lunes, 2 de mayo de 2016

LA PINTURA CONSTRUCTIVISTA. Lissitzky. PROUN


Como ya explicamos a propósito de la torre de Tatlin, el constructivismo fue más una utopía que un verdadero estilo artístico en donde se buscaba una reforma social a través del arte sobre los presupuestos de la revolución de octubre.
Esta utopía se manifestaba, especialmente, en una nueva concepción del espacio. Un espacio en equilibrio " que ha de ser móvil y elemental, de modo que un teléfono o un mueble común de oficina no lo pueda trastornar. El espacio debe existir para el hombre, no el hombre para el espacio (El Lisstzky)

En la búsqueda de este espacio El Lisstzky elaboró su concepto de Proun, que más allá de un cuadro (en el que no creía) tenía un objetivo: "la construcción creadora de formas (y, consecuentemente, la conquista del espacio) a través de la construcción económica del material transformado.

Por tanto, cuando observemos estos Proun, no deberíamos ver en ellos tradicionales pinturas sino toda una aventura tridimensional que las circunstancias no permitieron concretarse.
Partiendo de la senda iniciada por Malevich se buscaba la experimentación (radical) del espacio y sus posibilidades, en algunos momentos cercano a las obras de Mies van der Rohe (Pabellón Barcelona) en donde los muros (los sólidos) y lo vacíos deberían crear un continum en el donde el hombre redescubriera el espacio escondido en su propia vastedad y falta de límites.

Por el contrario, en los dibujos ya intuimos cómo el espacio se contrae y se expande sin encerrarse nunca por completo para que siga fluyendo, limitado pero no cortado, más bien canalizado a través de laberintos diáfanos.

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