martes, 27 de marzo de 2018

LA JUDERÍA Y SINAGOGA DE SEGOVIA


Sin la fama de las de Toledo, Gerona o Córdoba, la Judería de Segovia resulta un lugar sumamente interesante y lleno de sorpresas, sobre todo ahora que el ayuntamiento ha comenzado un plan integral de restauración.

Dividida en dos partes, la Nueva y la Vieja, se encuentra a la espalda de la Catedral, entre ella y la muralla, con sus propios accesos, como era habitual.

La trama urbana es típica de lo medieval, con calles estrechas, sinuosas, patios interiores y cobertizos que unían casas contiguas, dando así más metros cuadrados a las mismas en un lugar de alta densidad de población.


Cobertizo.


El paseo por ellas merece la pena, buscando rincones, partes de antiguas corralas, puertas en la muralla y nuevos restaurantes en donde se ha vuelto a reintroducir la gastronomía judaica.






Junto a esto, los dos lugares centrales son el Palacio de Abraham Señor y la Antigua Sinagoga Mayor.
El primero es una parte de lo que fue el palacio de un judío acomodado (Abraham Senneor), del que aún resta una parte del patio (a la manera castellana) y habitaciones en donde se ha instalado un pequeño centro de interpretación de la judería y una magnífica librería sobre temas judíos.



 Palacio de Abraham Senneor


En cuanto a la Sinagoga Mayor del siglo XIII-XIV (hoy Convento del Corpus Cristhi) nos encontramos con una entrada típica de lo islámico, en codo, como ya analizábamos en el Hospital de Antezana de Alcalá. Recorriéndolo llegamos a la entrada actual que da acceso al recinto.



Patio de entrada Sinagoga Mayor


Quien conozca Toledo enseguida le recordará esta sinagoga a la de Santa María la Blanca. Dividida en tres naves, recoge de ella toda la herencia almohade, pues en España no existió un verdadero arte judío y gran parte de él está realizado por constructores andalusíes.

 

Interior Sinagoga Mayor


El elemento más característico son los pilares de ladrillo octogonales y encalados sobre los que se coloca un capitel trepanado (con pequeños y profundos huecos que generan claroscuro) al que se le añaden motivos vegetales, como piñas alargadas.



Interior Sinagoga Mayor


Sobre ellos se levantan amplios arcos de herradura y, en la parte superior, una tribuna separada por arcos mixtilíneos cubiertos por tracerías. Queda también sobre el altar una techumbre de madera policromada espectacular.



 Techumbre del ábside


Y aún quedarían otros lugares como el Arco de San Andrés en la muralla, la antigua carnicería o, en el cerro frente a Segovia, el antiguo cementerio judío en el que se pueden ver tumbas antropomorfas, que pueden constituir un perfecto recorrido de medio día.

En http://www.turismodesegovia.com/plano/inicio.html hay una plano interactivo para encontrar todos los monumentos








lunes, 26 de marzo de 2018

SAN VICENTE. SEVILLA



La iglesia de San Vicente forma parte del conjunto de iglesias alfonsinas que se edificaron el la capital reconquistada en torno al siglo XIV.
Al exterior se encuentra muy reformada, aunque mantiene sus formas primitivas en el interior con tres altas naves (bastante estrechas las laterales) sobre sencillos pilares, cubiertas por techumbres de madera.

En su interior se concentra una gran colección artística



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OCAMPO. Piedad
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CAPILLA SACRAMENTAL. Pedro de Silva


Felipe Ribas. Nazareno de las Siete palabras





domingo, 25 de marzo de 2018

ACQUA FELICE. ROMA


Desde el papa Nicolás V, una de las obsesiones de los pontífices en su recuperación de Roma fueron las fuentes vinculadas a los acueductos (Nicolás V lo había realizado con el Aqcua Vergine y la primitiva Fontana de Trevi).
Con ello se conseguía un doble objetivo: proporcionar agua corriente a los distintos barrios romanos (reparando las antiguas infraestructuras romanas) y dar una imagen monumental a la misma. Pura propaganda tanto hacia el interior (los vecinos) como el exterior (los peregrinos).

