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jueves, 24 de abril de 2025

Giovanni Sottocornola L'alba dell'operaio, 1897












El día se resiste a aparecer cuando los obreros ya se encuentran en camino a la fábrica.

En la ciudad fantasmal aún alumbran las luces de gas (que junto a las vías del tranvía nos hablan de la modernidad, una que no da nuevos horizontes sino que encadena más a los hombres) y la sombra de los hombres avanza como si fueran espectros, bultos deformes que trabajarán hasta la noche.

El autor experimenta con la técnica divisionista que hace extenderse la luz desde las farolas hasta irse perdiendo en la niebla y los reflejos


jueves, 27 de febrero de 2025

ROMERO DE TORRES. La Venus de la poesía


Hace tiempo hablábamos del fuerte erotismo siempre presente en la obra del autor que aquí se hace sumamente explícito, y no solamente por el desnudo femenino, ni su intensa mirada (mucho más allá de la Olimpia de Manet, incitando directamente al espectador) sino por la aparición masculina, la del poeta que le ofrece sus versos (eróticos, suponemos), totalmente vestido (como ocurría en el Almuerzo en la hierba).























Y detrás de todo ello (igual que ocurría en Manet) la lección clásica de Tiziano con sus conocidas poesías destinadas a los gabinetes reales con funciones que superan el propio hedonismo de la pintura y que ahora se vuelven raciales, con una luz y unos tipos andaluces (tan habituales en el costumbrismo decimonónico que aquí es subvertido por la más pura sexualidad, como el propio contraste entre el desnudo integral y la gran mantilla negra, símbolo religioso por excelencia en el atuendo femenino).




















Tiziano. Venus y la Música

jueves, 4 de abril de 2024

Morisot. Día de verano













Con una técnica por completo impresionista (pinceladas gruesas de colores puros y luminosos que se unen en el ojo del espectador, hecha al aire libre, de composición espontánea, cercana a los modos de encuadre fotográficos, sin apenas narratividad, insistiendo en la instantaneidad y la fugacidad de la luz, también reflejada, ...), Morisot fue la mujer más dotada de todo el impresionismo, integrándose de igual a igual con el resto de los miembros (incluso fue ella la que consiguió acercar a Manet, el padre inconsciente del movimiento, a los jóvenes pintores)















Proveniente de una familia de la alta burguesía, nació en Bourges, Francia en 1841. . En 1860 Berthe conoció al pintor Camille Corot quien la aceptó como discípula en su taller y al mismo tiempo la introdujo en los círculos artísticos. Participó por primera vez en el Salón de París de 1864 con dos paisajes y siguió exponiendo en el mismo hasta 1874, año en el que se vinculó definitivamente al grupo de los impresionistas y participó en la primera exposición de estos como salón alternativo.




miércoles, 7 de febrero de 2024

MARY CASSATT. MATERNIDAD

 
















Tras un traslado a Estado Unidos y un viaje por España, Cassat se instala definitivamente a París y conoce a Edgar Degas, quien le presentó a los impresionistas. Con ellos expuso en numerosas ocasiones.

Posteriormente regresará a EE UU teniendo un gran éxito de crítica y ventas.

Uno de sus temas favoritos será la maternidad entendida como la relación entre madre e hijo (curiosamente ella nunca tuvo hijos por decisión propia) que ella trabaja con una técnica impresionistas (cercana a la de Degas en algunos de sus encuadres y pinceladas pastosas), muy luminosa.



En este cuadro en concreto, en medio del resplandor blanco que emana el lienzo, la madre y su hijo se destacan por su tonos cálidos. En esta pareja hay un juego de emociones y miradas, desde el cansancio maternal (que no por ello deja de ser protector, como el abrazo de sus manos demuestra) a la figura cargada de futuro del niño que empieza a independizarse emocionalmente de la madre y vuela, aunque todavía sea con la mente.
















