martes, 13 de enero de 2015

LOS RETABLOS GÓTICOS. PARTES

Su origen se encuentra en las tablas que se colocaban sobre el altar o sobre en él en el mundo románico (aquí puedes ver un ejemplo).
Pronto comenzaron a añadirse tablas hasta formar el gran retablo fijo de las catedrales góticas, tanto de pintura como escultura o una mezcla de ambas
Retablo valenciano anónimo. Siglo XV

Su cuerpo inferior se denomina predela (5). Sobre ella se organizan las tablas en horizontal o cuerpos (4) y en vertical o calles (3). Éstas últimas se dividen por otras más estrechas llamadas entrecalles. La calle central es más ancha y se remata en la parte superior por una espiga o gablete (2). Todo el retablo se corona por el guardapolvo (1), habitualmente decorado
Retablo de Jaume Serra. Siglo XIV

Como puedes ver en las fotografías anteriores el retablo está lleno de formas tomadas de la arquitectura (arcos, pináculos, florones, pilares...) muy a menudo decorados con pan de oro.

Con el tiempo los retablos se volverán cada vez más recargados, y en el gótico flamígero perderán estas partes hasta convertirse en verdaderas "máquinas" de pintura y escultura, como puedes ver en esta obras de Gil de Siloé.

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Utilizados de forma particular en domicilios y oratorios privados, existían otros modelos de retablos formados por dos (dípticos) o tres (trípticos) tablas unidas por goznes que permitían abrirlos y cerrarlos.




















Tríptico flamenco finales del XV
Las personas arrodilladas en las tablas laterales son los donantes o comitentes (aquellos que encargan la pieza)

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