viernes, 30 de enero de 2015

Lecciones sobre Renacimiento. EL NEOPLATONISMO


Según Alberti, la belleza de la forma humana refleja la belleza de Dios, aunque desde luego debe su concepción en parte a Platón

      Si la baja edad Media había sido profundamente aristotélica (desde las relecturas que había realizado Santo Tomás de Aquino de la obra de Averroes, creando con ello toda la corriente escolástica que seguirá desarrollándose en el Renacimiento en la figura de Pietro Pompornazzi), el Renacimiento redescubrirá a Platón que había sido relegado a un segundo plano y sólo era conocido desde la mística medieval (también de origen musulmán, el sufismo).
          Especialmente en Florencia, dentro del marco de la Academia fundada por Lorenzo de Medici, serán Marsilio Ficino, Poliziano y Pico della Mirandola los que emprenderán la tarea de conciliar a Platón con el cristianismo a través del neoplatonismo
     De esta forma el Ser por excelencia es Dios y todos los demás seres provienen de él, son criaturas de Dios vestidas con formas sensibles y corruptibles, es decir, transitorias. En este contexto el hombre es a la vez alma inmortal, reflejo de Dios, pero también materia. Por medio de su razón y libertad puede desvestirse de sus vestiduras y llegar al mundo de las ideas (lo divino) por los caminos del conocimiento. 



 La poesía y, especialmente, el arte se convierten en este sentido en vías hacia un plano superior de comprensión y de existencia, al que diversos humanistas, incluido Ficino, intentan acceder a través de la magia y la astrología. Hay por tanto una refundación del antropocentrismo cristiano, la importancia de la razón y la libertad.

San Juan Bautista. Leonardo da Vinci


Toda esta concepción filosófica (que unida a las teorías pitagóricas y el desarrollo de la proporción a través de la geometría) será el sustento a la búsqueda de la armonía, la belleza (pues lo bello es en esencia bueno, al ser más cercano a la perfección) y el idealismo que ya se cultivaban en el arte, siendo acaso sus resultados más depurados las obras de Botticelli o las primeras de Miguel Ángel (Piedad del Vaticano), que buscan el verdadera alma de las cosas más allá de su pura apariencia, partiendo así desde la idea a la realización, tal y como explicaba Miguel Ángel cuando decía que sólo le hacía falta quitar el mármol que envolvía a la escultura que ya estaba dentro del mármol (de su imaginación).






















Bajo estos presupuestos (con una importancia radical de la belleza que excede lo estético para transmitirse a lo moral, como ya hemos visto) se cambia el concepto de relación con la Naturaleza.
Si el aristotelismo pretendía descubrir la obra divina en lo natural, en el Renacimiento se introducirá el citado concepto de Idea.
Ya existe en lo más profundo del hombre una IDEA sobre lo bello y la misión del artista será buscarla en la Naturaleza. El texto de Alberti (sobre Zeius, el famoso pintor griego) es muy claro al respecto:

No emprendió su obra confiando imperiosamente en su propio talento (...), sino que, convencido de que todo aquello que le era necesario para plasmar la belleza no sólo no podía encontrarlo intuitivamente, sino que ni en la naturaleza podría descubrirlo en un sólo cuerpo, escogió de entre todas las jóvenes de la ciudad a cinco muchachas especialmente hermosas, para poder representar en su pintura los rasgos de belleza femenina que en cada una de ellas eran más dignos de admiración. Actuó con sabiduría.

El artista, por tanto, su mente reflexiva, debe buscar y encontrar en el natural lo más bello para, a través de las reglas de proporción y adecuación, acercarse a la idea
La Naturaleza se convierte así en un catálogo en donde revisar y encontrar lo que el alma ya había visto en sus ensueños, y se investigará profundamente en ella pero de manera condicionada a la Idea primigenia.

Esta idea será retomada en el mundo barroco por Bellori y otros tratadistas defensores del barroco clasicista.

Los buenos pintores y escultores, imitando a aquel Primer Artesano, se forman también en la mente un ejemplo de belleza superior y, contemplándolo, modifican la naturaleza sin errar en los colores ni en las líneas
(Bellori, 1664)


       CONCEPTOS BÁSICOS DEL RENACIMIENTO

3 comentarios:

  1. me gusto, me ha servido de verdad

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  2. gracias. sociales es mas facil asi!!

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  3. Gracias por compartirlo. Resumido y didáctico. Recomiendo leer
    DE LA VILLA ARDURA, R.: De amore. Comentario a “El Banquete de Platón. Madrid. Editorial Tecnos , S.A. 2008
    Un servidor en su día también hizo unos breves apuntes sobre el neoplatonismo en Florencia. Os paso el enlace, por si interesa.
    https://estudiandoloartistico.wordpress.com/2016/10/18/marsilio-ficino-en-la-villa-careggi/

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