Más maternidades de la autora

martes, 20 de junio de 2023

VAN GOHG. EL PUENTE DE ARLÉS



























Como ya veíamos en un artículo anterior, Van Gogh encontró (al menos en los primeros meses), un Japón cercano lleno de color y luz vibrante en la Provenza, y en numerosas ocasiones retomó las tradicionales estampas japonesas (que había conocido desde la tradición y óptica impresionista) para readaptarlas a su nueva realidad, como es evidente en esta obra.

 






















Pero, sin embargo, todo esto (en el fondo) era una simple impostura, pues muy pronto comenzó a comprender que él nunca conseguiría esa armonía entre hombre y naturaleza tan japonesa, y aunque utilizara ciertas técnicas compositivas (el uso de la diagonal que hace desarrollarse en planos consecutivos toda la obra, jamás quiso (¿supo?) utilizar las tintas planas ni los contornos precisos, pues su caligrafía era otra muy distinta, con pinceladas vibrantes y pastosas que irradian color y fuerzas misteriosas, como si la Naturaleza tomara vida en sus pinceles e intentara hablar (algo que se potenciará en los siguientes meses)























martes, 30 de mayo de 2023

El deshielo en Vétheuil. Monet

Este cuadro del Thyssen resulta toda una lección de lo que significaba el impresionismo.

Desde su idea de instantaneidad (verse cómo el hilo del Sena se iba rompiendo en mil pedazos con el deshielo) captada delante del motivo (plein air), a su espectacular paleta de grises, plateados y azules para representar esa sensación de invierno.

Es la pincelada en comas , sin mezclas de colores en la paleta sino en el lienzo y la pupila del espectador. Sin ningún otra historia, sólo el momento de luz cruda y ríos congelados

martes, 9 de mayo de 2023

LOS REFERENTES DE VAN GOGH

 SDELBIOMBO - DE MANET A VAN GOGH

En el magnífico blog de Arelarte, uno de mis grandes referentes, Ana ha publicado un interesantísimo estudio en donde busca las fuentes formales (e ideológicas) que inspiraron a Van Gogh

Delacroix, Daumier, MilletTouloussela estampa japonesaGauguin... se nos muestran (con muchas imágenes comparadas con cuadros del holandés) y nos permiten comprender las múltiples influencias que tuvo Van Gogh

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jueves, 26 de mayo de 2022

MANET. PARTIDO DE CROQUET
























La obra de Manet siempre se encuentra lleno de paradojas, pues si en otras ocasiones había buscado el escándalo (Desayuno en la hierba, Olimpia), en este caso representa una escena plenamente burguesa en donde la clase social a la que tanto ha criticado se expone, ociosa, en su intimidad.
Aún más. Manet es uno de los padres del impresionismo por el interés pos la luz y la pincelada heredada de la escuela española, pero nunca llegó a  la pintura al aire libre plena hasta esta obra, un año posterior del famoso Amanecer de Monet.
Como en un viaje de ida y vuelta, los discípulos influyen en el maestro y la luz y sus sutiles matizaciones (esta vez totalmente natural) invaden el cuadro.

























Pero pese a todo, Manet será (iconoclasta) pero profundamente clásico. No hace falta ver más que la magnífica composición creada en una larga y suave diagonal que se equilibra como una balanza, jugando con tamaños y posiciones para evitar la monotonía sin romper esa sensación de calma.

jueves, 31 de marzo de 2022

VAN GOGH, SINESTÉSICO
























(Para así) el color de los objetos y los sonidos contagiaran el espacio y abrieran estelas. En las obras de Van Gogh, uno siente que puede agarrar la luz, desprenderla como un algodón y acercársela a la boca. En 1885, el pintor recibió clases de piano. El profesor se percató de que atribuía un color a cada nota y de que eso lo sobrecogía; decidió expulsarlo, creía que estaba loco.



martes, 18 de mayo de 2021

LAS JAPONERÍAS Y EL POSTIMPRESIONISMO

 SDELBIOMBO - - DE MANET A VAN GOGH

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Gauguin

 Hace unos días Ana ha publicado en su blog un ESPLÉNDIDO ARTÍCULO sobre la influencia que tuvieron los grabados japoneses en el arte impresionista y postimpresionista. Muy visual, comparándonos cuadros de unos y otros. En él encontraréis motivos, formas de componer, la importancia de la silueta…

 

Ante tamaño artículo a uno le quedan muy pocas cosas que añadir, y sólo me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre el espacio que sirva, sobre todo, de pequeño homenaje a quien nos está enseñando tanto durante los dos últimos años.

