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domingo, 19 de marzo de 2017

FUNDACIÓN ANTONIO PÉREZ. CUENCA

Mucho menos conocido que el de las Casa Colgadas, puede competir perfectamente con él tanto en obra como en entorno.



Se sitúa en la zona más alta de la ciudad, cuando las dos hoces a punto están de unirse, en el antiguo Convento de las Carmelitas diseñado por fray Alberto de la Madre de Dios y mecenado por el obispo Pacheco.

Su fachada es típica de la orden y el arquitecto (como ya pudimos ver en las Descalzas Reales), así como la pequeña plazuela que la antecede que sustituye al tradicional compás.

 En su interior, la iglesia cajón habitual aunque (estamos en Cuenca y todo tiene un soporte algo especial), el altar está verdaderamente sobrevolado sobre la Hoz del Huécar, apoyándose en una gigantesca ménsula que se agarra a la caliza para expandir el espacio.

También es fascinante su claustro al que le falta una panda y se convierte en una terraza alucinante y alucinada sobre el vacío, una de las experiencias más sublimes de la ciudad.

Las salas se encuentran distribuidas en un laberinto de pasillos y escaleras de una construcción llena de madera y cal, y sólo ir paseando entre ellas es toda una experiencia.
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En ellas se sitúan las amplísimas colecciones que llegó a tener Antonio Pérez, poeta, ensayista, agitador cultura, artista poco clasificable y amigo de toda la generación de pintores abstractos (Zóbel, Millares, Torner...) que hizo suya la ciudad como ya vimos aquí.

 La excepcional Sala Millares

De ellos hay numerosa y exquisita representación: Millares, Saura, Zóbel, así como de otros más jóvenes (Bonifacio, Equipo Crónica) y extranjeros.
De su propio fundador (responsable también de la idea museográfica y la organización de las colecciones) se encuentran sus famosos objetos encontrados.






martes, 7 de junio de 2016

EL MUSEO DE ARTE ABSTRACTO DE LAS CASAS COLGADAS


Pocos museos en el mundo tienen un equilibrio tan magnífico entre colecciones y edificio, entre obras expuestas y vistas conseguidas desde sus ventanas, como nuevos lienzos por los que entra la realidad a raudales.
Su historia es larga y azarosa hasta que se consiguiera abrir en junio de 1966 (cumplen ahora su cincuenta aniversario)

Las distintas casas que lo conforman se han denominado habitualmente como casas Colgadas, un modelo de edificación que, según grabados antiguos, debió desarrollarse con profusión en todas las paredes verticales de la hoz del Huécar.
Anteriores al siglo XV por los documentos encontrados (y por tanto, pertenecientes al periodo gótico), fueron propiedad de la oligarquía local (tanto concejil como más tarde de canónigos de la catedral). (Para saber más de la historia de las casas) y más tarde utilizadas como Casas Consistoriales hasta la creación el Ayuntamiento en la Plaza Mayor (siglo XVIII)
Restos góticos en el Museo

En estado de semiruina, en el siglo XX se le volvieron a colocar unas atrevidas balconadas (como las que debió tener en su origen) y, décadas después, comenzaron a ser restauradas por el Ayuntamiento sin un fin previsto.

Fue en ese momento en donde las necesidades se cruzaron.
Zóbel, ya por entonces gran coleccionista de arte moderno, buscaba sin éxito un lugar para dar brillo a su colección, y una cena con Rueda y Torner (que disponía de contactos con el Ayuntamiento de Cuenca) termina por unir un inmueble sin uso y una colección sin museo.
El lugar rápidamente fue aceptado por lo sugerente de sus interiores y vistas, iniciándose una nueva reforma (verdaderamente inspirada y moderna para los años que hablamos) en la que participaron Torner, Rueda y Zóbel.
Su verdadera genialidad fue el respeto, manteniendo la estructura intrincada de pasillos y escaleras o las salas irregulares, creando un espacio verdaderamente mágico en donde la hoz entraba por la ventana a la vez que las grandes vigas de madera se adueñaban de los espacios, con una especial atención a las texturas y colores (en muchos casos bastante orientales, tal como quiso Zóbel)
Particularmente a mi me apasiona la sala blanca que podría haber firmado perfectamente Moneo.