Sixto V (en su amplísimo programa de reformas del la ciudad de Roma del que ya hablamos aquí), siguió estas ideas con la reconstrucción del Aqcua Alessandrina (aunque el primer encargado,  Matteo Bortolani, errara en los cálculos y el agua circulara hacia atrás).
Tras el primer fracaso se encargó obra y fuente (Felice por su promotor, Felice Peretti) a Giovanni Fontana (hermano de Domenico), que solventó los problemas de ingeniería y creó la Fuente (también llamada de Moisés) tardomanierista, un tanto pesada y sin gracia.

Para ello tomó el modelo de arco triunfal de tres puertas sobre el que se colocó un dintel excesivo para la amplia dedicación a Sixto V rematándolo todo, un frontón roto con el escudo papal.


En la hornacina central se colocó una figura de Moisés (como aquel que descubre el agua) obra de Leonardo Sormani, con la colaboración de Prospero Antichi.

En las laterales se colocaron dos relieves a la izquierda Aarón guiando al pueblo hebreo al agua emanada del desierto, obra de Giovan Battista della Porta y a la derecha Gedeón elige a los soldados observando su modo de beber de Flaminio Vacca y Pietro Paolo Olivieri.





jueves, 22 de marzo de 2018

Análisis y comentario LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO. DELACROIX




























Tema y personajes

El tema de esta obra es la revolución de 1830 en donde el pueblo parisino se levanta contra Carlos X, o podría decirse que es la lucha del liberalismo contra el absolutismo que quería imponer este rey.
En esta escena el pueblo se levanta contra el Estado, y la libertad, una mujer sensual y atractiva, lleva la bandera de Francia en señal de libertad para el pueblo francés. 
Vemos reflejado al pueblo en todas sus clases sociales, desde el hombre burgués (personaje de buena vestimenta situado a su izquierda con un arma de fuego), un joven patriota con dos pistolas a la derecha de la libertad que muere en la batalla y que inspirará en un futuro a Víctor Hugo.
Encontramos también cadáveres, como en cuerpo semidesnudo desplomado en el suelo que va a ser pisado (clara referencia a la Balsa de la Medusa de Gericault), los soldados caídos que no querían disparar contra su propio pueblo, o el patriota muriendo que lleva en la cabeza un pañuelo naranja y que mira a la libertad. 


Soporte: esta obra está realizada a óleo sobre lienzo y con una exquisita pincelada suelta, ya que Delacroix estará profundamente influenciado por los venecianos.


Composición
La composición es evidentemente dinámica ya que se nos presenta sobre todo a la figura principal con un gran escorzo, además de encontrarse en el momento de mayor tensión y violencia, lo que contribuye a ese efecto de dinamismo.
Esta composición romántica, enormemente influenciada por el movimiento y teatralidad barrocos, estará compuesta por fuertes diagonales a los laterales. Un violento caos que se mantendrá algo más estable por la centralización de la figura femenina en el medio de la composición que formará un triángulo y además captará la atención del espectador y será la figura más relevante. También podemos destacar figuras en aspa y una composición atectónica de influencia caravaggiesca.






























Línea y color
En esta obra predomina el color sobre la línea.
También cabe destacar la importancia de los colores cálidos en Delacroix, gran colorista que toma sus influencias de los venecianos, Rubens y Goya y que pretende con dichos colores acercar y otorgar carga emotiva a la imagen. 
Luz
La luz es un punto extremadamente importante en los pintores románticos como Delacroix, ya que van a tomar como modelo a Caravaggio con su tenebrismo, técnica que les va a permitir otorgar a la obra un fortísimo realismo y expresividad generados por pronunciados y exagerados claroscuros, que también aportan dramatismo y acercan la tragedia al espectador que rápidamente se siente identificado, en este caso con la violencia y la terrible situación que conllevó la revolución. 


Espacio
La perspectiva del cuadro es aérea, de influencia barroca, y el fondo es extremadamente importante ya que podemos experimentar la sensación de tragedia que nos quiere transmitir el pintor a través de los famosos paisajes sublimes característicos del romanticismo. La naturaleza, que observamos tan solo en el fondo, intenta ser un reflejo de las pasiones y sentimientos románticos representándonos, en este caso, una especie de escena tormentosa; estos paisajes provocan un sentimiento en el hombre imposible de racionalizar.
Figuras
Las figuras de la obra son bastante fieles a la realidad sin estar en lo más mínimo idealizadas.
El canon que se utiliza para dichas figuras es opulento, sobre todo en la anatomía del personaje principal, que es la libertad, la figura femenina, fuertemente influenciado por Rubens
También observamos un canon hercúleo de influencia miguelangelesca y forma serpentinata en los demás personajes de la escena. Todas las figuras son profundamente dinámicas, enloquecidas y violentas en mitad de una revolución 



