Si os fijáis en la foto que abre el post os daréis cuenta de que, además de la linea sinuosa (de la que también habla en su artículo Ana) hay una espectacular forma de concebir el espacio, tan atrevida que apenas si sabemos situar bien el punto de vista.

Esta nueva manera espacial será fundamental tanto  para los impresionistas, que picarán sus cuadros, como este ejemplo extremo de Monet

 

 Tomado de

http://web.educastur.princast.es/ies/arzobisp/Alumnos/HISTORIA/arte/diapos.html

 

Como para los posimpresionistas.

Especialmente Gauguin y Cezanne se empeñarán en una batalla por reducir el espacio de cielo, y lo harán tomando puntos de vista angulados que terminarán por generar una especie de espacio apilado, en vertical, que adelanta ciertas ideas del cubismo. Fijaros en estos ejemplos.

 

  

Cezanne

 

 

 Gauguin

 

Imágenes postimpresionistas tomadas de http://es.wikipedia.org

 

jueves, 11 de marzo de 2021

VAN GOGH. UN AUTORRETRATO

 SDELBIOMBO - - DE MANET A VAN GOGH

  

 

Sólo un pintor en la historia, Rembrandt, llegó a realizar tantos autorretratos como Van Gogh, una serie completa desde la juventud hasta la más absoluta vejez que nos ha servido para saber de sus anhelos y estados de ánimo durante casi medio siglo.

Sin embargo, los autorretratos de Van Gogh poseen algo sumamente especial, pues en realidad no son verdaderos cuadros, sino una elaborada estrategia: la de vigilarse a sí mismo y a los síntomas de su enfermedad mental que avanzaba en su interior.

Como es sabido, el pintor comenzó a experimentar sus primeros estragos cuando residía en Arlés, e incluso tuvo que ser internado en el hospital, hoy un maravilloso edificio entre jardines dedicado a su vida y obra.

Durante estos episodios perdía el control de sí mismo durante días y en una ocasión se intentó comer un bote de amarillo limón. Se volvía agresivo, como ya pudo comprobar el propio Gauguin (y también su oreja, que fue cortada y enviada a una prostituta de la que estaba secretamente enamorado) y durante horas era perseguido por terribles alucinaciones que, al terminar la crisis, le dejaban en un estado de postración extrema.

Muchos médicos han intentado diagnosticar la enfermedad de Van Gogh. Las conclusiones nunca han llegado a ser unánimes, aunque puede suponerse que su origen estuvo en una sífilis mal curada o simples crisis nerviosas acrecentadas por su ritmo de vida de trabajo extenuante, sus malas y escasas comidas, y el abuso del café, el alcohol y el tabaco.

Lo cierto es que Van Gogh no estaba loco, como es habitual oír aún delante de sus cuadros. Tenía episodios de, llamémosle, locura. Pero sólo eso, episodios puntuales que cada vez se fueron repitiendo más frecuentemente. Durante ellos no pintaba (realmente no tenía conciencia de nada). No es, por tanto, un pintor loco, sino un pintor amenazado por la locura, aterrorizado por la llegada siempre imprevista de la crisis.

Por ello la estrategia de vigilancia de los autorretratos. Una búsqueda (en el fondo inútil) de encontrar los orígenes de su mal, el tiempo que le quedaba aún hasta su siguiente recaída. Con su mirada, tensa, irritada, nos pregunta a gritos qué será lo que le depare el futuro. Pues dentro de toda esta imagen tan dura sólo está un profundo miedo, el niño que nunca llegó a comprenderse del todo que fue siempre Van Gogh.

 

Si nos fijamos bien en el cuadro hay dos aspectos que seguramente nos llamarán la atención. Por una parte su barba anaranjada, por otro, el fondo lleno de ondulaciones.

