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jueves, 15 de junio de 2023

Capilla cementerio Almudena
























Francisco García Nava, arquitecto municipal, es el encargado de llevar a la práctica el diseño realizado por Arbos y Urioste , creando esta capilla o el gran propileo de entrada.
La capilla ocupa un lugar principal dentro de los recorridos del espacio funerario, enmarcada desde el propio pórtico y situada en alto, encajada entre hileras de cipreses centenarios.

Para ella utilizó una planta centralizada de cruz griega (aunque reconvertida en octógono por las capillas menores)  que se desarrolla en una cúpula central.























Tanto esta como las ventanas utiliza los arcos parabólicos y catenarios (tan queridos también por Gaudí) que dan una extraña movilidad y ascensionalidad a la obra. y se unen a otros elementos que juegan entre el modernismo (como el ambiente curvilíneo que se genera en toda la cúpula al unirse con las capillas menores, los detalles florales y animalísticos, como las alas de un murciélago) y el historicismo (desde el neobizantinismo del interior de la cúpula, el gusto por la bicromía del mármol blanco y el ladrillo del neomudéjar, como lo es también la torre, las vidrieras neogóticas o el uso de la arquitectura del hierro y el cristal en la marquesina de entrada)


viernes, 31 de diciembre de 2021

Academia de Farmacia Militar.











Se trata de un fantástico edificio clasicista en su distribución de dos bloques laterales  avanzados tras los cuales se abre el edificio central, con una entrada más clasicista














En estos pabellones encontramos la decoración más variadas, con amplios vanos termales rematados en arco de herradura, decoración de ladrillo marcando vanos y pilares típica del neomudéjar y las magníficas torrecillas de forma bulbosa que le da un vago aire oriental.















Su autor: El ingeniero militar Pascual Fernández Aceituno en 1922.

 

                                  RINCONES DE MADRID

jueves, 4 de septiembre de 2014

PLAZA DE ARMAS. DE ESTACIÓN A CENTRO COMERCIAL


La arquitectura del hierro y del cristal de la que venimos ocupándonos desde hace meses, permite a menudo su reconversión de funciones, dada su diafanidad y polivalencia de los espacios.
Ya lo vimos en el mercado de San Miguel o en el frustrado proyecto del Born de Barcelona.

De la misma forma ha ocurrido en Sevilla, que ha convertido su antigua estación de Córdoba (obsoleta tras la creación de Santa Justa) en un centro comercial, el Plaza de Armas, que une una interesante arquitectura neomudéjar junto a su emplazamiento (en la calle Torneo, junto al puente de la Expiración, a un paso del centro histórico pero con buenas vías de acceso para los automóviles)

Pasa ello se han dejado abiertos sus dos grandes extremos acristalados (lo más valioso de la construcción, con una nueva cristalera moderna muy interesante) y se están remozando (con una lentitud extraordinaria) sus partes de obra de estilo neomudéjar.
Al interior, en torno a la pasarela central, sobreelevada, se han  colocado tiendas y restaurantes  a su alrededor.






















domingo, 4 de mayo de 2014

NEOMUDÉJAR, MIGUEL HERNÁNDEZ Y LAS NANAS DE LA CEBOLLA


Muchos madrileños no lo conocen, pero en pleno barrio de Salamanca, en la calle Conde de Peñalver, existe un precioso edificio neomudéjar, ahora asilo de ancianos.

Del estilo ya hemos hablado ampliamente aquí, y hoy lo que nos interesa es hablar de un ilustre escritor que estuvo prisionero entre sus muros, pues este edificio fue (tras la entrada de Franco en Madrid), la antigua prisión de Torrijos.
El escritor fue Miguel Hernández, y entre las cosas que escribió se encuentran sus famosas Nanas de la cebolla que tenéis aquí, uno de los poemas más intensos y emotivos de amor, pobreza y compromiso de todo el siglo XX.




















Las fotografías son de JV, las tomamos juntos en un paseo que nos hizo Ana, enseñándonos algunas partes del barrio

miércoles, 27 de noviembre de 2013

EL PALACETE DE OSMA. EL INSTITUTO DE VALENCIA DE DON JUAN


Casi sobre el puente que cruza la Castellana (y en cuyos bajos se encuentra el Museo de escultura contemporánea al aire libre), contiguo al Palacio del Marqués de Bermejillo, se alza esta magnífica obra neoárabe (una tendencia específica del neomudéjar) del arquitecto Enrique Fort en 1886. 


