viernes, 9 de marzo de 2018

LOS CAPRICHOS DE GOYA (1) Y EL MUNDO ILUSTRADO



Según Bozal estos grabados de Goya se inician en una serie de dibujos (Álbum de Sanlúcar) que el pintor realiza en su larga convalecencia en la casa de la duquesa de Alba, cuando una enfermedad (acaso sífilis) le lleva a las mismas puertas de la muerte, dejándolo por completo sordo.

Volaverunt

En este momento (1792) los analistas de Goya fijan la fecha en la que su arte cambiará de raíz y de la vida alegre, desenfada y opulenta de sus carrones para tapices o su primera etapa de retratista (en donde sólo le interesa el dinero o la posición social) pasará a otra mucho más crítica y en ocasiones trágicas.

En este momento vemos al Goya ilustrado, que aplica la razón para criticar todo tipo de supersticiones y costumbres sociales, como él mismo comenta en la nota que se publicó en la prensa para hacer publicidad de sus grabados

Colección de estampas de asuntos caprichosos, inventadas y grabadas al aguafuerte por Don Francisco de Goya. Persuadido el autor de que la censura de los errores y vicios humanos puede también ser objeto de la pintura: ha escogido como asuntos proporcionados para su obra, entre la multitud de extravagancias y desaciertos que son comunes en toda sociedad civil, y entre las preocupaciones y embustes vulgares, autorizados por la costumbre, la ignorancia o el interés, aquellos que ha creído más aptos a suministrar materia para el ridículo, y ejercitar al mismo tiempo la fantasía del artífice.

Diario de Madrid (6 de Febrero de 1799)


Así, con una mirada ácida y crítica, nos habla de los matrimonios por interés (en donde los padres buscaban un beneficio económico, no dudando para ello sacrificar la felicidad de sus hijas)

Qué sacrificio (Los títulos los puso el propio Goya)


Sobre la coquetería femenina.



Hasta la muerte

Sobre un clero que, amparado por las clases altas, se queda con el dinero



¿Por qué esconderlos? (las bolsas de dinero)

O tiene muchos otros vicios (y acaso o sólo la bebida)


Están calientes (¿Sólo de vino?)

O la propia Inquisición, con la que llegó a tener ciertos problemas
                            
No hubo remedio
Fijaros en los guardianes que acompañan a este condenado por la inquisición o el pueblo, embrutecido, que lo insulta.


También critica las supersticiones, como aquella que pretendía que los dientes de los ahorcados tenían propiedades afrodisiacas.

A la caza de dientes

Considerando a la propia religión como una forma más de oscurantismo

Lo que puede un sastre


Pero también a los médicos


De qué mal morirá. 

Observa las sombras de la muerte que se acercan al enfermo.



O la sociedad estamental (el clero y la nobleza representados como burros, que son sostenidos por los no privilegiados, los únicos que pagaban impuestos)

Tú que no puedes

Y su obsesión por la cuna (como origen de su posición social)
Asta su abuelo

Goya anticipa, incluso, una mentalidad aún más moderna de lo que fuera la propia ilustrada, hablándonos de temas tan terriblemente actuales como la violencia contra las mujeres


Que se la llevan

Considerando el triste papel de las prostitutas (aquí lo estudiamos con más atención)


Bien tirada está

(¿La liga o la propia mujer?, a la que acompaña la inseparable celestina)


Para todo este fantástico desmontaje de la sociedad de su tiempo, Goya acudirá a numerosas influencia, desde las fábulas de Esopo (en donde los animales se utilizan como metáfora de vicios), las imágenes del imaginario colectivo (como realiza en sus escenas de brujas) o la tradicional literatura picaresca, los Sueños de Quevedo e, incluso, el Elogio a la Locura de Erasmo.

Según esta forma de interpretar la realidad, el más famoso de sus grabados, el Sueño de la razón, produce monstruos, tendría una clara interpretación
Cuando la razón duerme, cuando no estamos lo suficientemente despiertos y alertas para analizar el mundo, enseguida aparecen los miedos, los monstruos terribles que se alimentan de nuestra ignorancia, de nuestros temores, de nuestras emociones más terribles. Cuando no hay razón (Ilustración) comienza el reino de las pesadillas (de la Inquisición, las desigualdades, la violencia, el odio…).
Así vendrían a corraborarlo las palabras de Goya en la colección de la Biblioteca Nacional
Cuando los hombres no oyen el grito de la razón, todo se vuelve visiones. 


Sin embargo, tal vez las cosas no sean tan sencillas… Tal vez haya una segunda interpretación…que ya analizamos aquí

2 comentarios:

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