martes, 5 de mayo de 2015

GUERRILLA GIRLS. ARTE FEMINISTA EN LA POSMODERNIDAD


En torno a los años 80 (en plena efervescencia de la posmodernidad) surge una tendencia de fuerte carácter político y modos activistas (Holzen, Krugger...)

Entre sus métodos destaca el volver al arte público de los años 60 por medio de estrategias de propagada callejera, pues en todas ellas interesa más el mensaje que los propios medios, que se adecuan a la circunstancias.
Entre estos medios se encuentran el panfleto, el cartel, las camisetas o los objetos que suelen acompañar a las apariciones públicas que retoman el mundo de las performances que había incido el arte de los 50 y 60, aunque ahora con una carga sociopolítica mucho más evidente y clara
En este sentido, el grupo de las Guerrilla Girls se dedica, aunque no totalmente, a desvelar los comportamientos machistas y blancos de las instituciones culturales.

(En EE UU las mujeres tan sólo ganan 2/3 de lo que ganan los hombres; y las mujeres artistas tan sólo ganan 1/3 de lo que ganan los hombres)

Para ello acompañan sus apariciones y mensajes con máscaras de orangutanes que juegan al contraste en una de sus primeras y más conocidas obras, un cartel que hablaba de las escasas artistas representadas en el Metropolitan frente a la inmensidad de los desnudos femeninos colgados de sus paredes.

En una técnica típicamente apropicionista, toman la imagen del cuerpo de la Odalisca de Ingres para colocar en su cabeza esta máscara simiesca que tan profundamente contrasta con la idea de la belleza ingresca y consigue desmarcarse de los arquetipos sociales tradicionalmente asimilados a lo femenino (dulzura, belleza, pasividad...)
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Desde entonces sus actividades han sido múltiples: visitas a museos, carteles en donde se denuncia el machismo y el predominio del hombre blanco en los museos, entrevistas en prensa y televisión...

En dicho carteles se utiliza la tradición inaugurada en el arte conceptual que ya vimos aquí que devolvió la importancia a la narrativa escrita.
Son así obras que se leen más que verse, verdaderos antianuncios (una forma típica de la contrapublicidad) que, sin embargo, utiliza sus estrategias de sorpresa  o los titulares y antetitulares de la prensa escrita.
En muchos de ellos aparece la estadística como una manera de poner de manifiesto las diferencias de género en el mundo artístico, y un peculiar sentido del humor (entre la fina ironía y el sarcasmo) que buscan perturbar al espectador y hacerle cómplice de su crítica.


¿Tienen que estar desnudas las mujeres para salir en vídeos musicales? ¡Mientras que el 99% de los hombres aparecen vestidos!

Además de este nuevo feminismo militante, sus mensajes también abordan otro tipo de aspectos políticos, con fuertes ataques a la sociedad más conservadora americana como su capitalismo sin freno,  el pensamiento medioambiental, las violaciones nunca castigadas, el profundo racismo que sigue instalado en estos sectores...



Si te violan, ya puedes "relajarte y disfrutar", porque nadie te va a creer. En 1988, de las 185.000 violaciones que se estima tuvieron lugar en EE UU, sólo se realizaron 39.160 detenciones, que resultaron en 15.700 condenas)
(Pregunta: ¿qué diferencia hay entre un prisionero de guerra y una persona sin hogar?. Respuesta: de acuerdo con la Convención de Ginebra, un prisionero de guerra tiene derecho a alimentación, alojamiento y atención médica)

Resultan especialmente interesantes sus reflexiones sobre los diversos estereotipos sobre la belleza y sus estándares que ya analizó Amparo en este magnífico artículo.






















Los republicanos sí creen en el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo: Cabello teñido y maquillaje, rinoplastia, lintings faciales, liposucción, implantes mamarios, anorexia y bulimia, pies vendados, ablación del clítoris)
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El nacimiento del feminismo. Un importante estudio de Hollywood presenta el nacimiento del feminismo. ¡Igualdad ya! Han logrado que los derechos de las mujeres resulten atractivos. Muy atractivos

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