Sobre este espacio la colección decidió ser radicalmente moderna, evitando los antecedentes anteriores para sumergir al espectador en la plena abstracción, ya lírica (Zóbelo Farreras), ya matérica (Tapies, Millares, Feito, Rivera, Lucio Muñoz), ya gestual (Saura), ya geométrica (Rueda o Guerrero), ya escultórica (Chillida, Oteiza) creando una colección desde entonces indiscutible en el arte contemporáneo español































El museo fue, además, el origen de muchas otras cosas.

Por una parte, sirvió como lugar de encuentro y experiencias de toda una generación abstracta, muchos de cuyos componentes llegaron a tener taller en Cuenca (Torner, Zóbel, Millares, Saura, Sempere o Guerero, siendo un impulso artístico a una ciudad hasta entonces adormecida que se iría culminando en la apertura de nuevos museos contemporáneos (Fundación Antonio Pérez, Fundación Saura, Espacio Zóbel).

Íntimamente unido a lo anterior, fue el inicio de la restauración de un semiabandonado y decadente Casco Histórico que convertirá a la ciudad en Patrimonio de la Humanidad.

En 1980, Zóbel donó el Museo a la Fundación Juan March, a la que desde entonces pertenece

sábado, 18 de octubre de 2014

Mújica Láinez. UN NOVELISTA EN EL MUSEO DEL PRADO


Muchos recordarán al autor de Bomarzo o el Unicornio, Mújica Láinez.
En esta obra, y sin perder su sentido de la historia y el arte, el autor ha pretendido jugar un juego de enredos, de imaginación y humor entre los personajes que pueblan el museo del Prado.
Y así, un ángel de Tiépolo puede perderse en el Jardín de las Delicias del Bosco, o el Primo de Velázquez componer una pieza teatral basada en la Bella Durmiente para el público real del museo.
El lector encontrará concursos de elegancia o la lucha incruenta entre el carro de Baco y el de Heno; rifas benéficas de las grandes señoras del Prado o su intento (catastrófico) de hacer un jardín botánico.

                                                  
Y es que los cuadros, cerradas las puertas del Museo, vuelven a su vida y, observados por el escritor, crean enredos y otras historias fabulosas, como la lujuria del Caballero de la Mano en el Pecho y sus relaciones con la Maja de Goya, las fiestas galantes de Watteau que confunden la barca y en vez de bogar hacia Citirea se acercarán peligrosamente a la laguna Estigia de Patinir.

Un inteligente (y a la vez tan real como inocente) juego con los personajes pintados, como el intento de fuga de las Inmaculadas del Museo por la Puerta de Goya o la Gioconda que llora mientras el Coloso de Goya crea enormes desmanes hasta que un personaje del Bosco le neutraliza.

Una colección de cuentos tan bellos como tiernos, con su nota de humor (y crítica) que aún le hacen más agradables aún

domingo, 24 de noviembre de 2013

EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ÚBEDA. UNA FANTÁSTICA CASA MUDÉJAR


Escondida en el entramado medieval de la ciudad, poco conocido y visitado, se encuentra este museo que tanto interés tiene por su contenido por su continente.
Se ubica en una casa mudéjar de los siglo XIII-XV.
Su entrada se realiza por medio de un fantástico pórtico sobre arte túmidos apoyados (como era típico en lo almorávide y almohade) sobre pilares poligonales.

En origen daba acceso a un patio particular actualmente ocupado por otras edificaciones posteriores.

En su interior destaca el magnífico patio de dos pisos sustentados por columnas (con capiteles con escudos) y magnífico trabajo de carpintería en balaustradas y techos.

En torno a este patio alargado se abren las distintas habitaciones que se han convertido en salas de un museo pequeño pero muy interesante por la selección de sus piezas, especialmente las dedicadas al mundo íbero y musulmán.

Destaca especialmente esta maqueta, posiblemente de origen musulmán, que nos muestra una medina que no se ha podido relacionar con la que tuvo la Úbeda musulmana (se ha propuesto la hipótesis de que fuera una simple divertimento manual de los soldados de guardia aunque también se ha hablado de un objeto votivo)

domingo, 13 de octubre de 2013

EL MUSEO DE LAS NAVAS DE TOLOSA. DESPEÑAPERROS







Si venimos desde la meseta, tras cruzar el remozado paso de Despeñaperros, nos encontraremos, a la altura de Santa Elena (cuidado, se encuentra muy mal señalizado) un edificio de hormigón en medio de los jarales.
Se trata de una interesante iniciativa construida en el principio de la crisis, coincidiendo con el milenario de la batalla, 2012.
Fruto del empeño y el esfuerzo de Eslava Galán, el museo (más centro de interpretación) pretende recordar este episodio crucial de nuestra historia que ya explicamos aquí.