Van Gogh era pelirrojo (el signo del diablo, como se decía desde la Edad Media), pero no tanto. Podemos ver otros cuadros suyos y podremos ver como su pelo no tenía la intensidad de este cuadro, lo que nos lleva a comenzar a emprender cual fue una de las primeras aportaciones que tuvo su pintura para el futuro siglo XX. Como ya decía Gombrich, Van Gogh descubrió los poderosos efectos emocionales que tenía el color, tanto por saturación (dando tonos puros y llenos de tensión) como por contraposición (hasta el momento nadie se había atrevido a unir colores complementarios como el azul y el naranja con tal sinceridad, prescindiendo de los tonos intermedios). De esta forma los colores, en vez de armonizarse entre sí (como era habitual en la pintura clásica), luchan entre ellos, intentan imponerse en la retina del espectador que es incapaz de verlos a la vez y debe moverse de uno a otro, sin posibilidad de una síntesis (Este efecto debía ser aún más intenso en los años de vida de Van Gogh, pues su uso de colores de baja calidad  han hecho que el cromatismo de los Van Gogh se vaya apagando según pase el tiempo, haciéndolo más agradable pero perdiendo en intensidad).

Por otra parte nos habíamos fijado en el fondo. ¿Qué es lo que pasa con él, por qué nos atrae un tema tan sumamente secundario?

La clave se encuentra en lo que decíamos un poco más arriba. Van Gogh, cuando pintaba, no estaba loco. No, sólo aterrado, pero con la suficiente lucidez como para saber transmitir esta angustia por métodos puramente plásticos. O sea, que sabía muy bien lo que hacía, se daba cuenta de que, si quería contarle al espectador su angustia interna, debía utilizar ciertos trucos con los que estaba hiriendo de muerte el arte tradicional.

En este arte clásico el fondo servía para llamar la atención del retratado (como haría constantemente Rafael) o, de una forma casi inconsciente para el ojo del espectador, dirigir la mirada a algún punto de interés del autor. En este punto tanto Rembrandt como Velázquez fueron los grandes maestros. Si se observan sus fondos no son monócromos (aunque así podemos recordarlos) sino llenos de matices y luces que remarcan, como halos, la cabeza, un gesto…

 

Rembrandt. Autorretrato, 1660

 

Van Gogh, sin embargo, renunció a esta forma casi secreta de pintar (que conocía perfectamente, pues Rembrandt siempre fue uno de sus pintores favoritos) y se decidió a crear un fondo en completo movimiento que pugnara con la figura en la atención del espectador. Quería esta lucha, como ya había hecho con los colores, para que el cuadro se llenara de energía y comunicase su ánimo alborotado por la inquietud. Un truco más de su excelente oficio: llenar de formas espirales que se mueven con frenesí, penetrando en su propia chaqueta. Así ya lo había hecho en la famosa Noche estrellada en donde el movimiento del Universo es de tal magnitud que termina por dar vértigo.

 

 

Aún más, si nos fijamos en el cromatismo de este fondo, volveremos a encontrarnos que se vuelven a mezclar sin unirse, los tonos cálidos anaranjados sobre una forma esencialmente fría (verde azulada). Igual que puede verse en la cara, la pugna del naranja de la barba con las sombras verdosas bajo el ojo, la realidad ya no se copia como ven los ojos. Por el contrario. El mundo visual ha estallado en pedazos para reconvertirse en formas y colores imaginados por el autor. Recursos que utiliza en plena libertad para transmitir un mensaje

¿No os está recordando esto a alguien que vimos hace poco? ¿Qué hacía Kandinsky con la Naturaleza? ¿Por qué Van Gogh fue uno de sus autores favoritos? )

