
Sobre las performances que realizó la artista entre 1990 -94, se ha creado (2018) un collage animado en donde ella, como gran diosa madre, es rodeada por ella y su íntima relación con la serpiente que se mueve libremente sobre su cara.
La obra mantiene dos de las grandes constantes de Marina Abramovic: un fuerte impacto emocional de las imágenes al crear situaciones límites para nuestra experiencia cotidiana que se une a un profundo simbolismo.Es habitual en ella retomar símbolos y narraciones para profundizar en ellas, releyéndolas en la citada clave emocional que siempre está presente en la performance.
La serpiente es, acaso, uno de los animales más simbolizados. Desde el demonio de Adán y Eva en el Paraíso a Medusa o la muralla China. tal como sugiera el título Dragon Heads.

Sobre todas estas capas de significado, Abramovic es (siguiendo la estela de Beuys) la gran chaman que domina sus miedos y permite las comunicaciones entre lo real y lo simbólico.
Marina Abramović. Índices