Por medio de una rampa continua podemos ir conociendo  el contexto histórico, los personajes (Miramamolín, Alfonso VII, el papa Inocencio...), las distintas técnicas bélicas (con una completas vitrinas que nos ayudan a entender vestimentas y armas) o el propio desarrollo de la batalla.

El momento culminante de todo el recorrido es la subida a la atalaya desde la que se observa un magnífico paisaje que combina lo histórico (unos paneles nos permiten reconstruir los distintos escenarios de la batalla) con la pura naturaleza (especialmente exuberante en primavera, con alfombras de jaras contra los pinares y las afiladas montañas de Sierra Morena).

La visita resulta especialmente conmovedora por hacer concreto lo que tantas veces hemos estudiado en la historia.

Santa Elena
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Desde este punto las rutas son varias, y ya han ido apareciendo (o aparecerán) en este blog: desde el propio desfiladero de Despeñaperros, a los pueblos de repoblación de tiempos de Carlos III (Santa Elena, La Carolina), el afamado castillo islámico de Baños de la Encina.

Algo más lejano pero verdaderamente recomendable tras periodos de lluvia, el Parque Natural de la Cascada de la Cimbarra.

Para disfrutar de una lectura perfecta para este paisaje nada como la última obra del propio Eslava Galán y su caballero Almafiera

Imaginad la matanza. Después de tantos años pasados, las huesas secas y descoloridas por el sol blanquean en la distancia como si en aquellas navas hubiera nevado

jueves, 1 de agosto de 2013

Santiago Giralda. Rendering Landscapes. Jura.


Entre las distintas exposiciones que organiza la Casa Encendida de Madrid, existe una cita anual que me gusta especialmente, la llamada Generación, en donde se expone una colectiva de obra joven.
La calidad y rigor en la selección de los artistas (que suele huir de lo fácil y aparente para rastrear buenas obras) hacen de estas muestras un buen muestrario de artistas jóvenes.
En esta de 2013 me llamó especialmente la atención la obra de Santiago Giralda (Madrid, 1980) y su obra Rendering Landscapes. Jura.

Aunque en principio no reparemos en ello se trata de un políptico (cuatro tablas), dos de ellas pintadas y dos monócromas que lo encuadran.
Las dos centrales, desde la distancia (en la entrada de la propia sala) nos recuerda indefectiblemente los paisajes orientales de lagos y montañas, con todo su encanto pintoresquista.

Sin embargo, según nos acerquemos veremos nuestro error.
La pintura es, en realidad, una suma de pinturas. Un complejo ensamblaje de técnicas en donde nos encontraremos con dibujo, materia, imágenes tratadas por ordenador, puras formas geométricas...

No es extraño que el comisario de la muestra (Mariano Navarro) saque a colación a Cezanne al hablar de la obra y su idea del paisaje como una construcción mental en donde el exterior se transforma (a partir de la sensibilidad, la capacidad técnica o, en la presente obra, la manipulación informática) para convertirse en un objeto de contemplación (y meditación) en donde el políptico adquiere todo su razón de ser, el mostrarnos la idea de construcción, de artificiosidad que no comprendíamos desde lejos.

Hay, por tanto, toda una operación mental (como la que afecta a la propia mirada, como ya comentamos en otra ocasión) que el espectador cercano, ya lejos de los encantamientos de las apariencias, puede explorar a placer encontrando fragmentos deliciosos, sublimes o puramente cotidianos.

En este promenade del detalle  nos alegraremos, fascinaremos o, simplemente, nos quedaremos fríos, pudiendo reconocer formas o inventarnos nuevas, rastreando apariencias o conociendo pequeñas certezas. Una actividad pausada que nos reconciliará con la pintura y la importancia el autor escondido tras ella que nos hipnotiza con cientos de pequeños secretos.





















miércoles, 29 de mayo de 2013

ARQUA. El museo de arqueología submarina en Cartagena

En el mismo paseo marítimo de la ciudad (tan mejorado en los últimos años) se ha creado un magnífico museo proyectado por Guillermo Vázquez-Consuegra.
El edificio ya es de por sí magnífico.
Al exterior dos largos volúmenes ortogonales, casi diríamos que inclinados por el viento, nacen del pavimento.

