el Niño acompañada de San Juan Bautista, San Pablo y San Francisco y Santo Domingo en abrazo.
Considerada obra de juventud (1425-30), mantiene el estilo dulce del autor al que se añaden ciertas sugerencias del estilo más poderoso de Masaccio.

Sumamente característico del pintor es el fondo de pan de oro al que se le añade posteriormente una capa de laca rojiza que potencia el color dorado, contrapunto del azul del manto de la Virgen
También habitual de su estilo es la dulzura del rostro de la Virgen.

Habitualmente se ha considerado las figuras menores obras de taller



martes, 18 de diciembre de 2018

CARAVAGGIO. MEDUSA


Esta obra de juventud retoma un tema clásico (al parecer realizado también por el propio Leonardo).
En ella se nos muestra la cabeza de la Medusa que Perseo acaba de cortar con su espada tras haberla colocado un espejo (el propio escudo bruñido) para que su mirada la autofulminase (Aquí hablamos más del mito)
Caravaggio la realizó en lienzo en forma circular, pues luego sería pegada en un escudo, como era bastante habitual en la época para desfiles y torneos.
Para ello realizó la imagen de forma que se viera con la forma convexa, articulando a través del claroscuro la cabeza para que pareciera en relieve.

En ella el autor se vuelve a autorretratar, como siempre decapitado, como si existiera un fuerte pulsión interior que anhelara una muerte violenta (aquí ya hablamos más del tema).
Obra de juventud (cuando se encontraba bajo la protección del Cardenal del Monte, que posiblemente le encargó esta versión tras ver otra anterior del mismo pintor) aún no llega al tenebrismo estricto (prefiere un simple fondo neutro) pero resulta inquietante tanto por el momento elegido (acaba de ser seccionada y chorros de sangre salen de ella mientras las múltiples serpientes que componen su cabellera aún permanecen vivas, agitándose en tono a su rostro) como el rictus, entre trágico y sorprendido, que le hace abrir desmesuradamente los ojos y abrir su boca (un recurso que tanto repetirá Bernini), mirando a su propio asesino al que interpela sobre su muerte (¿era necesaria? ¿aún el más malvado la merece?) como si estuviera anticipando su sentencia de muerte tras su famoso duelo.

lunes, 17 de diciembre de 2018

ALBERTI. TEMPLO MALATESTIANO DE RIMINI (1) LA ARQUITECTURA

Alberti no asume el lenguaje elástico de Brunelleschi: procede por citas y cada cita se basa en un documento antiguo objetivo

Aún inconclusa y con partes perdidas por los bombardeos de la II Guerra Mundial (como los mármoles que recubrían su exterior), el Templo de San Francisco en Rímini es una de las piezas claves del Quattrocento
En ella confluyen don figuras cimeras del momento: el arquitecto Alberti y un comitente muy peculiar, Segismundo Malatesta.
De él ya hemos hablado aquí, y baste recordar que junto a su trabajo como condotiere, es una persona cultivaba y con múltiples intereses, discípulo directo de Pletón, introductor del neoplatonismmo en Italia.

Maqueta de posible reconstrucción

No es por tanto extraño que ambos personajes rápidamente congeniaran, haciendo que Alberti sintiera una especial devoción por esta obra en donde quería llevar a sus límites el conciliato renacentista.
Su proyecto parte de una iglesia medieval que recubre con una segunda piel.

En el proyecto, la única nave abre en sus laterales capillas (entre ellas las funerarias de Sigismundo y su amada Isolda). Lo que nunca se llegó a construir fue la cúpula (inspirada en el Panteón) que cubriría sus últimos tramos y el presbiterio, que centralizaría mucho más el espacio y la luz. (Esta idea de una zona centralizada aparece en otra obra de Alberti, Santisima Anunciata, en Florencia, y pasará al ámbito español a través de las obras de Diego de Siloé, como la cabecera de la catedral de Granada o la capilla del Salvador en Úbeda)

Posible restitución, con rotonda final (otros autores apuestan por una estructura cruciforme en cuyo centro se encontraría la cúpula)

Al exterior, Alberti recurre a varios modelos clásicos.

En las zonas laterales aprovecha la idea de acueducto renacentista (convenientemente apoyado en pilares, no en columnas) para crear toda una zona de enterramiento de los principales de la corte de Rímini (entre ellos el citado Pletón, tras un largo periplo para rescatar su cadáver)



Por el contrario, la entrada parte de la idea de arco detriunfo, posiblemente el propio que existía en Rímini.


Arco de Augusto. Rímini

Uno triple en la parte baja (con arcos ciegos en los laterales) que se coronaría con otro en la superior, sin diseñar ni arquitrabe ni frontón superior (Realmente, dicho frontón se encontraba coronando el piso bajo, y funcionando como los aletones utilizados en Santa María Novella ,como paso óptico de un piso al superior)




Posible reconstrucción de la parte superior

En este lugar si aparecería la columna (exenta), e incluso en un orden menor (como luego repetiría en Sant' Andrea) en la entrada, que poseería su propio frontón.

Realmente una estructura extraña que, ya por su inacabamiento , ya por encontrarse en la periferia del sistema, nunca llegó a desarrollar secuelas, quedando como una idea a nuestros ojos poco habitual, que tiene muchos más interrogantes que certezas.
En un próximo artículo nos ocuparemos de su espectacular interior