Sus  detalles  están tomados  de la Giralda, tal y como  puede verse  en  los paños  de  sebka,  los merlones  o  los  arcos  de herradura. Una Giralda ya de por si impura, pues  no se recoge el modelo almohade sino las formas híbridas del alminar tras las reformas renacentistas, como puede verse en la balconada.El  palacete  es  la  sede de  la Fundación  Alcántara de Don Juan que atesora una de las colecciones de artes aplicadas más importantes del país

jueves, 10 de octubre de 2013

MATADERO. MADRID


De todas las grandes obras que se hicieron en la España de la Burbuja, a mi me parece una de las más logradas e interesantes.

El antiguo matadero, situado junto al Manzanares (la zona fabril de Madrid frente al ensanche burgués del norte), era una obra de arquitectura industrial de principios de siglo que entremezclaba las arquitecturas del hierro y cristal (para conseguir los espacios diáfanos necesarios para su funcionamiento) con un exterior neomudéjar (al modo toledano de verdugadas de ladrillo y paneles de mampostería) del que tantas veces hemos hablado aquí. 





Junto a estos tradicionales materiales, la organización de las más de 60 naves y sus formas de relación y construcción se inspiraron en los experimentos que estaba realizando la Bauhaus alemana, movimiento moderno que pretendía llevar el arte (y especialmente el diseño) a la industria tradicional.

Con su lenta decadencia (con la apertura de MercaMadrid) se ha redefinido totalmente sus funciones, creándose un amplio y polifuncional espacio dedicado a las artes.

El proceso ha sido lento (y aún no se ha finalizado), redefiniéndose una y otra vez hasta su estado actual, ya incluido en el macroproyecto de MadridRío.

En la actualidad funcionan varias actividades: teatro (las naves del matadero), museos (Casa del Lector, Intermediae), naves dedicadas a la creación artística, cineteca, nave de música, jardín botánico (invernadero de la Arganzuela) o servicios municipales (como la casa del Reloj, actual junta de distrito).

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 Con todo ello se ha creado un polo cultural interesantísimo (del que carecía el sur de Madrid) vinculado al gran parque lineal del Manzanares.

Las diversas rehabilitaciones (que como decimos se han prolongado en el tiempo y pertenecen a distintas manos) han respetado el espacio general exterior, procediendo a una reconversión de las zonas interiores según las necesidades precisas, conservando así un interesantísimo ejemplo de arquitectura industrial (como el que ya vimos en MediaLab o la propia Caixafórum) mientras se regenera toda una amplia zona de la ciudad, tradicionalmente bastante olvidada.

Para saber más
http://es.wikipedia.org/wiki/Matadero_Madrid#Espacio_Cultural:_.22Matadero_Madrid.22

lunes, 8 de julio de 2013

UN MAGNÍFICO EDIFICIO NEOMUDÉJAR MADRILEÑO


De todo el Ensanche madrileño, yo prefiero la zona de Chamberí.
Fue por esta zona por donde Castro empezó el parcelamiento y construcción del mismo, procediendo a su estructura reticular y zonificada: desde la Castellana a Almagro los palacetes de las clases elevadas (muchos de ellos reconvertidos en hoteles de lujo y embajadas), la zona de Santa Engracia a las clases más populares y las instituciones benéficas.

En esta última zona, esquina Santa Engracia con Españoleto se encuentra este magnífico edificio más popular con un claro estilo neomudéjar que ya hemos analizado aquí

martes, 11 de junio de 2013

EL PALACIO DE CRISTAL DE MADRID. Velázquez Bosco


En un ciudad llena de edificios bellos como es Madrid, es éste mi favorito, una de las más exquisitas realizaciones decimonónicas de la capital.

Construido en 1887 estaba destinado como invernadero para la flora tropical en la exposición dedicada a las islas Filipinas, aún posesión española.