Entre ellos se abre una escalera, pues el verdadero museo se encuentra abajo, con los edificios como gran lucerna de luz natural.

El museo se distribuye a través de un gran espacio diáfano en donde las piezas respiran con comodidad.
Mucho y bien valorado espacio, como siempre en la obra de Vázquez-Consuegra.
Las piezas son sumamente interesante y didáctico.
La primera parte se dedica a explicar las formas y técnicas de la arqueología submarina (tan poco conocida), exponiéndose junto a ella una recreación del pecio que se encuentra (aún enterrado) en la costa de Mazarrón.

Toda la segunda parte del museo juega a crear maquetas a tamaño natural de las distintas embarcaciones (fenicias, cartaginesas, romanas, del siglo de oro) que se completan con la presentación de objetos originales rescatados del mar.

Desde hace unos meses toda la muestra se completa con la exhibición del Tesoro de las Mercedes, finalmente recuperado de los cazarecompensas tras un largo litigio judiacial en EE UU



domingo, 5 de mayo de 2013

EL MUSEO DEL TEATRO DE ALMAGRO. ALGO MÁS QUE UN MUSEO


En un extremo de la plaza mayor de Almagro se ha reabierto el nuevo museo del teatro de Almagro que completa la visita (inexcusable) del Corral de Comedias
Sus colecciones son verdaderamente magníficas y consiguen un apretado tour por la historia del teatro hispano desde Roma a la actualidad, con una especial atención a nuestro teatro del siglo de Oro.
Con trajes, paneles explicativos, fotos o escenarios el museo es sugerente y en ocasiones francamente divertido (como sus artilugios tradicionales para producir distintos sonidos a los que dedicaremos un post especial en biombo histórico).
Pero el museo es algo más, es todo un pedazo de historia de la localidad pues se sitúa en lo que serían los Palacios de los Mestres de Calatrava, tan presentes en toda esta zona como ya vimos en este recorrido.
De los escasos restos que han pervivido hasta nuestros días se encuentra el magnífico patio mudéjar (siglo XIV?) de arcos de herradura con alfiz sobre pilares.


























                 TODOS NUESTROS POST PARA CONOCER ALMAGRO

domingo, 31 de marzo de 2013

LA IGLESIA DE SAN JUSTO Y PASTOR. EL MUSEO DE LOS FUEROS DE SEPÚLVEDA


Hace tiempo que nos venimos ocupando de esta espectacular villa castellana (puedes saber mucho más de ella y encontrar los enlaces aquí).
Reservábamos para el final una de las últimas intervenciones y más acertadas intervenciones: el museo de los fueros.
Instalado en la iglesia de los Santos Justo y Pastor, tradicionalmente cerrada, es una visita inexcusable, tanto por el contenido como el continente.
La iglesia la podéis ver en esta foto, bajo la mole del Salvador (abajo a la derecha podéis ver su torre, acaso prerrománica, y sus ábsides)

La iglesia,en origen, se inicia en románico, aunque soportará numerosas intervenciones posteriores, convirtiéndola en un apasionante laberíntico artístico que hay que ir descifrando lentamente.

De las obras primitivas aún se conservan espléndidos arcos (tantos exteriores como interiores), así como capiteles emparentados con los del Salvador.

Epifanía



Algo posterior es la magnífica cripta que se hunde bajo el altar bajo un arco polilobulado. En su interior, junto a una Virgen protogótica, encontramos una cripta triple en donde podemos ver recuerdos de los fueros de la villa.


La techumbre, frente a las tradicionales bóvedas de cañón románicas, presentan preciosos ejemplos mudéjares de lazo, como podéis observar en las fotografías.



Enredado en esta asombrosa arquitectura encontramos todo un itinerario que nos muestra la historia y el arte de la villa.
Vírgenes góticas, altares barrocos, enterramientos de los notables de la Villa, las llaves de sus famosas siete puertas, tallas barrocas, historia de los fueros y la villa y tierra....



Una visita verdaderamente imprescindible que debería completarse con la del Centro de Interpretación de las Hoces del Duratón de Santiago