jueves, 20 de abril de 2017

SOBRE LOS READY MADE DE DUCHAMP


Fuente

Vamos a intentar explicar brevemente en qué consisten y qué proponen los famosos ready made de Duchamp que cambiaron el panorama artísticos y son los padres de movimientos tan diversos como los Nuevos Realistas, el Pop Art, el arte de Beuys, el arte conceptual o el posmoderno (sin ellos no se puede entender más de la mitad del arte contemporáneo).
En principio nos encontramos con objetos industriales que el artista elige aunque (según la clasificación de Ramírez) existen otro tipo de ready, los llamado asistidos, en donde el artista manipula los objetos o los combina como el famoso ¿Por qué no estornudar? o su Gioconda


En ellos ya no importa demasiado la elaboración artesanal del objeto (como podría ser una escultura), sino el hecho de elegirlo como diría el propio Duchamp a propósito de su Fuente

El hecho que el señor Mutt realizara o no la fuente con sus propias manos carece de importancia. la ELIGIÓ. Cogió un artículo de la vida cotidiana y lo presentó de tal modo de su significado utilitario desapareció bajo un título y un punto de vista nuevos. Creó un pensamiento nuevo para ese objeto

Estas palabras nos explican gran parte de la función de estos ready made.
Plantean el arte como un hecho mental (y no manual, como en el fondo ya decía Velázquez en sus Meninas).
Es la voluntad (elegir) y no simplemente la pericia lo que se pone como factor determinante.
Esta elección, además, genera una nueva premisa: descontextualizar el objeto. La Fuente ya no es un urinario al elegirlo el artista y exponerlo en una galería de arte. Al sacar de su ambiente al objeto se carga de nuevas significaciones.

Portabotellas

Y esto, a su vez, nos lleva a un nuevo punto. ¿Por qué se llena de nuevos significados? Porque se lo da el espectador.
Estos pueden ser puramente físicas (en la rueda sobre Taburete había que mover el objeto, en el Ruido secreto mover y escuchar, o en el Tropezador, tropezar) o mentales (plantearse preguntas como hemos visto en varios de ellos, como la Fuente, replantearse el arte o la propia realidad ante el asombro/descolocamiento que produce la presencia del objeto en un lugar no esperado, como tantas veces hará posteriormente el Surrealismo)
De esta manera, el arte no es el ready sino el propio diálogo que genera el espectador, que se debe convertir en un ser activo en el arte, y no un simple contemplador pasivo (un paso más allá de lo que planteaba el mundo barroco).




Muere así el arte retiniano (del ojo) para convertirse en máquinas de significar (accionadas por el espectador), por lo que Duchamp insiste una y otra vez que la elección no debe ser estética (pues entonces tan sólo servirían para ser contemplados).



Como luego heredará el Surrealismo, la función o los propios títulos son a menudos azarosos o simplemente absurdos, lo que permite, por una parte el escándalo como una forma de revulsivo y, por otra, funcionaría como una pila de polos opuestos (título y objeto) que genere una corriente que altere la percepción y obligue al cuestionamiento.
Como vimos aquí, estos ready made son, en muchas ocasiones, una máquina inútil que habla del desprestigio de la ciencia newtoniana y mecánica por otra poética (curiosamente lo que hoy denominamos ciencia cuántica)

Los ready incumplidos



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