Comentario

La libertad guiando al pueblo es una obra realizada por el pintor Delacroix en 1830.
Esta obra es de estilo romántico (primera mitad del siglo XIX) y retrata como tema la revolución de ese año, un tema histórico utilizado de una forma totalmente contraria al neoclasicismo de Canova ( en este nuevo estilo se tomarán temas históricos de índole trágica, aventurera, heroica o erótica para así los pintores poder destacar sus ideas favoritas, de una manera totalmente subjetiva y expresiva cargada de fuerte sentimiento). 
La época histórica en la que se realiza este cuadro no es para nada tranquila, el siglo XIX se caracteriza por la aparición de muchas revueltas contra el absolutismo tras el fracaso de la Revolución francesa en 1789
Surgen entonces movimientos individualistas contra el estado convencional que agobia y presiona al pueblo. Por lo tanto, olvidan el Neoclasicismo y surge el individuo como única verdad del Romanticismo

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                                         Muerte de Sardanápalo


En el aspecto técnico el romanticismo, más que un movimiento innovador, es un movimiento recopilatorio de técnicas de maestros anteriores que estos nuevos usan a su antojo para conseguir transmitir los fuertes sentimientos y realismo trágico que buscan
Como hemos ido viendo en el análisis, esta obra toma la influencia caravaggiesca del tenebrismo y composiciones atectónicas , los cánones opulentos de Rubens, la pincelada suelta y colores cálidos de los venecianos o la fuerte movilidad en las composiciones llenas de aspas y diagonales barrocas.
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Matanza de Squíos


A todo ello se une la reutilización de una escultura helenística (la Victoria de Samotracia) para la creación de la Libertad

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En la pintura que tenemos ante nosotros observamos cómo el propio Delacroix mezcla un hecho histórico, un relato historicista sobre una revolución popular, con la propia carga ideológica que él mismo posee a la hora de decidir representar este hecho encapsulado en la figura central de la obra. 
Mientras que en obras como Los Fusilamientos del 3 de Mayo de Goya observábamos cómo el pintor español abogaba por hacer una crónica subjetivista en la que los bandos no importaban, sino que era la propia guerra la que era apelada por su carácter únicamente destructivo, en La Libertad Guiando al Pueblo importarán en gran medida estos bandos
Para Delacroix este levantamiento es algo importante, en el que la ciudadanía se levanta a través de sus valores, representados en la propia figura femenina que da nombre a la obra, para tomar el poder de un sistema totalitario
Por tanto Delacroix apoya directamente uno de los bandos, se introduce directamente en la obra como el burgués con sombrero, en primer plano; con esto vemos una clara intención ideológica que se muestra desde el propio título, la misma libertad es la alegoría física de los principios de la revolución, de la misma libertad, y por ello se eleva en el centro de la composición, trascendiendo la figura y convirtiéndose en símbolo, símbolo que incluso se ve en la propia Estatua de la Libertad de Nueva York, que se asemeja en postura y simbolismo; y con ello podemos ver parte de la importancia de la obra de Delacroix, consiguió que esta pintura no solamente representase un hecho, sino que, como la propia figura de su obra, trascendiese al contexto, convirtiéndose no en la libertad del pueblo francés oprimido, sino en la libertad de todos los pueblos, en un sentimiento transversal con múltiples vistas y planteamientos.


Comentario realizado por Montserrat Martín, Icíar Payol y Raúl Naharro
2º Bach. IES Los Olivos en Mejorada del Campo


