jueves, 11 de junio de 2015

SACRISTÍA DE SIGÜENZA. COVARRUBIAS


Uno de los tesoros menos conocidos de la catedral de Sigüenza es esta magnífica sacristía, una de las primeras obras totalmente personales de Covarrubias.
En ella el arquitecto está realizando el paso entre el plateresco de la fachada del Hospital de Santa Cruz al futuro purismo.

Según Arias de Cossío este cambio (aún sin visitar Italia), hay que vincularlo con el patrocinio de la familia Mendoza que había supuesto la entrada del renacimiento más puro, como ya pudimos ver en las obras de Lorenzo Vázquez.
Y es que, bajo la apariencia decorativa (Nieto y Checa la creen deudora de los frescos de Santa Constanza de Roma, conocidos a través del cuaderno de dibujos italianos de Don Diego Hurtado de Mendoza), Covarrubias está pensando en volúmenes casi brunesllesquianos (comprárese con su Capilla Pazzi) generados por las columnas adosadas y su intercolumnio.
Gracias a este módulo la sacristía se compone de cubos de doble intercolumnio que, en la bóveda de cañón superior se articulan por medio de los arcos fajones, retranqueando la pared (para crear espacio para las cajonerías) un cuarto de módulo cubierto por bóvedas de cañón trasversales a la principal, creando los dos ejes de espacio (tres con la altura)

Se crea así un espacio modulado y transparente, puramente arquitectónico, en donde la decoración sólo es una más cara de puro ornamento, dando una poderosa sensación de armonía a la que contribuye la luz

Según Chueca, nos encontramos en la creación del modelo canónico de sacristía que una y otra vez reinterpretará Vandelvira en Úbeda o Jaen



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