domingo, 24 de mayo de 2015

EL VALLE DE GALLINERA (I). UNA LARGA HISTORIA


Castillo de Gallinera, posición avanzada de al-Azraq

Este rincón que ya vimos en geobiombo, es todo un museo al aire libre para quien sepa mirarlo.

Compuesto por   pequeños núcleos de población, sus primeras ocupaciones son prehistóricas, quedando muestras de ellas en algunas pinturas rupestres al modo levantino, continuándose las ocupaciones en la Edad de los Metales.

Posteriormente, las zonas más elevadas fueron ocupadas por castros (la mayoría de ellos mal señalizados y apenas sin excavar) íberos.
Sin embargo, el gran momento del valle será la época musulmana en la que se canalizan las múltiples surgencias y se crea un paisajes de terrazas irrigado que se mantendrá en el tiempo.

De este momento provienen sus topónimos, claramente islámicos Benirrama, Benialí, Benissivà, Benitaia, La Carroja, Alpatró, Llombai y Benissili (ben utilizado habitualmente como pártícula con el significado de hijo de)
También lo son las técnicas agrícolas que se han mantenido, con nuevos materiales, como podéis ver en este aljibe y su red de acequias.



O el urbanismo de sus pequeñas poblaciones colocadas en zonas arriscadas

El periodo andalusí terminó en el siglo XIII tras las conquistas de Jaime I. Fue una larga etapa de conflictos entre el rey aragonés y el caudillo musulmán al-Azraq del que ya nos ocupamos en este artículo.


Sobre estos riscos se asentó el castillo de Al-Qalat, el último bastión de al-Azraq

La zona cayó en una enorme decadencia tras la expulsión de los moriscos en 1609, quedando tan despoblado que el propio duque de Gandía trajo de Mallorca a 150 familias para repoblar el valle























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