viernes, 18 de mayo de 2018

SICILIA. FLOR NEGRA


Desde sus inicios, múltiples cuestiones anudan la obra de Sicilia y Barceló.
Semejantes cuestiones de partida que son interpretadas de formas sumamente particulares.
Una de ellas es la búsqueda de la tensión entre contrarios, la dialéctica entre elementos en principio incompatibles
En Barceló lo vimos en su juego abstracción/figuración, en esta obra de madurez de Sicilia entre el fondo y el plano ¿cuál es cual?
Lo es también en la tensión entre la geometría estricta del rectángulo blanco que es creado (y a la vez anulado) por la mancha informe negra.

Dialéctica entre constructivismo e informalismo, pero también entre pintura de superficie (con su fuerte trabajo de texturación) y de perspectiva (con el blanco flotando sobre el negro, o la mancha negra intoduciéndose en unas profundas y misterioriosas profundidades.
Muchas de estas contradicciones son la representación plástica de obsesiones mucho más profundas, vinculadas con la poética y la práctica de la mística y, en los últimos años, de la ciencia más radical

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