Y es que el camino a la modernidad se inició mucho antes de lo que normalmente creemos, y sus primeros pasos lo dieron los postimpresionistas (Cezanne, Gauguin, Van Gogh…). Fueron ellos los que le dieron a la mirada, como dice Jesús Chaparro, una forma nueva. Fue el triunfo de la subjetividad, de la mirada personal que renuncia a un mundo de puras apariencias del que el hombre debe sospechar, pues la única verdad a la que nos podemos agarrar (como nos sigue ocurriendo en este momento) es la que tenemos nosotros. Un simple fragmento, una vista del mundo acaso deformada pero profundamente nuestra. La única que nos queda tras la muerte de Dios que predijo Nietzche. El hombre se ha quedado sólo, sin más certezas que las suyas propias y sólo puede intentar la reconstrucción de la realidad apelando a su corazón o a la geometría (como haría Picasso), a su subconsciente (los surrealistas) o a la música (Kandinsky)

 

Por todo ello Van Gogh nos sigue atrayendo. Por que en el fondo es uno de los primeros que nos muestra esta terrible fragilidad humana, su incapacidad ante un mundo que ya no tiene control y se mueve en espirales sin fin a nuestras espaldas, amenazándonos sin cesar.

¡Qué lúcido era Van Gogh, pese o quizás gracias, a sus episodios de locura! Volveremos a él de vez en cuando, pues así quizás nos sirva para comprendernos mejor.

jueves, 25 de febrero de 2021

Análisis y Comentario. TARDE DE DOMINGO EN LA GRANDE JATTE. SEURAT

 SDELBIOMBO - - DE MANET A VAN GOGH

Tomado de wikipedia

El tema no puede ser más costumbrista. Se trata de una (dislocada) escena cotidiana que se podía ver en los alrededores de la Grande Gatte, a orillas del Sena, en donde las distintas clases sociales pasean o descansan en sus riberas. Un tema, por lo tanto, profano, tan típico del siglo XIX que, sin embargo, y como más tarde veremos, en realidad es una pura excusa.

El soporte es lienzo mientras los colores se aplican, en pequeños puntos, al óleo.

La composición es sumamente compleja y estudiada, lo cual entra en contradicción con el aparente ambiente costumbrista y espotáneo del que hablábamos. Los pesos se encuentran sumamente organizados por medio de la colocación de las figuras, las luces y sombras y la perspectiva. Así tenemos una parte inferior dominada por una pesada sombra que se conecta de forma intensa por la vertical de los dos personajes de la derecha y de una forma más sutil en el centro e izquierda. Tras ella aparece la gran zona iluminada cuya figura de transición sería la mujer de rojo con sombrilla.

Toda la composición está dominada por la interacción de numerosas verticales que son compensadas por horizontales y diagonales de sentido izquierda derecha (sombras, ribera).

La línea ha desaparecido virtualmente (aunque en nuestra visión reaparezca en las formas compositivas, como ya se dijo), mientras que el color y sus gradaciones toma la máxima importancia. Su forma de trabajarlo es sumamente novedosa, aplicándolo en pequeños puntos sobre el lienzo para conseguir un efecto visual concreto: aprovechar la capacidad de combinar los colores cercanos que tiene nuestra pupila, creando así los tonos intermedios que produce la luz natural sobre los objetos.

Tomado de wikipedia

En lo que se refiere a su composición, el negro de la banda inferior estabiliza todo el cuadro, mientras los rojos animan toda la superficie del cuadro creando numerosas rutas visuales  que nos hacen desplazarnos por él de izquierda a derecha, entrando y saliendo en su profundidad. Como contrapunto de ellos y a fin de crear el equilibrio deseado, todo el fondo frío en varios matices nos crea un fondo homogeneo en el que destaquen tanto los oscuros como los cálidos.

La luz, principal objeto del cuadro, es natural y representativa, intentando llevar a sus máximas consecuencias las teorías cromáticas expuestas por Chrevaul que ya habían utilizado de forma más intuitiva los impresionistas: crear colores puros sobre el cuadro para reflejar su impacto sobre los distintos colores y objetos que, por su parte, proyectan sombras que ya no son negras sino violetas o azuladas, como pretendía ya Monet.