Se asienta en una gran hondonada de lo que fuera la Fábrica de Porcelana del Buen Retiro, volada por los franceses durante la Guerra de Independencia para evitar la competencia con Sevres.

Aprovechando el terreno ante él se creó un pequeño lago en donde sobreviven desde entonces varios cipreses de los pantanos.

La edificación es un perfecto ejemplo del eclecticismo de la época (y del propio autor, Velázquez Bosco,  al que ya analizamos a propósito del cercano Palacio de Velázquez)

Con planta de cruz griega (con ciertos recuerdos de la gran arquitectura de Villanueva, en el también cercano Real Observatorio) su acceso se realiza por medio de un clásico doble pórtico exástilo de columnas jónicas.
A su exterior, será el ladrillo y la cerámica (diseñada por Zuluoga) que nos traen recuerdos del neomudéjar más meridional, como el de Anibal González y su Plaza de España en Sevilla.

Sin embargo, el mayor logro de todo el edificio es su estructura de hierro y cristal, probablemente la más lograda de nuestro país, íntimamente emparentado con otros pabellones (como el de Paxton en Londres o las Halles de Baltard en París) que utilizaba elementos prefabricados que se montaban directamente en la obra por medio de largas filas de remaches.

Con unos cálculos realizados por Alberto de Palacios (que utilizó ciertas formas góticas en su alzado), la estructura se alza ingrávida hacia el cielo apoyada en pilares embutidos en las paredes y esbeltas columnas que juegan a mezclar los capitales jónicos con otros que están anticipando ciertos modernismo vieneses.



La estructura se cubre con bóvedas de cañón en las naves y otra de paños en el centro (bajo ella se encontraba un gran pilón para las plantas acuáticas)

A través de todas estas técnicas, Velázquez Bosco consiguió crear un espectacular espacio diáfano que en la actualidad se utiliza para grandes montajes artísticos (dependiente del Reina Sofía).

Un lugar mágico que gracias a su cristal consigue fundir interior y exterior, apropiándose del entorno que entra en el interior y lo llena de otoño o primavera gracias a las arboledas que le rodean.



La experiencia cambia así según el humor del cielo y las estaciones, encerrando al espectador en una caja de luz, espacio y naturaleza que pocas veces es accesible

lunes, 25 de febrero de 2013

LA SALA ÁRABE DEL CASINO DE MURCIA. NEOALHAMBRINO


La pujanza de la burguesía decimonónica creo una nueva tipología arquitectónica: El Casino.

Entendido como lugar de reunión restringido a una clase social pudiente en donde se hablaba de política o se creaban las relaciones personales que luego culminarían en negocios. Era, también, un perfecto escaparate de sus fastos (bailes, fiestas y mascaradas...) y, por ende, de su importancia.

Murcia, a partir del siglo XVIII, comenzó un despegue económico basado en la explotación de su huerta que se culminó en el XIX, creando una clase rentista que necesitaba diferenciarse del pueblo llano y poseer un lugar de reunión. Estas necesidades las cubrió el Casino, creado en la gran vía del centro, la calle Trapería (pues tan importante era crear un lugar de reunión como ser visto en ella)

Iniciado en 1847 su construcción es un perfecto muestrario de los historicismos de a época que pretender recrear los fastos de siglos anteriores y dar al conjunto una diferenciación estética que, en el fondo, era social y económica.

Nosotros nos ocuparemos hoy de su sala neoárabe (una variante del neomudéjar del que tanto venimos hablando en los últimos meses), construida como un pórtico majestuoso de entrada.

Para su creación se reutilizó el vocabulario de la Alhambra, como ya vimos en la Alcaicería de Granada, aunque como principal fuente de inspiración (debido a su buena conservación) sería más el Salón de Embajadores que Pedro el Cruel realizara en los Alcázares de Sevilla.

La obra de Manuel Castaños es de una pureza arqueológica verdaderamente notable recogiendo de forma bastante pura las formas nazaríes (arcos angrelados, mocárabes, lacerías, capiteles, jarrones en sus tacas...) y sólo se permite la inclusión (típica de la arquitectura del hierro y cristal) de una cubierta transparente que protege al conjunto y convierte en interior confortable lo que en el fondo era una simple estructura de patio

























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