miércoles, 21 de marzo de 2018

EDIPO Y LA ESFINGE. INGRES


La versión tradicional que se ha dado del cuadro es la famosa historia de la esfinge y su pregunta (¿Qué animal viaja sobre cuatro patas en su infancia, sobre dos en su madurez y sobre tres en su vejez?) que Edipo sabe descifrar respondiendo: el hombre (a gatas, a dos piernas y finalmente con bastón), consiguiendo así liberarse de su mirada mortal que le habría calcinado (en otras versiones estrangulado y devorado), siendo uno más de los restos que se amontonan al pie de la esfinge.
Si esta fuera la interpretación correcta del cuadro, la propia pose de Edipo significaría la inteligencia (y la reflexión), totalmente iluminada, frente al lado oscuro, las pulsiones, que viven en nuestro interior.
Más difícil sería interpretar la figura que, horrorizada, está al borde de la cueva. ¿Acaso el propio Edipo que conoce a través de la Esfinge derrotada su propia vida, siendo el verdugo de su padre y el amante de su madre?
Sin descartar esta interpretación, Boime nos aporta otra, mucho más vinculada al momento histórico.
Según este autor, como ya había hecho Canova o David, se utiliza la mitología clásica para aludir al presente, en concreto a Napoleón, al que se identificaría con Edipo, con su astucia e inteligencia.
Gracias a ellas (más que a las propias armas), conseguiría derrotar a la esfinge (enemigos exteriores), que huirían como podemos ver en la figura del fondo.
Muy poco tiempo después de haber realizado esta obra, Ingres acometerá el famoso retrato de Napoleón, excesivamente recargado y simbólico para gustar al emperador.


martes, 20 de marzo de 2018

DAVID. EL JURAMENTO DEL JUEGO DE LA PELOTA






















.La creación de los Estados Generales (en principio convocados por la insistencia de la nobleza, que se niega a los nuevos impuestos que quiere imponerles el rey) es el principio de la Revolución, sobre todo cuando los miembros del tercer Estado piden el voto personal (vs el estamental) y terminan reuniéndose en un frontón de Versalles, jurando no disolverse hasta convertirse en la verdadera representación del país.
Su carácter simbólico no para desapercibido por sus propios protagonistas que quiso encargar un cuadro a David. Al principio se pensó en una suscripción popular que luego fue estatal que terminó por ser controlada por los Jacobinos (que vieron en el cuadro una perfecta justificación histórica de su gobierno).
El cuadro sería de grandes dimensiones, y nunca se realizó, quedándonos tan sólo este pequeño esbozo

















 En él se retoma la idea de los brazos alzados del juramento de los Horacios que ahora se multiplican y orquestan en dirección en dirección a Bailly, presidente de la asamblea que apunta hacia el cielo el juramento colectivo (parecería que las fuerzas emanadas de los brazos de los presentes se unifican en este gesto para ascender hacia lo divino pero también a la gloria de este momento histórico)
Junto a este gesto colectivo, David habla una y otra vez de la fraternidad de la que luego tanto hablará la Constitución, a través de abrazos , movimientos de sombreros y vítores de las múltiples capas que constituyen el Tercer Estado (burguesía, campesiado, sansculottes)
Como ocurría en las Meninas, David da un gran protagonismo al espacio vacío de la parte superior que le permite soslayar el peligro de abarrotamiento que produce la parte baja a la vez que da una mayor magnificencia (la que necesita un momento histórico) a un simple frontón.
Curiosamente en él, a su izquierda, una gran tela revolotea al viento (como un verdadero paño flotante de Bernini) tras el que se puede vislumbrar la capilla de Versalles. Se dramatiza así el hecho con un verdadero "viento de la historia"

lunes, 19 de marzo de 2018

LA FUENTE DE CIBELES. MADRID





Lugar simbólico de la capital (que se lo digan a los aficionados al Real Madrid desde 1986), abre (o cierra) el Paseo del Prado (el Salón Urbano de Madrid), vinculándolo con el eje de la Puerta de Alcalá y la calle Alcalá hacia Gran vía-Sol.



Su proyecto (en realidad, el del todo el conjunto) fue diseñado por Ventura Rodríguez (1777) tal y como veíamos aquí, hablando de los frutos de la Tierra que se agrandarían con el gobierno ilustrado de Carlos III.


Era también la respuesta terrena a los océanos representados por Neptuno, siendo su conjunción la equidistante fuente de Apolo (con su movimiento de las estaciones y la representación de la armonía)
Los artistas que dieron vida al proyecto de Ventura Rodríguez fueron (en 1782) Francisco Gutiérrez (Diosa) y Robert Michel (los leones) , con unos amorcillos traseros creados a principios del XX por Miguel Ángel Trilles y Antonio Parera.


Los famosos leones que nunca se miran cuentan una bella historia, la de Hipómenes y Atalanta.


























Siempre igual, su simbolismo la hace reinventarse una y otra vez, vistiendo banderas, convirtiéndose en eje de intervenciones temporales...