 

Tomado de wikipedia

La perspectiva, de nuevo, está sumamente cuidada, con una paradójica condición. Mientras las numerosas diagonales y la multitud de espacios intermedios que tenemos nos obliga a desplazarnos hacia el punto de fuga junto a la cabeza de los personajes de la derecha, el propio autor nos genera numerosos obstáculos (árboles, figuras humanas) con los que tapona estos huecos visuales, obligándosnos una y otra vez a cambiar de dirección al no poder avanzar hasta el punto final.

Las figuras se nos presentan (pese al tema) en exceso hieráticas, sin expresiones y con un movimiento controlado. Predomina en ellas el prefil estricto o la vista frontal, eliminando casi por completo los tres cuartos, como era habitual en la época. Su construcción, sumamente geométrica les dan un punto más de solidez e inmovilidad.

 

Comentario.

Nos encontramos con la obra maestra de Seurat, el gran neoimpresionista que intentó objetivar los avances impresionistas y utilizarlos sobre una trama conceptualmente clásica (Algo parecido, aunque con unos medios distintos quería hacer CezanneLlevar el impresionismo a los museos).

Como ya se ha vista existen numerosos paralelismos de su obra con la generación impresionista anterior (interés por la luz, efectos cromáticos en el ojo humano, utilización de colores puros sólo unidos visualmente, escenarios naturales, sombras coloreadas…). Sin embargo Seurat no se limita a ello, sino que quiere darle un carácter científico y clásico. El primero de ellos se conoce popularmente como puntillismo (aunque Seurat prefería el término neoimpresionismo), pues su técnica, lenta y minuciosa que rompía con el carácter abocetado  y fugaz del impresionismo, consistía en poner una trama de puntos de color puro tan íntimamente relacionados que el ojo humano termina por mezclar sus tonos (como, muchos años después la fotografía utilizará con el sistema offset, creando entramasdos de puntos grises que el ojo reconvertiría en imagen, o en la actualidad la fotografía digital ha convertido en píxeles, cuantos más existan mayor nitiedez tendrá la imagen que, por supuesto, nunca llegará a ser como la realidad, pues su sucesivo aumento nos terminaría por enseñar la trama coloreada).

Los bañistas

Tomado de wikipedia

Conceptualmente, por tanto, Seurat (como gran parte de los posimpresionistas) no pretenden el ideal utópico del impresionismo de crear una representación de la realidad, sino, más bien, un simulacro de la misma, haciéndonos conscientes que la pintura (como ya había descubierto Manet, y mucho antes Velázquez) es tan sólo una traducción de la realidad a otros medios plásticos en donde el espectador debe tener una distancia concreta y la ingenuidad de creer lo que está viendo.

Esta actitud despegada del supuesto objetivismo que tan en boga había puesto el positivismo (y que, con distintas técnicas también cuestionaban Gauguin, Cezanne o Van Gogh poniendo los cimientos para la revolución de las vanguardias históricas de principios del XX), tiene su corolario en la actitud que adopta Seurat sobre temas tan claves como composición o perspectiva. Para ello se inspira en el probablemente pintor más abstracto de todo el Quattrocento: Piero de la Francesca. De él deriva su composición, figuras o perspectiva, esa sensación de actitud silenciosa, cuasi religiosa, en donde las figuras se terminan por convertir en volúmenes bajo el dominio del color y la luz.

Seurat. El Estudio

Tomado de wikipedia

Con todo ello romperá con los modelos impresionistas y creará un arte mental que estará mucho más cerca de Picasso y sus Señoritas que de Monet y sus Ninfeas. Su muerte temprana y la asimilación superficial de su pintura por parte de sus discípulos (Signac) harán que esta vía quede muerta para la modernidad, pese a sus numerosos hallazgos formales y simbólicos en el estudio del color y la línea y sus relaciones fisiológicas de la escenas circenses, el cáracter mental, el cuadro de dentro de cuadro y una pre-visión simultánea en su Estudio) y sólo alguno de sus rasgos más superficiales pueden ser apreciados en el primer Matisse (lujo Calma y voluptuosidad) o Picasso (cubismo analítico)

En el circo

Tomado de wikipedia