domingo, 3 de marzo de 2013

POR LA BRETAÑA FRANCESA. SEGUNDA PARTE





Quinto día:    
 DINAN y su influjo medieval es todo uno, el encanto de esta exquisita villa, está fuera de toda duda y se puede considerar una de las agradables sorpresas del viaje, tanto de día como de noche. Con imponente muralla defensiva, casas enormes con preciosos entramados, calles de lainneire (lana), cordonneerie (zapatos), etc. Castillo, Basílica de Saint Sauveur, Iglesia de Saint Malo, plaza des Merciers, la empinada y empedrada calle Jerzual, la Torre del Reloj. 

Abandonamos esta ciudad con cierta nostalgia, después de recorrer sus calles limpias, floreadas y llenas de animación, había mercado ese día, siguiendo la ruta nos dirigimos a SAINT BRIEUC, conjunto urbano en el cual destaca la catedral de Saint Étienne, la ciudad antigua con sus viejas casas con entramados de madera, sus vistas sobre el valle de Gouëdic. 

Camino de la costa, hacia PLOUHA, buscamos la Chapelle Kermaría, merece la pena perderse y buscar esta singular capilla escondida entre bosques, de estilo gótico, muy rural, donde nos sorprenden los frescos de la nave central con la Danza Macabra, toda una sorpresa, nos dio tiempo para acercarnos a ver los acantilados más próximos y pasear por la noche por el animado puerto de PAIMPOL, aquí destaca la abadía casi derruida de Beaupot. 

Visita recomendada a Ile de Bréhat (isla de flores). Pasamos la noche en una encantadora casa-granja en Lauloup y el desayuno del sexto día nos sorprendió incluso con crepes, estas familias son amables y encantadoras.

Sexto día:       
 Salida dirección a Morlaix con breve parada en GINGAMP, por falta de tiempo, nos vamos a perder  paisajes, pueblos y ciudades que merecen la pena y son recomendables, en la parte más occidental de la Bretaña, Plomanac´h, la costa de granito rosa, con sus faros, islotes y acantilados, algunas ciudades están hermanados como Lannion con Viveiro (Lugo) ciudad pintoresca, destaca su barrio histórico y la iglesia Brélevenez,  visitar St. Pol de Léon, Ile de Batz, etc, (otra vez será). 

Dirección a BREST, nos sorprenden una serie de pueblos muy próximos entre sí, que conservan, muestran y cuidan exquisitamente sus parroquias, típicas de la cultural rural, de riqueza inesperada, destacan sus Calvarios exteriores, composiciones iconográficas en piedra de los siglo XV y XVI, donde se narran los momentos de la vida de Cristo, bajo una cruz similar a los cruceiros gallegos. Merece la pena parar para visitarlos, están muy próximos entre sí, destacan  Saint Thégonnec, Guimiliau, Lampaul-Guimiliau, Sizun. El recorrido continua pasando por LANDERNAU, donde destaca el puente de Rohan, el cual conserva sus viviendas y tiendas al estilo medieval. A continuación Plougastel Daoulas nos recibe con un magnífico calvario en piedra, seguidamente camino de la ciudad de QUIMPER, capital religiosa, ciudad de tamaño medio, con un conjunto urbano antiguo, la catedral gótica de Saint Corentin, ciudad famosa por su cerámica, sugiero si es posible acercarse a Pointe du Raz (el finisterre francés). Buscamos alojamiento dirección Concarneau y lo encontramos en un camping con bosque con hayas, abedules, alquilamos una mobil home, estupendo y barato.
   
Séptimo día:   
CONCARNEAU, conserva un interesante recinto amurallado, una ciudadela en forma de pequeña isla, con casas de madera, flores, interesantes vistas y mucha tienda de recuerdos. 

Coche y dirección a PONT AVEN, es un pueblo interesante, el río encajonado divide en dos la población, jalonado por multitud de molinos, transformados con mucho gusto, flores por doquier y la evocación permanente de Gauguin, aquí se instalaron muchos pintores del s. XIX y convirtieron el pueblo en una referencia artística, no en vano hoy casi en cada esquina nos sorprende una galería de arte, se puede visitar el museo y a las afueras del pueblo por una carretera boscosa sorprende la interesante capilla de Trémalo en ella se encuentra el cristo amarillo que inmortalizó Paul Gauguin en 1.889.

Camino de Port Louis, merece la pena una parada para visitar su fortaleza junto a la playa. Quimperlé, el viaje sigue por AURAY y CARNAC, maravilloso conjunto megalítico, dólmenes alineados, espectacular.

 El recorrido hacia VANNES, importante ciudad con un grandioso e interesante barrio histórico con casas de colores con entramados, ciudad que merece la pena recorrer. 




 
El viaje se termina poco a poco y con nostalgia por lo que hemos dejado a nuestras espaldas, nos dirigimos hacia ROCHEFORT EN TERRE pueblo precioso lleno de edificios históricos y lleno de flores, un broche floreado para el final,  alojamiento en un apartamento rural.




Al día siguiente iniciamos el regreso a España, con una breve parada en La Roche Bernard, dirección Burdeos.
Un viaje fantástico con aventuras fáciles de resolver, uno de nosotros hablaba algo de francés y eso facilitó el camino. Viaje sin agobios y poca gente, excepto en Le Mont Saint Michel, sin duda para repetir.

 Imágenes y textos:
Juan Aranda Espinosa

2 comentarios:

  1. Recorrí la Bretaña hace ahora unos diez años y pensé como tú que era un viaje para repetir.Espero hacerlo pronto.
    Las fotos son magnificas
    Un saludo

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